DE LA CASA #57: Historia de la lucha contra la Marihuana/ ALG.

#57

Por Abraham Licona Guerrero

Es cierto que nuestro país es rico en alucinógenos y desde luego este tipo de plantas son parte de nuestra bella cultura.

Los alucinógenos son ocupados desde métodos medicinales hasta con fines religiosos para la comunicación divina, pero en los últimos tiempos este tipo de alucinógenos son un factor de delincuencia y derramamiento de sangre, pero, de dónde salió la problemática.

Pues esto se debe a un suceso que aconteció hace más de 100 años, así es, la Revolución Mexicana. Aunque suene difícil de entender, la marihuana, mota, cannabis, la hierba, o como la quieran llamar, solo era una planta y la culpa de que se transformara en la reencarnación del demonio, Hitler y Cuajinais juntos fue de Francisco Villa, es él en gran medida el causante de este desastre de la guerra contra el narco. Es gracioso porque les apuesto lectores que ustedes pensarán que Don Pancho Villa se daba sus toques, pero esto en realidad es falso, él no fumaba marihuana y aunque suene raro su adicción eran los helados y malteadas de fresa.

Se dice que si agarraba a alguien drogado en su escolta le disparaba, y aunque suene extremo pero, para qué servía un soldado que se la pasa drogado.

Si vemos un poco los antecedentes históricos de esta planta, se conocía en la India, Asia central y China desde el año 3000 a.C., donde se utilizaba en la práctica médica. Al igual que otras muchas sustancias, su uso se relacionó con las ceremonias religiosas y la meditación. En la década de 1900, empezó a utilizarse como droga con fines recreativos y su consumo se extendió entre la juventud con el auge del movimiento hippie durante las décadas de 1960 y 1970, convirtiéndose en la sustancia ilegal que goza de mayor aceptación social. El cultivo de la planta Cannabis sativa es ilegal en la mayoría de los países, el consumo y posesión de marihuana se persigue de distinta forma en cada uno de ellos. Algunos países solamente imponen pequeñas sanciones, mientras que otros aplican castigos más severos, incluyendo la prisión.

Pero este no es el punto de este artículo, el punto es que Pancho Villa, ese héroe bonachón que está en todos los periódicos murales en el mes de noviembre, es el culpable de la situación en la que estamos 104 años después.

Cómo pasó esto se preguntarán, bueno, durante la revolución el centauro del norte decomisó tierras de los norteamericanos, en particular recobro 800 mil acres de un magnate llamado William Randon Herds, quien era un millonario amargado que de hecho tenía un repudio a las minorías y en particular a los mexicanos, lo de Villa fue la gota que derramó el vaso y a partir de ese momento Herds empezó atacar a los mexicanos en sus periódicos amarillistas, popularizó la palabra marihuana y era ligada con los mexicanos que estaban considerados desagradables extranjeros a quienes había que correr del territorio, ya que al fumar la marihuana adquirían una fuerza sobre humana y atacaban a los blancos.

Posteriormente en esta parte de la historia interviene un sujeto llamado Harry J. Anslinger, que al ser nombrado jefe del buró nacional de narcóticos de los Estados Unidos, pensó que su trabajo sería gris, aburrido y mal pagado, esto antes de darse cuenta que había hombres millonarios y amargados que querían resolver el problema de la marihuana y así el dúo dinámico se lanzó a combatir el supuesto problema, cada quien con sus respectivos intereses.

Anslinger, convirtió su trabajo aburrido en una oportunidad para posar frente a las cámaras como un super héroe que combatía hierbas, su principal arma eran películas donde decía que al fumar marihuana te hacia volverte loco, matabas gente y te volvías comunista, y así convencieron a la gente que esta planta que siempre había estado allí iba a destruir a los estados unidos, primero logro cambiar la opinión en unos estados, después en todo el país y al final en todo el mundo.

Y tal vez Anslinger invento el lucrativo negocio del combate al narcotráfico que año con año se hace de más millones y sigue creciendo.

En México le seguimos el juego, produciéndola de manera ilegal, fortaleciendo cárteles.

El ex presidente Felipe Calderón Hinojosa fue una de esas personas que causo uno de los mayores derramamientos de sangre con las manos limpias.

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El dinero sigue fluyendo por allá y los muertos siguen apareciendo por acá y todo porque un día Francisco Villa le quito tierras a William Randon Herds.

Hasta la próxima…

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DE LA CASA #56: La huaca no está en la pantalla/ WMC.

#56

Por Wilmer Mejía Carrión

Durante la gestión de Susana Villarán (2011- 1014) se hizo una buena inversión en la implementación de una serie de actividades culturales que contribuyeron a que la ciudad de Lima fuese foco de festivales y encuentros de nivel latinoamericano[1]. Así, desde la Municipalidad se realizaron numerosos proyectos, se mejoraron los parques zonales, se creó centros culturales dentro de tres de estos[2] y entre otras cosas más se iniciaron una serie de acciones a favor de la preservación y cuidado del patrimonio arqueológico de la ciudad[3]

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Particularmente aplaudo las acciones culturales, pues Lima, desde la época del Alberto Andrade (1996 a 2002) no había tenido una gestión que invirtiera en cultura ya que en las anteriores dos gestiones consecutivas del actual alcalde de Lima (2003-2010), Luis Castañeda Lossio, se ha menospreciado la cultura de tal manera que era lo último que se tenía en mente[4]. Y recién después de ocho años que se volvió a pensar en cultura, sin embargo pienso que algunos proyectos no tuvieron un buen asesoramiento y no pasaron más allá de la buena intención. Uno de estos fue “Cine en tu huaca”.

La Municipalidad de Lima le dio su visto bueno:

“Pedro Pablo Alayza, gerente de Cultura de la MML, explica que el propósito de la actividad es sensibilizar a los pobladores sobre legado prehispánico. “Buscamos que las huacas sean un patrimonio arqueológico vivo, en donde la música y el arte nos acerquen a nuestra historia. Así, los vecinos valorarán su huaca y la protegerán del abandono y el olvido”[5] (El resaltado en negritas es mío)

Sin embargo, después de ver un video promocional[6] sobre cómo se realizan las actividades hice un comentario en la página del Facebook “Salvemos a las huacas” en el cual yo mencionaba que en realidad este tipo de actividades no llevaban a una verdadera revaloración del patrimonio sino que más bien llevaba a verla como un adorno, se me respondió de la siguiente manera:

“La propuesta de “Cine en tu Huaca” es interesante porque recoge la idea de la huaca y sus alrededores como un espacio público, como un parque que lo pueden usar todos, aun cuando el sitio no haya recibido una “puesta en valor”. Es la idea de convertir la huaca en un lugar y conectarla con el vecindario. Por supuesto que no puede ser una estrategia aislada, pero en una ciudad que carece de parques y otros espacios públicos y donde los pocos que hay están a cada rato en riesgo de ser privatizados o apropiados (miren el caso del Parque de la Exposición), plantear la huaca como una extensión del barrio, donde vas a jugar y ver pelis es algo positivo”.

Aunque es cierto, este comentario no provino del administrador de la página, sin embargo entre los likes que le dieron al comentario uno provenía de “Salvemos a las Huacas”, asumo por eso que aunque el propio administrador no me haya contestado, al estar de acuerdo con la respuesta, ese es su sentir y opinión así que a partir de esta respuesta daré mi punto de vista sobre este tipo de acciones.

Días después el mismo administrador me comenta:

“Claro que sí. No es la idea del escenario para hacer algo. Es el concepto que esa huaca tenga significado para la población, complementando con visitas guiadas y programas educativos. Es una visión integral”

Estas ideas proponen ver a la huaca como un espacio público más, lo mismo que un parque, entonces desde ese punto de vista se pueden hacer diversas actividades culturales. De allí que se reconozca como válido que se lleva una pantalla de cine a la huaca, un show de títeres o cualquier otro espectáculo de entretenimiento cultural pues la intención es que la gente se acerque a ésta.

En primer lugar: estoy de acuerdo que las huacas deben ser espacios abiertos a la comunidad, pero las huacas no son cualquier espacio público, un monumento arqueológico puede estar dentro de un parque pero no es como el resto del parque. Si creemos que un monumento arqueológico es parte del entorno de la ciudad al igual que un parque no estamos entendiendo la naturaleza de la huaca como patrimonio cultural. Esa manera de entender el monumento arqueológico desvirtúa su valor, me explico. Todo patrimonio cultural – material o inmaterial – tiene una función social, relacionado con la memoria colectiva.

“La función principal de la memoria es la de promover un lazo de filiación entre los miembros de un grupo con base en su pasado colectivo…La memoria permite crear una imagen del pasado que corresponde a los marcos de significación del presente”. A través de las formas de expresión relevantes, bienes tangibles e intangibles, nos dice quiénes somos, identifica al grupo, insertando nuestros yos individuales en uno colectivo, con un anclaje en el pasado y un referente en el presente…”[7].

Con respecto a la “puesta en valor” parece que esta se entiende como si la huaca no tuviera un valor por sí mismo, es decir no cumple ninguna función social hacia la comunidad que la alberga entonces hay que añadirle algo para que tenga valor, cuando en realidad el valor de la huaca proviene de sí misma:

(para) poder atribuir a un objeto la categoría de patrimonio, es necesario que reúna una serie de valores que se pueden resumir en tres (el valor de uso, el valor formal y el valor simbólico): − el valor de uso se refiere a la utilidad que tiene lo objeto, es necesario que cubra algún tipo de necesidad; − la formal, hace referencia a la atracción que debe despertar a los sentidos, tanto por la forma, el volumen, etc.; y − el simbólico es determinante por el hecho de ser testigo de ideas, de hechos o de situaciones del pasado y que permite conectar a personas de tiempo diferentes[8].

Ahora bien, también se afirma que hay que conectarla al vecindario y esto es importante pero tampoco esta se va a realizar si podemos a la huaca como el escenario de algo más lo cual le resta importancia.

Un escenario puede ser sacado, eliminado o simplemente el show puede ser llevado a otro lado y lo que le sirvió de escenario vuelve a estar abandonado. Y esto no debería sucederle al patrimonio cultural ya que, aunque tiene un valor por sí mismo y por tanto tiene una funcionalidad. Es necesario que la comunidad la conozca y para esto es necesario que haya un discurso legitimador ante la comunidad:

“…para que se considere patrimonio un bien cultural o natural, un objeto histórico (material o inmaterial) o una obra artística, es necesario que también haya una legitimación social, ya que el patrimonio es una construcción social que se da en una situación histórica determinada y en un contexto social determinado (Prats, 1997: 22-29 y Prats-Hernández, 1999: 104-10(…) Y para que lo sea es necesario que previamente sea “activado”, es decir, que se le confiera una carga simbólica importante que refuerce los discursos identitarios y promueva adhesiones. Es “la voluntad de querer heredar”. De aquí, la importancia de la educación como medio para construir las “voluntades” a favor de la conservación y preservación del patrimonio”[9].

Ahora bien estoy en desacuerdo con el segundo comentario ya que es posible conectar la huaca sin tener de por medio una pantalla, es más yo diría que es innecesaria ya que las visitas guiadas y los programas educativos no deberían ser complementarios sino centrales haciéndose innecesarios la realización de shows infantiles o espectáculos de cine ,ahora bien esto no significa tenerlos fosilizados, sino que simplemente todas las actividades que se realicen deben de emanar de lo central: El patrimonio cultural y su función social con la comunidad.

Vemos pues que aunque la intención es buena, el enfoque es, subordinar la huaca a algo fuera de ella, como si por sí misma no tuviera valor.

Ahora que se ha terminado el auspicio hacia este tipo de iniciativas algunos municipios distritales la están llevando a cabo[10] pero la verdad es que a menos que haya un plan más amplio detrás, en nombre de la cultura, gastarán parte del erario público en algo que tendrá nulos o mínimos resultados.

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Notas:

[1]: La iniciativa “Cine en tu Huaca”, formaba parte del programa Lima Milenaria, Ciudad de las Culturas de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML). Soy consciente que se han realizado otros proyectos para la revaloración del Patrimonio arqueológico en otras huacas de Lima, pero este artículo se centrará en este proyecto que por cierto al parecer no ha guardado mayor relación con otros proyectos realizados por la Municipalidad de Lima.

[2]: Parque zonal Huiracocha en San Juan de Lurigancho, Parque Zonal Cápac Yupanqui en el Rímac y Parque Zonal Huáscar en Villa El Salvador.

[3]: “Lima Milenaria, Ciudad de Culturas” es el programa de la Municipalidad Metropolitana de Lima que reconoce y valora la diversidad de nuestra ciudad. Su misión es acercar el patrimonio cultural de Lima y su legado milenario a la ciudadanía y construir una identidad ciudadana y memoria histórica orgullosa de sus raíces y multiculturalidad. Para cumplir con esta tarea, la Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima organiza y desarrolla una serie de proyectos y eventos que difunden diversas expresiones culturales históricas y contemporáneas”.

http://www.limacultura.pe/patrimonio/lima-milenaria.

[4]: En la actualidad – tercer periodo-, Luis Castañeda, siguiendo con su política de siempre, está dejando a un lado todo este esfuerzo, y se puede notar esto ya que la página web del proyecto no ha vuelto a renovarse desde el 31 de diciembre del 2014. Así pues, Castañeda no está trabajando a favor de la cultura y todo lo contrario, está yendo en contra de ésta.

[5]: http://limaenescena.blogspot.com/2014/01/noches-de-cine-musica-y-arte-en-las.html

[6]: https://www.youtube.com/watch?v=tIMd6m4Eubk

[7]: http://www.ugr.es/~pwlac/G26_19Javier_Marcos_Arevalo.html

[8]: http://pagines.uab.cat/neus.gonzalez/sites/pagines.uab.cat.neus.gonzalez/files/praxis_neusgonzalez.pdf

[9]: ibídem

[10]: La Municipalidad de Miraflores ha tomado esta idea y está llevando a cabo “Cine bajo las estrellas” en la Huaca Pucllana. https://www.youtube.com/watch?v=VtyOt3soTjI&feature=youtu.be

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DE LA CASA #55: “Los Guerreros del lienzo”/ HAQ.

Taza

Por Héctor Adolfo Quintanar

Introducción

Una de las más grandes fuentes de información sobre las culturas prehispánicas son aquellos documentos que contienen imágenes que remiten a la organización social, política y económica del México antiguo, y que hoy en día se conocen como códices. Este gran compendio de documentos ha sido objeto de estudios por investigadores que pretenden conocer más a profundidad la compleja forma de pensar e ideología de los grupos que los realizaron. Estas resultan ser fuentes históricas de primera mano, en la que los grupos indígenas dejaron constancia gráfica de su historia, religión, avances culturales, ciencia, ritos, ceremonias conquistas y guerras. En estos documentos se encuentra la información necesaria para conocer a las sociedades prehispánicas antes de la llegada de los españoles e incluso en la etapa de la conquista militar, ya que también existen otras fuentes denominadas como “Códices coloniales”, que ilustran el proceso de las guerras y evangelizaciones en la Nueva España.

Existen documentos de esta denominación prácticamente de todas las regiones de Mesoamérica como Oaxaca, Tenochtitlan, Zona Maya y Occidente, Entre algunos que mantienen cierto renombre son: La tira de la Peregrinación, Códice Fejérváry-Mayer, Códice Dresde etc… En Tlaxcala también se realizaron documentos históricos que contienen imágenes que reflejan aspectos claves de las culturas de la región y su historia. En este trabajo enfocado en el análisis de la ideología militarista Tlaxcalteca, se hace énfasis en tres documentos que contienen claras alusiones al tema guerrero y su representación gráfica. Estos son: El Lienzo 1 de Tepeticpac, El Códice Huamantla y El Lienzo de Tlaxcala”. Para este trabajo se tomará en cuenta a este último por ser el más representativo en cuanto a su iconografía.

Lienzo de Tlaxcala y sus guerreros

Este importante documento colonial incluye elementos que son de orígenes prehispánicos y coloniales. Está compuesto de una escena principal de mayor tamaño y 87 cuadros o escenas más pequeñas que deben ser leídas de manera horizontal de izquierda a derecha. En su principal escena es ilustrada la configuración política de Tlaxcala. Las subsecuentes, de menor tamaño, aluden a distintas etapas y hechos ocurridos durante la conquista militar y espiritual de la Nueva España. Se narran los hechos desde la llegada de Hernán Cortés a Tlaxcala, así como sus alianzas y batallas con los ejércitos indígenas tlaxcaltecas. Es a partir de la lámina o cuadro 49 que exclusivamente se centra la atención a las batallas libradas por los Tlaxcaltecas y españoles en la conquista de las distintas regiones mesoamericanas. Es probable que esté documento haya funcionado como un comprobante de la participación tlaxcalteca para recibir el favor de la Corona española.[1] En recientes investigaciones se ha dado a conocer que este lienzo realizado en la segunda mitad del siglo XVI, es el complemento a la magna obra del historiador Diego Muñoz Camargo, conformando un gran acervo de información histórica-pictográfica.[2]

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El análisis de las imágenes del Lienzo de Tlaxcala, estará enfocado en las escenas que tengan tintes militaristas o representaciones bélicas, con el objetivo de identificar aquellos elementos que puedan ayudarnos a percibir su ideología guerrera y su desarrollo militar. Aunque hay más de 150 cuadros donde se muestran batallas diversas, tanto anteriores como posteriores a la caída de Tenochtitlan, y por las fuentes escritas se sabe que los ejércitos Tlaxcaltecas participaron en ellas, aquí sólo se tomarán en cuenta aquellas donde claramente se note su presencia por medio de la representación de los emblemas de los cuatro grandes señoríos Tlaxcaltecas: Quiahuiztlan, Ocotelulco, Tepeticpac y Tizatlán.

Dentro de corpus pictórico que contiene el Lienzo de Tlaxcala, encontramos que existen 155 escenas de distintas temáticas, entre ellas están las que hablan del proceso de evangelización, la reproducción de los cuatro emblemas de los principales señoríos, el establecimiento de rituales y la configuración de la alianza con los de Cempoala y Tlaxcala. Sin embargo, existen 114 representaciones que presentan claro énfasis militar, puesto que revelan elementos como:

  • Batallas
  • Guerreros
  • Trajes militares
  • Armas
  • Topónimos de los pueblos en lucha
  • Jefes militares
  • Escudos con distintos diseños

Es necesario presentar cómo es que es que se distribuyen los emblemas que hacen constar la participación de los cuatro señoríos en las representaciones de las guerras de conquista en el Lienzo de Tlaxcala.

Tabla 1

Desde sus orígenes, Tlaxcala fue escenario de grandes movimientos poblacionales y políticos que en varias ocasiones desencadenaron guerras y militarización. El poder político, recae en gobernantes militares probablemente a partir de que se instauran en el territorio las oleadas chichimecas. Desde ese punto se comienza un gobierno militarizado hasta la llegada de los españoles. Posterior a la batalla de Poyauhtlan, los chichimecas establecieron un rango de nobleza a todos los caudillos militares que participaron en la batalla, conformando así un selecto grupo de hombres que desempeñarían su poder en la toma de decisiones a los cuales se les dio el nombre de Tecuhtles. Estos hombres eran los encargados de impartir la justicia, establecer las normas de conducta y reunirse en un consejo de guerra cuando la situación lo ameritaba.[3]

La imagen del guerrero tlaxcalteca en el Lienzo de Tlaxcala es una epopeya al esfuerzo y dedicación del combatiente Tlaxcalteca, mostrando siempre a un hombre ricamente ataviado luchando en la primera fila a un lado de Cortés con gran arrojo y siempre con sus más galantes y ricas ropas de guerra. Es probable que en el concepto de guerrero tlaxcalteca evocado en el Lienzo, se remita a los tecuhtles, o grandes señores Tlaxcaltecas. En el documento aparecen distintas “versiones ” de los guerreros tecuhtles de los diferentes señoríos. Cada uno porta una combinación diferente de atuendo, peinado y armas que los distingue de los demás, aparte de su distintivo emblema. A continuación se presentan los distintos tipos de combatientes que son ilustrados en el Lienzo para cada señorío con sus respectivos detalles.

Podemos decir que la sociedad Tlaxcalteca configuró gracias a sus costumbres, tradiciones e ideología, un estilo propio para poder plasmar sus valores militaristas hacia una sociedad que debía estar siempre preparada ante la posibilidad de una contienda armada. En las representaciones pictóricas se observa claramente como se conformó el estilo propio de la sociedad de Tlaxcala para imprimir una iconografía distintiva de la sociedad misma y de su carácter guerrero. En este caso se confirma por medio del análisis de las fuentes documentales y de las representaciones pictóricas de este pueblo en particular. Tenemos principalmente tres factores fundamentales, en donde se nota este enaltecimiento militar:

  • Vestimenta
  • Accesorios
  • Sistema de armamento

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Ilustración 1. Diferentes representaciones del Guerrero Tlaxcalteca en el Lienzo de Tlaxcala.

Las referencias de fray Bernardino de Sahagún y Diego Muñoz Camargo acerca de la indumentaria guerrera son muy precisas y nos permiten hacer comparaciones con los elementos pictográficos que ilustran tales atavíos distintivos. En cuanto a los adornos guerreros Camargo Menciona:

“Solían llevar a sus guerras muchas riquezas de oro y pedrería muy preciosa, y muy ricos atavíos según su modo”[4]

Y sobre los distintos elementos característicos de los guerreros que eran marcadores de un estatus social, adquirido por el aprendizaje y/o por sus méritos refiere:

“Les horadaban las narices y labios y orejas, y su sangre era ofrecida a los dioses. Allí (en el templo) les daban públicamente sus arcos y flechas y macanas y todo género de armas usado en su arte militar,(…) poníanles en las orejeras de oro, y bezotes de los mismo, (…) Pero como vamos tratando, se ponían en las narices piedras ricas y horadaban las orejas, narices y bezos, no con huesos ni cosas de oro ni de plata sino con huesos de tigres, de leones o de águilas agudas. A este armado caballero hacía muy solemnes y costosas fiestas, y daba grandes presentes a los antiguos caballeros, ansí de ropas como de esclavos, y oro y piedras preciosas y plumerías ricas, y divisas y escudos, rodelas, arcos y flechas…”[5]

El soldado cronista Bernal Díaz del Castillo hace una reseña de la indumentaria característica de los combatientes tlaxcaltecas en sus primeras rencillas durante las guerras de Conquista:

“Así salimos de nuestro real, y no habíamos andado medio cuarto de legua cuando vimos asomar los campos llenos de guerreros con grandes penachos y divisas, y mucho ruido de trompetillas y bocinas.”[6]

La imagen del guerrero Tlaxcalteca como símbolo de poder político y estatus social, es representada por los capitanes o caballeros. Estos hombres detentaban el cargo por ser parte de la nobleza o por sus méritos en la batalla. Dependiendo de su avance en la carrera militar, era que se podía implementar atributos distintivos como: armas, vestimenta, peinados y atributos, según su atuendo era el rango militar que ostentaba. Estos privilegios en la vestimenta podían serles retirados si en algún momento deshonraban con su cobardía o sus constantes derrotas a la entidad política que representaban. Una de las peores situaciones de transgresión en las que un guerrero podía verse inmiscuido era portar ropajes que no le correspondiesen.[7]

En esencia, el guerrero Tlaxcalteca era ilustrado en sus representaciones mostrando una actitud agresiva. Es un guerrero que va de pié utilizando un sistema de armamento que consta de armas defensivas como escudos e ichcahuipilli. Muestra las divisas del lugar al que pertenece y porta también armamento ofensivo: Arco, dardos o macuahuitl. En su cabeza lleva un peinado distintivo así como orejeras y bezotes.[8]

Tabla 2

Estos resultarían ser los aditamentos necesarios dentro de la plástica tlaxcalteca para hacer énfasis en la imagen del guerrero. Las ilustraciones de los combatientes tlaxcaltecas en las fuentes pictóricas, resaltan la importancia dentro de las élites militares y la fiereza con la que se aprestaban a la guerra. En el caso de esta sociedad en particular, conocemos todos que la historia ha catalogado en algunos casos a los Tlaxcaltecas como: traidores. Este mote, irresponsablemente utilizado proviene a partir de la ayuda que éstos mostraron a los españoles brindándoles su apoyo militar en la conquista de Mexico-Tenochtitlan. Este trabajo intenta, dentro de otras cosas, alejar al lector de esa imagen errónea de aquellos que establecieron una alianza contra sus enemigos buscando su bienestar político. Hay que destacar que la Nueva España, fue una creación de los españoles que conjuntaron grandes terrenos como una nueva nación, y que anterior a su llegada, los patrones y configuración política eran muy diferentes.

3

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Notas:

[1] Cruz, Sandra, “Lienzo de Tlaxcala” en: Revista “Arqueología Mexicana” #42 ed. Especial. P.46.

[2] Bonilla, Jesús. Información personal.

[3] Muñoz, Camargo, Diego. “Descripcion de la provincia de Tlaxcala”. p.153.

[4] Ídem.

[5] Ibídem.

[6] Díaz del Castillo, Bernal, “Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España”. Porrúa, México, 2011p. 112.

[7] Op. Cit. Vié-Wohrer. p.221.

[8] Elementos del guerrero Tlaxcalteca. Lienzo de Tlaxcala.

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Fuentes:
1. Díaz del Castillo, Bernal, “Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España”. Porrúa, México, 2011
2. Muñoz, Camargo, Diego. “Descripción de la provincia de Tlaxcala”.
3. Lameiras, José, “El encuentro de la espada y el acero”, COLMICH, 1994. México. p.18.

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DE LA CASA #53: Arquitectura entre urdimbre/ MMV.

Taza

[La arquitectura como un ente onírico y etéreo,
puede también urdirse, sigilosa y maleable;
se consolida para entonces encarnarse]

Por Marlen Mendoza

Sabemos que la ciudad es un organismo en constante cambio, nunca está terminada; día a día surgen sistemas y métodos que dan respuesta a las carencias y deformaciones que se presentan en la urbe, posterior al estudio y análisis de las problemáticas asociadas a los barrios y su interacción con sus habitantes.

No es de extrañar que jóvenes emprendedores planteen alternativas para acortar la brecha y reinstalar el diálogo entre la ciudad y quienes la viven. Entonces surge el concepto de tejer arquitectura.

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No son desconocidos los modelos y estructuras efímeras de arquitectura que generan espacio público, las hemos visto en exposiciones e instalaciones, ahora como variante plantean una membrana tejida, brindando una total libertad plástica, dadas las condiciones flexibles del material, que pueden adaptarse a cualquier esqueleto, dotando una excepcional cualidad de rigidez una vez terminado el entramado.

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Los usos van desde pabellones, donde explotan la flexibilidad de las fibras y se construyen formas complejas, permitiendo la exploración plástica para proveer a los visitantes de una experiencia estética diferente; en instalaciones de arquitectura efímera, generan espacios volátiles y etéreos; persiguiendo la intervención de locaciones, afectando la percepción sensorial y generando recorridos. Por ejemplo la instalación del artista plástico de origen Taiwanés Wang Wen-Chih (http://yylart.net/en/node/72) que construyó para el acceso al festival australiano Woodford Folk en el 2013[1]; utilizando bambú e irradian de pino con 15 m de altura y 100 m de longitud.

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Ésta arquitectura puede, gracias a la versatilidad y nobleza de los materiales, fungir un rol industrial, por ejemplo en una fábrica de chocolate de la compañía “Big Tree Farms” en Bali, Indonesia, con 2,200 m²[2], elaborada con base en cañas de bambú, funcionando también como una opción amigable con su entorno, minimizando a su vez costos de obra, al utilizar un material originario de la zona.

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Puede tomar un giro comercial, como el Restaurante “El Camión” de Fernando Mosquera + LLONA + ZAMORA arquitectos, ubicada en el Km. 19 de la carretera Panamericana sur, Lima Perú, 2009[3]; que tiene como objetivo proveer de un lugar de descanso para los conductores en su mayoría transportistas, la membrana sobre su estructura de bambú, permite el libre paso del aire, aísla del calor y filtra la luz solar, al igual que los domos geodésicos de mimbre empleados en jardines de niños, áreas de descanso en parques y escuelas[4].

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Las “Viviendas Ruca” de Undurraga Devés arquitectos en Santiago de Chile, es un complejo de 25 viviendas sociales para una comunidad mapuche en Huechuraba, en la periferia de la ciudad de Santiago, involucra diseño participativo para dar cabida a los campamentos informales surgidos en la década de los 60’s, aquí se fusiona el tradicional sistema del concreto armado y tabique con el urdido en las puertas, con la finalidad de ventilar las viviendas de 61 m²[5]. Puede sin duda, ser una alternativa en el diseño interior y como acento en edificaciones citadinas, funcionando como aislante de la radiación solar pero manteniendo visibilidad e interacción con el exterior, aporta un elemento interesante de diseño, puesto que el entramado puede seguir cualquier patrón.

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Es, en definitiva, otra variedad del quehacer arquitectónico, que puede elaborarse a diferentes escalas y materiales, pocas son sus limitaciones, es imperante considerar la asesoría de artesanos para optimizar su manufactura, y considero que aún tiene mucho que ofrecer y explorar, quizás con aplicaciones de color, pensando en sensaciones cromáticas y ópticas, pensando en la luz como un tercer factor y su relación con el color pigmento, estructuras que pueden mutar a lo largo del día, añadiendo instalaciones lumínicas para la noche o inclusive sonoras. Estaremos pendientes de cómo puede evolucionar éste fresco y atractivo sistema.

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Notas:

[1] Fuente: http://www.thisiscolossal.com/2014/07/woven-sky/

[2] Fuente: http://arq.clarin.com/arquitectura/Envolvente-tejida_0_671933067.html

[3] Fuente: http://www.archdaily.mx/mx/02-63054/restaurant-el-camion-llona-zamora-arquitectos

[4] Fuente: http://www.archdaily.mx/mx/02-63718/domo-geodesico-mimbre-universidad-finis-terrae

[5] Fuente: http://www.archdaily.mx/mx/tag/undurraga-deves-arquitectos

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DE LA CASA #52: Un comentario adicional a la “Visión Peruana de México”/ SLV.

52

Por Segisfredo López

La anterior gestión de la Municipalidad Metropolitana de la ciudad de Lima tuvo la voluntad política de destinar recursos económicos para invertir en cultura. Si bien es cierto, creo yo, no dispuso de ingentes sumas de dinero, sí invirtió como no se había visto en las dos gestiones ediles anteriores. Desde nuestro punto de vista, aquí se trata no sólo de presupuestos, que pudieran ser insuficientes; sino de voluntad política y de gestión cultural. En este sentido, contribuiría mucho más si el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aumentara el presupuesto del Sector Cultura. En este orden de ideas, caemos nuevamente en la cuenta que esto se trata una vez más de decisión política, al más alto nivel, de voluntad en querer INVERTIR en cultura para el desarrollo.

En el caso del Ministerio de Cultura, el MEF le asignó este año un poco más de 300 millones de soles anuales.[1] En comparación a otros sectores, es poco, y por eso esta institución sostiene que no dispone de suficientes fondos. No obstante, a pesar de ello, invierte, dentro de sus márgenes presupuestales, en museos y sitios arqueológicos, mucho más que en monumentos históricos declarados bienes integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación.[2]

Y así lo ha venido haciendo en los últimos quince o veinte años desde que la situación económica del país ha mejorado. Prueba de ello es la existencia de Unidades Ejecutoras (UE), Proyectos Especiales (PE) y proyectos estatales que vienen investigando, conservando y poniendo en valor el patrimonio arqueológico nacional. Ante esto, caben las siguientes preguntas ¿hace 25 años cuántas UEs y PEs habían?, ¿cuánto dinero tenía el Estado en sus arcas para invertir en cultura?, ¿podría hacer más en la actualidad?.

No cabe duda que no es suficiente el actual presupuesto del Ministerio de Cultura y que no se invierte tanto como quisiéramos, y tal vez no tanto como probablemente se invierta en México. Asimismo, sin temor a equivocarme, tampoco es suficiente lo que se invierte en el sector cultura en los países desarrollados. Menos aún en países como España, Italia, Grecia y Portugal que han visto reducidos sus presupuestos para el sector a causa de la crisis global que los golpea desde el año 2008. No obstante, ante este panorama, qué pueden hacer los Estados de Perú y México frente al diverso y cuantioso patrimonio cultural que poseen. La respuesta desde mi perspectiva es seguir invirtiendo cada vez más en recursos humanos y en proyectos.

Por otro lado, estimo que la afluencia a espacios culturales como museos y sitios arqueológicos en México efectivamente es mayor que en Perú y no sólo por el ingreso gratuito a ellos o al bajo costo del boleto de entrada; sino al número de museos y sitios arqueológicos puestos en valor y abiertos a la visita de los ciudadanos, tanto como a la calidad de sus museos (aspectos museográficos y museológicos) que invitan a visitarlos masivamente, y, sobre todo, a que en los museos y sitios arqueológicos, la ciudadanía puede encontrar elementos de su identidad cultural que se refuerza durante la visita. Sino recordemos la bien instalada e interesante exposición etnográfica del segundo piso del Museo Nacional de Antropología (MNA). Asimismo, a que el fomento y la inversión de la cultura y las artes es una política de Estado.[3] 

Al respecto, pensamos en el rol y el trabajo desarrollado por CONACULTA, el INAH, los Centros e Institutos de Investigación asociados a la ENAH y aquellos vinculados a universidades como la UNAM. Y en Perú ¿qué sucede?, ¿cómo vamos?. Sobre este tema hay mucho todavía por hacer y podría ser materia de otra reflexión aparte.

En Perú, el acceso a los museos del Estado es gratis para los estudiantes a nivel nacional, el primer domingo de cada mes según la Ley N° 29366. El costo del ingreso a los monumentos arqueológicos y monumentos históricos abiertos al público visitante no es caro; salvo el ingreso al camino inka y a Machupicchu, el cual es gratuito los días domingos sólo para los ciudadanos cusqueños. Se cuenta con una tarifa diferenciada y accesible para estudiantes, adultos y jubilados; sin embargo, tengo la impresión que en México se ofrecen más beneficios para acceder a estos espacios culturales, y hay más interés en visitar museos y sitios arqueológicos.

Por ejemplo, la entrada al Museo Nacional de Antropología es gratuita al publico nacional y extranjero residentes en México (documento vigente) los días domingos. Asimismo, es gratuita también para nacionales mayores de 60 (credencial INAPAM), menores de 13 años, discapacitados, profesores y estudiantes (credencial vigente).[4]

He visto en museos de Perú y México a escolares en las salas de exposición con sus maestros explicándoles temas desarrollados previamente en clase, lo cual realmente es muy beneficioso en la formación de los educandos; no obstante, la museografía en museos como el MNA es de primer nivel, y no sólo lo digo yo. Acá en Perú, aún nos falta tener un museo nacional de esa categoría; a pesar que existen museos regionales y locales muy buenos tales como el Museo Larco y Museo de Arte (MALI) en Lima, el Museo Tumbas Reales de Sipán, Museo Nacional de Sicán y Museo de Sitio Túcume en Lambayeque, Museo de Sitio Huaca Cao y Museo Huacas de Moche en La Libertad. Sin embargo, todavía nos falta ese anhelado Museo Nacional que bajo una visión general integre los desarrollos culturales regionales que conforman y explican el proceso civilizatorio en Perú; y proponga un discurso nacional de revalorización de nuestras raíces indígenas, como base de la identidad peruana, enriquecida con el aporte europeo, africano y asiático.[5]

Por otro lado, y cambiando de tema, aún no sé qué ciudad es más elitista, si México D.F. o Lima. Sin embargo, estimo que esto no es relevante. En México D.F. he observado que en los espacios públicos como el MNA, El Templo Mayor y su museo, la Plaza de la Revolución, y otros, confluyen todas las personas por igual más allá de su condición socioeconómica. Considero que son espacios inclusivos donde la ciudadanía reconoce elementos importantes de su propia identidad cultural. En la exposición de Códices del MNA observé a muchos ciudadanos de diversas edades y condición social, solos, acompañados o en familia, que disfrutaban la muestra tanto como nosotros.

Fue extraordinaria la decisión de exhibirlos tan bien y, como nos dijeron algunos colegas de la ENAH, no se sabía si habrá una segunda vez y cuándo se daría si así fuera.

¿Cuál es el panorama en Lima respecto a tendencias y espacios inclusivos o exclusivos?. No creo que sea muy distinto que allá en el sentido que siempre habrá grupos de individuos que busquen formar sus propias islas de exclusión. Lo vemos en algunas discotecas, playas y balnearios de Lima, por ejemplo. No obstante, acá como allá, los espacios públicos como museos, sitios arqueológicos, plazas, parques, alamedas, etc. son en esencia inclusivos por su carácter público. Sin embargo, he visto que durante la anterior gestión municipal de la ciudad de Lima, cuando la autoridad de una ciudad invierte en cultura en espacios públicos, las oportunidades de erradicar los guetos, las islas de exclusión son mayores. Y en ellos, todos -“pitucos” (“fresas”) junto con aquellos que no son estereotipados de esa forma- comparten y disfrutan.

Respecto a los comentarios sobre la biblioteca de la UNAM no puedo decir nada al respecto pues no he tenido el gusto de hacer uso de sus instalaciones, habiendo deseado y necesitado consultar algunas obras, pero sin disponer del tiempo suficiente para realizarlo. En cambio, en relación al servicio en bibliotecas de la UNMSM y la PUCP lo indicado en el artículo lo suscribo totalmente. Asumo que tal actitud se debe a políticas institucionales que si bien no gustan a todos pues limitan el acceso gratuito a sus libros, podrían cambiar e imitar otras experiencias institucionales de acceso a sus acervos bibliográficos como el de la Biblioteca de la UNAM. Ampliar su acceso a personas que necesariamente no son estudiantes matriculados, pero sí estudiosos, es una apuesta, tal vez arriesgada, pero importante y necesaria en la noble tarea de educar a una nación, fomentando el estudio y la lectura en la ciudadanía; más aún si se trata, en el caso de la UNMSM, de una universidad pública.

Sin embargo, acerca del PUMABUS puedo decir que gracias a él pudimos llegar, todos los días durante una semana, desde la Estación CU del Metrobus o desde una anterior cuyo nombre no recuerdo (¿Gálvez puede ser?) hasta el edificio de la Facultad de Arquitectura en la Ciudad Universitaria. Y eso lo agradecemos mucho. Nunca nos costó un peso ni nos pidieron carnet universitario; todo lo contrario, conductores y estudiantes nos orientaron amablemente cuando estuvimos desorientados.

Sí, en México D.F. he visto que expresiones de la cultura mexica, de las culturas originarias indígenas están presentes en muchísimos lugares públicos como el Metro, las principales avenidas, plazas, parques, monumentos, etc. Esto nos sorprendió gratamente la primera vez que fuimos a México. Hasta en el aeropuerto internacional Benito Juárez pude apreciar una exposición fotográfica temporal sobre el Águila Real mientras esperábamos el vuelo de regreso a Perú. Todo esto no hace más que fortalecer esa fuerte identidad mexicana que es bien conocida en Latinoamérica y el mundo, y de la cual se precian con justa razón. Así, mientras leíamos cada una de las leyendas de las fotos y aprendíamos un poco más de México hasta el último minuto antes de partir, me preguntaba si algo así podría hacerse en el aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima o en el Alejandro Velasco Astete de Cusco con nuestro Cóndor y Puma andinos o con los camélidos sudamericanos, u otro bien de nuestro patrimonio natural o cultural, material o inmaterial. Otra vez: visión, voluntad, decisión.

En más de una oportunidad aquí en Lima hemos conversado con amigos luego de haber visto en México y en otras partes del mundo, la difusión que hacen de su patrimonio cultural; y que en el Metropolitano y en el Metro de Lima se podrían aprovechar muchos de los paneles que allí están para difundir nuestras expresiones culturales, reemplazando parte de la propaganda comercial que allí se publicita. Sin embargo, no se realiza y se pierde una potente y masiva oportunidad de difusión cultural. Esta gestión podría realizarla la autoridad edil competente en alianza con el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Una vez más, el tema es visión y voluntad política, porque buenos ejemplos e ideas inspiradoras los hay.

Respecto a la televisión basura, aquí también es consumida por todos sin saber quién o qué sector socioeconómico la consume más. Allá no sé bien cómo es la situación con Televisa. No obstante, este problema global, por estas fechas aquí en Perú ha desatado una lucha ciudadana contra este tipo de programación televisiva que no se sabe bien en qué acabará. Ojalá que culmine en su destierro de la señal abierta, lo cual dudo que sea así; o en su defecto, en su transmisión en horarios que no sean de protección al menor. Sin embargo, la discusión sobre el problema ya se planteó, y se ha hecho viral en las redes sociales. Supongo que las marchas continuarán.

En la entrada del presente blog “DE LA CASA #51: Una visión peruana de México/WMC”, se citó lo siguiente: “Lo positivo que una minoría interesada que es una masa crítica que gusta y degusta de diversas actividades y que son aquellos que mueven México, que protestan ante cualquier acto de parte de sus gobiernos al quitarles derechos bien ganados, gente que ama y desea lo mejor para México”. Aún no sé qué tanto esta minoría mueve realmente México, si es minoría o mayoría, y quiénes la conforman. Mis dos visitas al D.F. por lapsos máximos de quince días cada una no son suficientes para indicar algo al respecto. La cita es interesante y motiva muchas reflexiones sobre el tema.

Sin embargo, he visto a mucha gente en las calles interesada en los problemas que afrontan como sociedad. He tenido la oportunidad de conversar con personas de diversas procedencias en el D.F., por lo que me doy cuenta que hay espacio en la sociedad mexicana para la reflexión y la crítica de los problemas que viven día a día. Así como la voluntad de encontrar soluciones a los problemas que hoy les aqueja. En este sentido, me sorprendió mucho y admiró ver por la televisión (Canal de la UNAM), la transmisión de las negociaciones entre los estudiantes del Politécnico y funcionarios del gobierno en las mesas de trabajo, por citar sólo un caso.

Definitivamente hay varios aspectos en común que van más allá de lo cultural. Por supuesto que hay esperanza para ambos países, y fuera de toda duda, el motor del cambio social que busca mejorar las condiciones de vida de la sociedad en su conjunto, sigue siendo la misma gente.

Por eso y por muchas razones más, ambos pueblos requerimos buscar y actuar de la mejor manera para construir un mejor presente y futuro. Si nuestros actuales países fueron en el pasado cunas de importantes civilizaciones en el mundo, qué nos impide ahora forjarnos ese presente y futuro. Qué nos impide. Esa es nuestra visión y misión. ¡Ahí está nuestro reto!.

1]  Según la nota informativa del Ministerio de Cultura del 22 de setiembre de 2014 aparecida en su portal web, la Ministra del pliego acudió al Congreso de la República a sustentar la partida del sector que asciende a más de 383 millones de soles que se invertirían en la puesta en valor y conservación del patrimonio cultural así como para la defensa y protección de los pueblos indígenas. Según La Ley N° 30281 -Ley del Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2015-, publicada el jueves 4 de diciembre de 2014 en el Diario Oficial El Peruano, el presupuesto del Ministerio de Cultura aprobado es 345 450 236 millones de soles.
http://www.cultura.gob.pe/es/comunicacion/noticia/ministra-de-cultura-sustenta-presupuesto-para-el-2015-ante-el-congreso-de-la.  http://www.minedu.gob.pe/p/cdd/pdf/ley_30281_Ppto_Publico_2015.pdf

2]  Uno de los obstáculos existentes que han contribuido a que el Estado invierta más en monumentos arqueológicos que en monumentos históricos integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación es el régimen de propiedad de estos últimos; muchos de ellos pertenecientes a particulares; y por lo tanto, según la ley, el Estado no tiene facultad para invertir en bienes privados. En cambio, los monumentos arqueológicos son propiedad del Estado, y según la Ley N° 28296 -Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, está facultado y es su competencia velar por su investigación, conservación y protección.

3] El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) elaboró el Programa Nacional de Cultura 2007-2012 de México. Aquí en Perú, en el año 2012 se presentó los “Lineamientos de Política Cultural 2013-2016” (versión preliminar) elaborado por el Ministerio de Cultura (https://www.cultura.gob.pe/sites/default/files/pagbasica/tablaarchivos/11/lineamientomc.pdf). La necesidad que este documento preliminar conduzca a la elaboración de un documento rector que contenga políticas de Estado para el sector Cultura y su implementación es aún una tarea pendiente a plantearse a través de dicho documento que podría denominarse Programa o Plan Nacional, por ejemplo. Al cual se tendría que asignarle los recursos económicos suficientes.

4] http://www.mna.inah.gob.mx/tu-visita.html

5]  Los museos, casas museos y salas de exposición a cargo del Ministerio de Cultura suman 53 a nivel nacional, según la siguiente fuente: http://www.cultura.gob.pe/sites/default/files/paginternas/tablaarchivos/2013/05/relacion-de-museos-del-ministerio-de-cultura-2015.pdf . Asimismo, de acuerdo a la Guía de Museos del Perú (2012) existen en el país 252 instituciones de este tipo entre públicas y privadas. Ver: http://www.cultura.gob.pe/sites/default/files/paginternas/tablaarchivos/2013/09/guiamuseos191212.pdf

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