DE LA CASA #127: DÍA DE MUERTOS EN MISANTLA, VERACRUZ; UNA TRADICIÓN QUE SE ESTÁ MODIFICANDO CON EL PASO DEL TIEMPO/ C.E.A.R.

Por Clara Elena Aguilar Ramos

Resumen

El día de Muertos es una de las festividades más importantes que se tienen en México. Los colores, los aromas y sobre todo los sentimientos, son lo que hacen de ésta una celebración mágica. El tema a tratar en este texto es la modificación que se le ha dado a la festividad de Día de Muertos en la ciudad de Misantla Veracruz. La siguiente investigación se realizó con el fin de dar a conocer cómo se ha ido modificando dicha festividad; se dará un salto al pasado escuchando a los abuelos contar su historia para de esta manera salir un poco de la cotidianidad y olvidar por un momento el materialismo que hoy en día nos consume. Solo así recordaremos nuestras raíces y haremos conciencia de lo importante que es la conservación de una tradición tan magnífica como Día de Muertos.

La tradición

Solo tres días son en los que nos permitimos sentir cerca a todos aquellos que ya no están entre nosotros. En realidad esto es digno de fiesta; preparar el platillo favorito del abuelo y comprar la bebida que más le gustaba al tío, son cosas básicas que no pueden faltar en el altar. El colorido papel picado con diseños elaborados de catrinas dan el toque alegre, las flores de cempasúchil y de dientes de león desprenden un aroma inconfundible que transmite un sentimiento de alegría y nostalgia, pues representa la llegada de esos seres que ya no están físicamente con nosotros, a quienes extrañamos como el primer día que partieron, con la diferencia de que ya nos acostumbramos a su ausencia o más bien ya nos resignamos.

Durante la festividad no nos permitimos sentir tristeza, al contrario, nos invade la felicidad pues es como si se nos otorgara el regalo de podernos encontrar con todos aquellos que ya no están. Al decir encontrar, no me refiero a un encuentro físico, sino que es una conexión más allá de lo palpable, es algo que simplemente se siente. Misantla, Veracruz tiene raíces muy arraigadas gracias a las cuales a pesar de ser considerada ciudad hacen que conserve su aire pueblerino; un aire que le da esencia y hace de Misantla un lugar único y verdaderamente bello.

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“Misantla es uno de los 212 municipios del estado de Veracruz, se ubica en la región montañosa de la zona centro del estado, cuenta con un clima cálido – húmedo, el cual permite que tenga una riqueza inmensa de flora y fauna, creando un ecosistema bastante diverso (Pérez, 2018)”.

Hablamos de una ciudad muy singular, con magia en su nombre, pues no es casualidad que en la noche al iluminarse, el municipio asemeja la forma de una cabeza de venado (el significado del nombre Misantla es “lugar del venado”). Aunque no hay muchas referencias sobre el Día de Muertos en esta ciudad, se sabe que es una de las más antiguas, pues desde tiempos remotos se han hecho ritos dedicados a la muerte, los cuales han ido modificándose conforme a los cambios de la sociedad. “En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento (Romera,  2016)”.

Misantla y el Día de Muertos

Para realizar el presente texto, se llevó a cabo el acercamiento con algunas personas de la comunidad. Tras las charlas con los ciudadanos se puede caer en cuenta que la festividad se ha ido modificando con el paso del tiempo; hoy en día solo esperan a que se dé la hora de asistir a las actividades, pues son la mayor distracción en esos días y convierten la tradición en diversión, en cambio, antes la veían como un culto a los muertos.

A mediados del 90’s las personas esperaban a que llegara el mes de octubre para comenzar a preparar todo lo necesario, ya que se aproximaba la visita de sus difuntos. Comenzaban recolectando todo lo que utilizarían, tanto para hacer el altar, como para los diferentes platillos que iban a elaborar. Los altares eran hechos con papel picado color morado y blanco o morado y negro, también se les ponían flores propias de esos días (cempasúchil y diente de león), bejuco y ramas de tepejilote. En el altar no podían faltar los racimos de naranja y las pencas de plátano, así como los dulces caseros de yuca, calabaza y las pequeñas figuritas de pipián. Los días que duraba la tradición eran días de convivencia entre familias, pues hacían intercambio de comida.

Antes esperaban a sus difuntos en diferentes días, pues creían que los accidentados llegaban  el 28 de octubre, el día 30 los que iban al limbo por no ser bautizados, el día 31 todos los niños y el 1 de noviembre llegaban todos los demás difuntos, a medio día. Por esta razón, las familias iban al panteón desde el día 28 de octubre en la mañana, a limpiar las tumbas de sus difuntos y el día 2 de noviembre, en la noche, ponían velas con la intención de que sus difuntos tuvieran iluminado el camino para regresar al más allá.

Calle del centro Misantla

Hoy en día la tradición ha cambiado, sin embargo las fechas siguen siendo las mismas pues el día 28 de octubre inicia la festividad; un grupo de personas que se reúnen en la plaza la Concordia para hacer un recorrido en bicicleta y es éste el que se encarga de dar inicio a la festividad de Día de Muertos- Después de su recorrido, en el que asisten disfrazados, llegan al parque Morelos donde posteriormente el presidente municipal da un discurso conmemorativo a la festividad y es ahí donde todo comienza. El día 29 es la inauguración de altares y muestra gastronómica, en el parque Morelos; y al finalizar, el pueblo espera que llegue la noche para asistir al desfile de catrinas que hay en el centro de la ciudad.  El 30 de octubre, por la mañana y tarde, el panteón municipal está repleto de personas, algunos van a ver las tumbas de sus familiares y otros se encargan de vender flores, veladoras y comida, convirtiendo el cementerio en un lugar de encuentro familiar.

En la noche, los Misantecos se reúnen en el pocito de Nacaquinia para ser testigos de la obra de teatro que se celebra cada año. “La llorona” es la obra más popular en esta fecha, pues tiene un toque de terror y drama,  por lo que es la preferida de los Misantecos. Por último el 1 y 2 de noviembre son los días más tranquilos, se puede ir al parque Morelos a observar los altares y artesanías propias de la ciudad.

La llorona

pocito de Nacaquinia

Tras un pequeño resumen de cómo se llevaba a cabo antes el Día de muertos y las actividades que se realizan hoy en día podemos preguntarnos, ¿Existe el sentimiento de felicidad y nostalgia que anteriormente daba vida a los días de Día de muertos? Con el paso de los años se está modificando todo el sentido de la festividad. En el pasado, tal vez, no había tantas actividades que dieran realce a la ciudad durante Día de Muertos, pero sí había charlas en familia recordando a los difuntos.

Reflexión

Día de muertos era comenzar a poner el altar unos días antes del 31 de octubre, para que estuviera listo a tiempo. Cuando llegaba el 1 de noviembre, las personas se despertaban  temprano para ir al panteón a dejar flores. Era ver la sepultura del abuelo y pensar que ahí está; irse con ese sentimiento a casa de la abuela donde se reunía toda la familia. Llegaban los primos, tíos, y algún amigo de la familia, todos esperaban comer los ricos tamales de la abuela y tomar el delicioso chocolate acompañado con pan de huevo o de granillo. Mientras se degustaba la comida se tenía una charla recordando a los que ya no están con nosotros; entre risas se platicaban las anécdotas que se vivieron con el abuelo. Como aquel día, cuando ya le fallaba la memoria y a las 10 de la noche alistaba todas sus cosas para ir al rancho pidiendo que lo llevara el tío, o aquel otro día que entro a las 4 am a cada habitación de la casa y con lámpara en mano despertó a todos, pues según él ya era tarde. Así infinidad de anécdotas que te hacen extrañarlo, y valorarlo aunque tal vez ya sea tarde. Transcurría  el día y era hora de poner la comida en el altar, para que en la noche si llega el abuelo, viera que se le preparó lo que le gustaba comer cuando estaba entre nosotros. Al día siguiente y ya sin tanto ajetreo en casa, se iba a misa y al llegar la noche  era tiempo de poner las velitas en la banqueta, pues se creía que esa luz alumbraba a los difuntos en su camino. De esa manera concluía la festividad de Día de Muertos; una tradición muy familiar, llena de recuerdos y sentimientos.

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Es hora de preguntarse, ¿Aún existe un valor sentimental? ¿Qué sentido está tomando la tradición?… Son preguntas que dejo abiertas hacia la comunidad Misanteca, invitándolos a reflexionar.

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Referencias

Pérez, Á. M. (2018). Fundación de Ciudades en México (Vol. II). Quintana Roo.

Romera, L. E. (2016). El Trigo Ahogado (Vol. V). España: Xinxii.

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Sobre la autora: (Xalapa, Veracruz – 1994). Actualmente es estudiante de la Licenciatura en Arqueología de la Universidad Veracruzana.

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Fotografías: Pepe Calletano

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ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos De La Casa #127″. México 2018. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

REVISTA #ARK21 // URBANISMO Y ARQUEOLOGÍA

La espera fue larga para muchos, pero ha valido la pena, se los aseguro, pues hoy podemos hacerles llegar con mucho orgullo, la primera entrega del Número 21 de ARK Magazine, dedicada como bien saben, a recopilar experiencias de investigación, reflexión y análisis sobre las complejas problemáticas que presentan las zonas arqueológicas ubicadas en contextos urbanos en México y Latinoamérica, siempre bajo una postura crítica, libre, independiente e “insumisa”, que esperamos disfruten y compartan al leernos. En esta ocasión, sumamos artículos de México, Chile, Bolivia y Perú, lo que nos consolida, gracias a ustedes, como un medio con una fuerte presencia en toda Latinoamérica. Sin más giros, sean ustedes bienvenidos a la mesa para otra dosis de los Textos ArKeopáticos, a través de su ARK21 // Urbanismo y Arqueología [Volumen 1]

#quieroleer: https://issuu.com/arkeopatias/docs/ark21

PORTADA ARK21

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Además, para esta edición implementamos el primer WORKSHOP dedicado al análisis de la relación entre Urbanismo y Arqueología, que se llevó a cabo los días 7 y 14 de octubre del 2018, en el marco de la presentación de la ARK21 y los Diálogos Insumisos que la acompañan.//

La intención fue construir un grupo de trabajo, discusión y análisis de las problemáticas urbano – patrimoniales de las zonas arqueológicas en contextos urbanos, en particular del entorno de la Zona Arqueológica de Cuicuilco en la Ciudad de México, por lo que invitamos a estudiantes y egresados de las carreras de Arqueología, Urbanismo, Arquitectura, Biología, Geografía, Diseño Industrial, Paisaje, Antropología, Museología, Restauración y demás disciplinas afines, a sumarse a este ejercicio de diseño participativo que tuvo como eje central el debate sobre la pregunta: ¿Hay una forma de construir una relación virtuosa entre estas dos realidades (la urbana y la arqueológica), que parecieran muchas veces antagónicas e irreconciliables?

La vocación multidisciplinaria del taller se desarrolló de una forma casi natural, cada uno de los participantes aportaron desde su experiencia y experticia al ejercicio de cartografía participativa propuesto en esta ocasión. Previamente los autores del número en cuestión, nos brindaron su particular perspectiva sobre este tema, abriendo una charla de la que todos nos quedamos con deseos de profundizar. En conclusión, coincidimos en la necesidad de continuar con este y otros ejercicios similares, por lo que les recomendamos seguir al tanto por nuestras redes del siguiente ejercicio.

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¡Tenemos video! 🎥 // Les presentamos las incidencias de nuestros Diálogos Insumos convertidos en Workshop, el primer taller dedicado a analizar y desarrollar propuestas a las problemáticas de las zonas arqueológicas en contextos urbanos // ¡Escuchen, compartan y comenten!

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Bonus Track: ¿Sabían también que tenemos en la revista una sección musical? Pues en esta ocasión curamos una selección especial para combatir el mal de campo y acompañar la lectura. Échenle un oido a esta muy citadina playlist y síganos también en Spotify.// ¡Súbele a la bocina! P.D. Estamos pensando hacerlas colaborativas, ¿cómo ven, le entran?

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DE LA CASA #126: AMORES PREHISPÁNICOS Y RESISTENCIA SOCIAL: RESIGNIFICACIÓN DE LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE TEPETZINGO Y HUAUTEPEC, ATENCO/ ESS.

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Por: Ernesto Sánchez Sánchez

Los pequeños cerros de Tepetzinco y Huautepec (a veces llamado Coatepec), ubicados en el municipio de Atenco, han sido revalorizados tras las circunstancias relacionadas a la construcción de un aeropuerto en la zona (2001) y en el lecho del lago de Texcoco (2014). El conflicto por la construcción de un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México ha necesitado la creación de símbolos de cohesión entre quienes defienden su cancelación, lo que explica el renacido interés local en conservar los vestigios arqueológicos que contienen.

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Las elevaciones tienen una altura de entre 9 y 13 metros, son de origen volcánico y se encuentran dentro de lo que fuera la planicie lacustre de Texcoco. Están en terrenos pertenecientes a los ejidos de San Cristóbal Nexquipayac y San Salvador Atenco. El conjunto está formado por los dos cerros y un montículo menor ubicado al sur de Huautepec, todos se comunican por calzadas (Fournier, 2006), diques (Cruces, 2014) o acueductos/diques (Manzanilla y Pacheco, 1997). Miden 2.50 metros de ancho y de 1.50 a 2 de profundidad, hechos de tierra y tezontle recubiertos por gruesas capas de estuco, similares a las estructuras que se pueden apreciar en los sistemas hidráulicos prehispánicos de la montaña de Texcoco. El lugar se conecta con el poblado de Nexquipayac mediante una calzada que se extiende, al menos, hasta el poblado de Santa Isabel Ixtapan (Coronel, 2016).

En Tepetzinco y Huautepec, además de los restos de una estructura cuadrangular en sus cimas, se encuentran petrograbados antropomorfos y geométricos, que quizá estén ligados a la observación astronómica y el culto al agua. En Huautepec existe además una talla que el imaginario popular ha denominado “Trono de Nezahualcóyotl”, sin embargo, más que el asiento del señor de Texcoco podría ser un punto de control del tráfico de navegación (Manzanilla et al., 2016).

Recorridos de superficie han encontrado cerámica del epiclásico y el posclásico (Parsons, 2008) aunque existe la posibilidad de ocupaciones más antiguas, esto basado en petrograbados (Manzanilla et al., 2016). Pasada la conquista del centro de México, el sitio se siguió utilizando, fundándose el poblado de San Francisco Tepetzinco, cuya existencia fue breve. Según testimonios del siglo XX, los terrenos adyacentes fueron de labor y recreación para la población local.

Los hechos relacionados a Nezahualcóyotl, señor de Texcoco, durante la época prehispánica fueron los que construyeron la importancia del sitio a través del tiempo. Las crónicas de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl hacen mención del lugar en tres ocasiones: para incluirlo en la lista de los palacios, recreaciones o jardines de Nezahualcóyotl; para mencionar que ahí fue donde Hernando Ixtlilxóchitl decide entregar a su hermano Cacamatzin a los españoles tras saber sus intenciones de liberar a Moctezuma Xocoyotzin; y para mencionar los amores de Nezahualcóyotl, que es el episodio al que más detalles dedica. Nos dice que tras una visita al señor de Tepexpan y ver a su esposa (Azcalxochitl), el señor de Texcoco quedó perdidamente enamorado de ella, pero no podía consumar su amor por ser la mujer de un buen amigo (según las fuentes históricas, Cuacuahtzin, el señor de Tepexpan, tenía gustos similares a los de Nezahualcóyotl), esta situación lo ofuscó al grado de urdir un plan donde mandaría a su amigo a una batalla de la que no regresaría, dejando viuda a su mujer. Sin ese obstáculo, decidió cortejar a Azcalxochitl y le indicó que siguiera, por una calzada, la peregrinación que acompañaba el traslado hacia Tepetzinco de una gran piedra que se encontraba en el cerro de Chiconautla, así nadie sospecharía que Nezahualcóyotl la estaría esperando.

En este relato se aprecia un paralelismo con la historia bíblica del rey David (Velazco, 1999), lo que hace pensar que fue una de las licencias poéticas de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl para agradar a oídos españoles, sin embargo, el corpus de las descripciones concuerda en general con los datos arqueológicos y aporta información sobre su contexto.

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El otro episodio que ha marcado el lugar es reciente y por lo tanto se desconoce sus alcances en la memoria colectiva, pero hasta el momento se mantiene vigente. Los conflictos por la construcción de un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México han modificado el sentido y uso de la zona, Tepetzinco y Huautepec sirven a las personas opositoras del aeropuerto como punto de observación y vigilancia para proteger su territorio, resguardo ante los enfrentamientos físicos y centro de divulgación (Romanetti, 2016). Para esto último se realiza desde el año 2013 una ceremonia en el marco del movimiento solar hacía el cénit, donde una mezcla de grupos de mexicanidad, de oposición al aeropuerto y turistas, conviven tejiendo el puente entre su significado simbólico como parte de las antiguas posesiones de un gobernante justo y su búsqueda de justicia en la actualidad.

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Bibliografía

Alva Ixtlilxóchitl, Fernando de. Obras Históricas. Instituto de Investigaciones Históricas UNAM. México, 1997.

Coronel Sánchez, Gustavo. “Historia y arqueología en las narraciones de Alva Ixtlilxóchiltl” en Historias Asombrosas del Acolhuacan, número 4, 2016.

Cruces Carbajal, Ramón. Tepetzinco, jardín prehispánico de Nezahualcóyotl. Libros Artesanales-Historia de México. México, 2014.

Fournier, Patricia. “Arqueología de los caminos prehispánicos y coloniales”, en Arqueología Mexicana, número 81, volumen XIV, 2006.

Manzanilla López, Rubén et al. “Aplicación de SIG en el análisis del arte rupestre. El caso de los cerros Huatepec y Tepetzingo en Atenco, México”, en XIII Conferencia internacional Antropología 2016, Instituto Cubano de Antropología, La Habana, Cuba, edición en CD-ROM.

Manzanilla López, Rubén y Adán Pacheco Benítez. Informe técnico de campo del Programa de prospección y rescate arqueológico durante la introducción de Fibra Óptica en la ruta carretera Pachuca. Puebla ICA-AVANTEL, INAH/Dirección de Salvamento Arqueológico, México, 1997.

Parsons, Jeffrey. Patrones de asentamientos prehispánicos en la región de Texcoco, México. Universidad Autónoma Chapingo. 2008

Ramonetti Liceaga, Ariadna. “(Re)inventar la tradición: Actos políticos de resistencia y significaciones rituales en la región de Atenco, estado de México” en Revista Textual, número 68, 2016.

Velazco Salvador. “Historiografía y etnicidad en el México Colonial: Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, Diego Muñoz Camargo y Hernando Alvarado Tezozomoc”, en revista Mesoamérica, número 38, 1999.

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Sobre el autor: (Ciudad de México – 1985). Estudió Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Dirige el Proyecto Texcoco en el Tiempo y la revista de leyendas e historia local Historias Asombrosas del Acolhuacan.

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Fotografías cortesía de Carlos Alberto Padilla

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ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos De La Casa #126″. México 2018. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

#LasPrestadas: Los vicios del INAH

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Por Anónimo

Carta a Alejandra Frausto Guerrero,

Licenciada Alejandra, el que su nombre se haya manejado desde diciembre pasado debió ser motivo de gran alegría por el reconocimiento de sus capacidades y de su trayectoria profesional, pero sin duda encara una gran responsabilidad.

El domingo 15 de julio al consultar los medios de comunicación observé con gran asombro el nombre de los próximos posibles nombramientos de la Secretaria de Cultura, destacando entre ellos el de Diego Prieto para el INAH.

Para la ratificación del puesto de Prieto, seguramente se valió de la evaluación del actual desempeño.

Un servidor desde hace más de 7 años laboro en el INAH, mediante un régimen de Servicio Profesional de Carrera, procedimiento de contratación que fue un intento de democratizar y profesionalizar la Administración Pública Federal.

Sin embargo, el ánimo teórico se topó con los métodos arcaicos del INAH, por lo que un servidor tiene un diagnóstico de esta Institución, que aunque ha sido noble y generosa con parte de su personal, le debe mucho a la sociedad y está en deuda con las funciones rectoras.

Más allá del debilitamiento institucional por los embates neoliberales es indispensable mencionar la crisis interna que se vive en el INAH:

En una situación no convencional, en el Instituto se cuenta con personal de primera, segunda y tercera categoría; los de base sindicalizada, los mandos medios o confianza, y los compactados y de proyecto (muy abajo y dispar en cuanto prestaciones y estabilidad laboral) respectivamente. Y que sin duda, estos desequilibrios se traducen en deficiente operación institucional.

Alejandra, ¿sabía usted de los jugosos negocios de los boleteros y de las agencias turísticas? Así es, es un lucro recurrente y descarado con los acceso a zonas arqueológicas y museos. De esto constan denuncias de las que en esta y anteriores administraciones no ha pasado nada.

¿Sabía Usted de que sindicalizar la seguridad es un impedimento para la protección del patrimonio cultural? Así es, la falta de personal y las condiciones laborales cada vez merman la función.

¿Sabía Usted que miembros de la base ATM (administrativos, técnicos y manuales, hoy llamados Sindicato Nacional Democrático de los Trabajadores de la Secretaría de Cultura) han sido denunciados penal y administrativamente por los abusos y excesos para con el visitantes) Así es y esta y las anteriores administraciones han optado por reubicarlos sin sancionarlos o de plano ser omisos ante las faltas.

¿Sabía Usted de los reiterados malos tratos de servidores públicos sindicalizados hacia los visitantes de los espacios que resguarda el INAH, y que son la cara de la Institución? Así es, sin que haya Órgano Interno de Control o Función Pública que se atreva a tocarlos.

¿Sabía Usted de la falta de personal profesionista en las ramas de arquitectura y restauración para la atención de los miles de monumentos históricos del país? Así es, sin que esta o las anteriores administraciones hayan generado una plantilla laboral que afrente (sic) la urgencia.

¿Sabía Usted que hay un muy buen número de Profesores Investigadores que no asisten a laborar y que en años no han producido nada?

¿Sabía Usted del apoderamiento por parte de algunos arqueólogos de las Zonas Arqueológicas, donde se han posicionado como amos y señores de todos los recursos y que por cierto son ejercidos discrecionalmente?

¿Sabía Usted del uso totalmente discrecional del recurso público que ejercen las comisiones y órganos sindicales?

¿Sabía Usted del tráfico de influencias y el nepotismo en la contratación de personal de base?

¿Sabía Usted, y en contraste con lo anterior, que hay compañeros profesionistas que han durado hasta 6 meses o más para recibir su sueldo? ¿Sabía también de las condiciones laborales del personal compactado y de proyecto (hoy eventuales) y de las abismales diferencias en los esquemas de contratación?

Quizás sí sabia o conocía acerca de la respuesta de los anteriores cuestionamientos, ahora ¿cree Usted que Diego Prieto ahora sí podrá?

Por cierto, sabía Usted que Diego Prieto es juez y parte en cuanto a la dirección del personal y el otorgamiento de prestaciones y concesiones a los sindicatos. Así es, Diego Prieto es sindicalizado y hasta hoy pareciera que ha velado por sus intereses particulares en la Institución.

El primero de julio la ciudadanía fue tajante: ¡Cambio de Gobierno!

Andrés Manuel López Obrador dispuso: ¡No más Corrupción!

Entonces, y a sabiendas de todo lo anterior, por qué no fortalecer la Institución pilar de la Identidad Nacional.

Usted es inteligente y tendrá sus particulares razones para sus propuestas de nombramientos; sólo considere la oportunidad histórica de que ahora sí se hagan las cosas bien en el INAH.

¡Deseándole lo mejor para su gestión!

Un empleado consiente y preocupado por nuestra Institución, nuestro País y nuestro porvenir.

WORKSHOP: URBANISMO Y ARQUEOLOGÍA / SESIÓN INTRODUCTORIA

ARK MAGAZINE convoca a participar en el primer #WORKSHOP dedicado al análisis de la relación entre Urbanismo y Arqueología, que se llevará a cabo en el marco de la presentación del próximo número de nuestro proyecto editorial.

La intención es construir un grupo de trabajo y discusión sobre el tema propuesto para la revista, por lo que invitamos a estudiantes y egresados de arqueología, urbanismo, arquitectura, biología, geografía, diseño industrial, paisaje, antropología, museología, restauración y demás disciplinas afines, a que se sumen a este ejercicio de diseño participativo que tendrá como eje central el debate sobre la pregunta: ¿Hay una forma de construir una relación virtuosa entre estas dos realidades (la urbana y la arqueológica), que parecieran muchas veces antagónicas e irreconciliables?

La sesión introductoria, donde les daremos los detalles de la dinámica que seguiremos, se llevará a cabo el próximo domingo 7 de octubre. Para mayor información e inscripciones comunicarse al correo electrónico: arkeopatias@gmail.com con el asunto: workshop//

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