DE LA CASA #103: LA GUADALUPANA, REUTILIZACIÓN HISTÓRICA DEL MITO Y LA IMAGEN/ JMB.

Por Julio Manzanares Brecht

Para efectos de dominio, el gobierno colonial desde los primeros años de conquista censuró el culto a deidades prehispánicas, pero ante la inutilidad de la medida optó por reutilizarlas o sustituirlas por católicas. Un ejemplo de trascendencia es la Virgen de Guadalupe, imagen que primero se invocó como remedio contra sequías y epidemias, y siglos después se utilizó como estandarte político. Con el paso del tiempo, dicho blasón cobró la proporción de símbolo de cohesión nacional. En los albores del XXI dicha imagen se convirtió en marca registrada, fue proclamada con sorna Santa Patrona del Internet, fue caricaturizada con frivolidad exitosa y los cánticos en su honor se utilizan como tono de teléfono celular. Su reutilización pasa por fines políticos, religiosos, identitarios y mercantiles. Así trasciende el tiempo.

Tiempo antes de la Independencia de México, la función del discurso de integración nacional fue persuadir a las clases bajas de la necesidad de unirse a la lucha por conseguir la emancipación. Sin embargo, Stanley y Bárbara Stain sostienen que esta convocatoria se tornó “un acto de manipulación utilizado por la elite defensora de lo colonial”, respondiendo al interés del dominio, no al de la soberanía popular. En el México no independiente, otros discursos y símbolos eran los que tendían a la integración comunitaria. Había una necesidad por conciliar la tradición indígena con la peninsular, aunque dicha necesidad a veces se negara.
En un territorio colonizado donde ninguna de las clases sociales tenía las mismas oportunidades de mejorar sus condiciones, el interés dirigido a la igualdad social resultaba retórico y la unión comunitaria un artificio. La invulnerabilidad de la población indígena fue un aspecto que aprovecharon los criollos en los siglos XVIII y XIX sobre todo, para aliarse con las clases populares, basándose en la promoción de una “hispanofobia”. De este modo, el desprecio por lo peninsular se convirtió en un estandarte de lucha y una posibilidad de cohesión.

Sin embargo, la revaloración de la “gloria azteca” no era del todo viable y fue promovida sólo hasta cierto punto porque en verdad, en lo mestizo se entrevieron más posibilidades de cohesión e identificación. Por ejemplo, Francisco González plantea que la reutilización del mito de la aparición de la Virgen de Guadalupe fue un intento por “deshispanizar” lo católico y despreciar lo consagrado por el régimen colonial. Y así, a través de la historia nacional, la Guadalupana ha sido símbolo reutilizado para fines de filiación y, por supuesto, de esperanza.

El gobierno colonial desde los primeros años de conquista censuró el culto hacia las deidades prehispánicas, pero ante la inutilidad de la medida, pues los indígenas seguían adorando a sus dioses, optó por reutilizarlas, sustituyéndolas o identificándolas con católicas. David Brading reflexiona acerca de que la imagen expuesta e invocada como remedio contra la sequía y las epidemias, siglos después del mito de su aparición, sirvió como estandarte político, tanto en la Independencia como en la Revolución mexicanas. Este estandarte es la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Desde su llegada a América, los evangelizadores forzaron la interpretación de mitos prehispánicos para legitimidad del cristianismo. Por su virtud de guía moral a Quetzalcóatl se le identificó con Jesús y en otros casos con Santo Tomás, a Tláloc, por su relación con el agua, con San Juan Bautista. Existen muchas más extrapolaciones iconográficas e ideológicas que ilustran este hecho, pero un ejemplo de relevancia incuestionable se dio con la diosa Tonantzin, Nuestra madrecita, de terminante importancia en el panteón mesoamericano. Sustituida por Guadalupe, a su veneración se unieron con los años tanto indígenas como criollos.

Los rasgos indígenas de Santa María de Guadalupe Tonantzin (nombre completo de la Guadalupana) y el hecho de elegir a un indio como testigo de su aparición, magnificaron su calidad de nativa y americana. No se debe olvidar además su carácter protector, una madre que envuelve al hijo desprotegido. La intención de los evangelizadores, según reflexiona Jaques Lafaye no deja duda, “se trataba de encaminar a los peregrinos hacia Nuestra Señora la Virgen, de sustituir a la diosa-madre de los antiguos por la madre de Cristo, madre de la humanidad”.

Con la adoración de Guadalupe había surgido un mito nacional bastante eficaz que envuelve la devoción de las masas indígenas y los criollos, y el entusiasmo del clero. Al paso de los siglos venerar a la Morenita del Tepeyac es honrar a la Reina de México y Emperatriz de América. Reverenciarla es afirmarse como mexicano y, al mismo tiempo, negar la na­cionalidad mientras transcurre el 12 de diciembre a los que no comparten su veneración (la intolerancia hacia los no católi­cos en México es histórica y encaja sus raíces en la profundidad colonial).

El 11 y 12 de diciembre lo católico se oficializa y la Gua­dalupana no sólo es un símbolo religioso, sino de unión y exclu­sión nacional. Los devotos se unen en un grupo que cierra filas y ocupa calles, plazas y espacios donde la fe ampara la ilegalidad. Las peregrinaciones tumultuosas que parten de distintos puntos se desbordan. Son de las únicas manifestaciones públicas que al entorpecer el libre tránsito no encienden el enojo ciudadano ni gubernamental o la crítica de los medios de comunicación. No celebrar el día toma significados de desamparo u orfandad, quien no festeja o no deja festejar “no tiene madre”.

En el país de una mayoría católica, ante la fiesta devocional, se pierden las proporciones y se concibe al día de Guadalupe como fiesta nacional. Y para esa mayoría, los que no comparten dicha veneración, simplemente no están o no son porque, de hecho, en el evento de las Mañanitas a la Virgen en la Basílica que se transmite por televisión, se encuentran “todos”: políticos, cantantes, actores, las clases populares y empresariales. Ante ello, el lazo entre guadalupanos se fortalece, pero entre connacionales (de distinto pensamiento) se debilita. Entonces ¿símbolo de unión o exclusión es la Guadalupana?

La mercantilización, el siglo XXI

En el año 2002 el empresario chino Wu You Lin consiguió ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), un registro de los derechos de la imagen de la Virgen de Guadalupe. A cambio de un pago de 2 mil 400 pesos, el registro le permitía al empresario la comercialización de la imagen en productos como juegos, juguetes, artículos de gimnasia y deportes, así como adornos para árboles de Navidad.

You Lin consiguió los derechos para explotar la imagen por 10 años, incluyendo el derecho a licenciarlo a terceros y la opción de renovación. Después el empresario oriental revendió las prerrogativas. En la primera década de los 2000 salieron al mercado diversos productos con la imagen en cuestión, el tradicional icono se adecuaba al contexto.

En agosto de 2003 el diario La Jornada informó que la Basílica de Guadalupe hizo lo propio, “un contrato cediendo el uso exclusivo de la imagen guadalupana en marzo del mismo año a la empresa transnacional Viotran por 12.5 millones de dólares, válido por cinco años”. En el trato se incluyó a San Juan Diego y se le garantizó a la empresa la “bendición especial” del rector de la Basílica, Diego Monroy, firmante del contrato, o de Norberto Rivera, arzobispo primado de México.

¿Ser o no ser?, esa es la cuestión de la Guadalupana. En el siglo XXI entre algunos sectores esta devoción recobra fuerza y en otros merma. En el tiempo de los dioses electrónicos y las redes omnipresentes, los críticos de lo católico y la fe guadalupana formularon un chascarrillo de proporciones teológicas que trastoca toda fe al lanzar una punzante e histórica crítica. Una pregunta irónica induce el sarcasmo: “¿Sabes por qué la Virgen de Guadalupe es la Santa Patrona del Inter­net?” Con sorpresa el receptor responde: “No, por qué” Entonces el iniciador de la sorna aclara: “Pues porque es virtual”.

El registro a favor de You Lin caducó después de una década, el 29 de febrero de 2012. Analistas del derecho industrial sugirieron a organizaciones católicas registrar la marca para evitar la explotación particular de un símbolo reconocido por la mayoría de los mexicanos. Mientras vencía el registro, se observó la imagen de la Guadalupana en mochilas, cuadernos, playeras, juguetes y adornos.

En esa misma época, a cambio de un mensaje de texto con un costo de $15 más IVA, se pusieron a disposición de los usuarios de teléfonos celular, tonos con cánticos guadalupanos. Dichos timbres santifican la comunicación vía satélite y afianzan la fe mientras la melodía transcurre; se escucha: “la Guadalupana, la Guadalupana, bajó el Tepeyac…” Y entre devotos que portaban celulares con bluetooth, se registró un intercambio de imágenes y tonos referentes a la Virgen.

La frivolidad y la ternura son cuestión de fe

Las amplias expectativas que trajo el siglo XXI se concentraron en lo material y lo tecnológico. Los huecos espirituales que lo religioso ya no colma, son acaparados por el consumismo que todo trastoca. En los albores de esta centuria, se vio con sorpresa y aprobación que la imagen tradicional de la Virgen de Guadalupe se transformaba, se adecuó a la apariencia “tierna” de las caricaturas. Los colores llamativos y las frases cursis e insulsas hicieron resurgir al ícono, su omnipresencia se logró por el mercantilismo y quizá no por el prodigio mismo de la santidad.

La diseñadora Amparo Serrano, como estudiante de la Universidad Anáhuac, realizó un proyecto de caramelos de chamoy, pero la Secretaría de Salud le negó la licencia porque los dulces destruían la flora intestinal de los niños. Se dedicó entonces a otras cosas. Sin fines empresariales, pues nunca lo pensó, Amparín hizo diseños que regaló a los amigos. Un día se le ocurrió caricaturizar a la Guadalupana y oh, santo éxito. Ahora su firma que abarca las tiendas Distroller es conocida en el mundo y sus productos bastante famosos. La imagen de la Virgen de Guadalupe, “la madrina” de la empresa, sobresale.

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Al principio la iglesia católica condenó la utilización de la imagen, la consideró una mofa. Pero Amparín, que se dice respetuosa de lo religioso, solo pretende que sus dibujos sean divertidos. Así fue como entre adolescentes (y adultos) la imagen recuperó algo del interés perdido en los últimos años. Existen unas mil caricaturas con el concepto “Virgencita plis”, cada una lleva un ruego. Estas peticiones bien las podemos entender como la frivolidad hecha oración, la santificación del ruego del burgués menesteroso o la oración del menesteroso que quiere ser burgués, el rezo del poco hábil que se cree tenaz.

Si a nivel de diseño y mercadotecnia el mérito de Amparín es plausible, en las peticiones que acompañan a sus vírgenes se percibe también la rentabilidad de la transgresión del lenguaje, la confusión de la ternura con la mentecatez, la apoteosis de los aparatos electrónicos, la indistinción entre la espiritualidad y el interés personal superfluo, la mezcla de lo new age con el catolicismo tradicional, el autoelogio disfrazado de humildad y el abandono de las acciones ante la esperanza que viene del cielo o del centro comercial.

Las imágenes se encuentran en estampillas, calendarios, cuadernos, separadores, ropa, artesanías, entre más. Algunos de los ruegos son: “Virgencita, plis mándame un novio”, “Cuida mi lana”, “…cuida mucho a todos, pero más a nuestros fans”, “que este año me vaya de diez en mis materias, ya no puedo con más extraordinarios”, “plis cuida mi cel”, “cuida a todos los bomberos de la calor y líbralos de toda llama…”, “…ahí te encargo mucho mi lap, tú bien sabes que te lo pido en buena onda”, “virgencita tú siempre tan bella, buena y bondadosa, plis pásame un poco de esto”, “plis te encargamos al globo terráqueo, llénalo de paz” (sic).

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Imagen de la Guadalupana caricaturizada, copia pirata de los diseños de Distroller, en venta en las calles del centro de la CDMX

En la actualidad, más virtual que antes y masificada en estampillas Made in China (la piratería no respeta ni a la iglesia ni a la marca registrada Distroller), la virgen es caricaturizada para fines más mercantiles que propa­gandísticos. Recobra éxito entre púberos y resignificación entre arribistas. El consumidor de la imagen de la Guadalupana es visto como alguien que habla espanglish (y que ya no es indio como Juan Diego por gracia del mestizaje, la globalización, los medios de información y las nuevas tecnologías) e implora en el tono denominado fresa: “Plis virgencita cuídame mucho en este día, porfis!!!”(sic), pues finalmente se sabe vulnerable, pero no pierde la fe.

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Fuentes

Brading, David. Los orígenes del nacionalismo mexicano. Era, México, 1980.

González,Francisco. “Problemas de la constitución de la nación en México” en Nación, estado e ideología, 1989.

Lafaye,Jaques. Quetzalcóatl y Guadalupe, FCE, México, 1977.

Marketing.wordpress. Amparín, la historia detrás de Distroller, disponible en:  http://www.marketiin.wordpress.com/2013/12/09/amparinla-historia-detras-de-distroller/ , consulta: 25 de mayo del 2016

Stain, Stanley y Bárbara Stanley. La herencia colonial de América latina, Siglo XXI, México, 1987.

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Imagen: https://thinkcreativeidea.wordpress.com/2013/11/15/amparin-un-ingenio-muy-distroller/

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Sobre el autor: (Ciudad de México, México – 1983) Licenciado en Comunicación y Periodismo por la UNAM, especializado en prensa escrita y en temas culturales e históricos. Colaborador de distintas publicaciones. Desde 2005 trabaja lo concerniente a la investigación, protección y difusión del patrimonio cultural y natural. Ha participado en distintos proyectos de investigación del Instituto Nacional de Antropología Historia, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana. En colaboración con distintos especialistas, ha realizado videos documentales referentes al patrimonio cultural y natural, los museos comunitarios y la diversidad marina./

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ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos de la casa #103″. México 2016. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

DE LA CASA #102: DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS EN IZTAPALAPA/ ARK.

Con motivo del Día Internacional de los Museos, y a invitación de nuestra querida amiga Maxlinder Ramirez, el pasado miércoles 18 de mayo sostuvimos una charla – taller llamada “Los ‘Paisajes Museorales’ de la Ciudad de México”, donde exploramos las posibilidades de la Cartografía Participativa aplicada al análisis de los fenómenos de apropiación territorial del Patrimonio Cultural, por lo que, más que una conferencia, decidimos darle la vuelta a la forma tradicional de llevar a cabo este tipo de eventos, con un taller de activación comunitaria en el que prentedíamos generar procesos de identificación y memoria sobre los espacios urbanos compartidos por los asistentes. La respuesta fue mucho mejor de lo que esperábamos, por lo que no nos queda más que agradecer a todos los vecinos de Iztapalapa en la Ciudad de México que participaron con extraordinario entusiasmo y a nuestros compañeros Gracia Carbajal y Juan Tonchez por su tiempo y conocimiento para el éxito de esta increíble experiencia.// Pronto tendremos más noticias de lo que puede surgir de este trabajo.// ¡Estén al pendiente!

¡Nos vemos la próxima! #ArKeopatías #ICOM #DelegaciónIztapalapa.// Acá les compartimos algunas fotos del evento, el álbum completo lo pueden ver en nuestra página de Facebook aquí.//

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DE LA CASA #101: APUNTES SOBRE ARQUEOLOGÍA Y CRECIMIENTO URBANO AL ORIENTE DE LA CIUDAD DE MÉXICO/ ARK.

El pasado sábado 21 de febrero del 2016 estuvimos visitando el Museo Eremitorio Fray Domingo de Betanzos, en Tepetlaoxtoc, Estado de México, donde participamos en el XI Congreso Entre Muros y Piedras La Historia. Ahí charlamos un poco sobre crecimiento urbano y protección del patrimonio arqueológico al oriente de la Ciudad de México.// Abajo les adjuntamos el audio de nuestra conferencia.// Aprovechamos también para comentarles que con este audio inauguramos nuestro perfil en Mixcloud, donde tendremos mucho espacio para subir todas las grabaciones que hemos generado durante estos años.// Esperen más sorpresas y gracias, como siempre, por escucharnos.//

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#LasPrestadas: El Edificio H, entre el patrimonio y la educación.

Por Patricio Patiño

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En el círculo universitario, sobre todo el más cercano a la “cultura”, ha surgido una interesante inquietud. Un nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), el edificio H de ocho pisos, parece interferir con la estética proyectada por los realizadores del Espacio Escultórico. La imagen final de este espacio, que pretendía entre otras cosas eliminar los edificios de su paisaje más próximo, no había sido alterada desde que fue concebido en 1979.

Pero hay que recalcar que no se trata de un caso aislado, otros espacios han visto cuestionados sus privilegios estéticos en el pasado; por ejemplo, el corazón del Centro Cultural Universitario, que en 2007 tuvo que plegar su Sala Nezahualcóyotl a un segundo y poco vistoso plano, por la llegada de la enorme edificación que alberga al MUAC, Museo Universitario de Arte Contemporáneo, inaugurado en 2008.

Al margen de que el beneficio de la expansión de espacios en la Universidad es indiscutible, algunos se preguntan si en ambos casos resultaba estrictamente necesaria una intervención tan agresiva.

Podríamos incluso citar un caso más, la construcción del IISUE, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, situado a un costado de la Biblioteca Nacional, “obstruyendo” así sus posibilidades paisajísticas.

Probablemente la respuesta sea negativa en ciertos casos. No es necesario violentar el patrimonio para conciliar la necesidad de espacios más numerosos y de calidad en la UNAM. Pero el caso del edificio H y el Espacio Escultórico es un tanto distinto.

Primero, el Espacio Escultórico está considerado “Monumento Artístico”, lo que jurídicamente le proporciona una situación especial y protección extra de parte de otras instituciones (por ejemplo, del Instituto Nacional de Bellas Artes y del Patronato Universitario). Por si fuera poco, resulta ser uno de los complejos escultóricos al aire libre más reconocidos a nivel mundial, algunos dirían “único en su tipo”. De ahí que, a raíz de la construcción del mencionado edificio, quienes son capaces de apreciar estos detalles hayan salido en su airada defensa por medio de la presión política. Efectiva en cierta medida, pues hasta ahora ha logrado colectar más de 25 mil firmas de apoyo, valiéndose de información sesgada, por decir lo menos.

Por su parte, el edificio H de la FCPyS ha sido construido bajo dos poderosos argumentos: aumentar el espacio disponible para las numerosas actividades de esta Facultad, y disponer en libertad del ya de por sí limitado espacio que les ha sido asignado. En otras palabras, una causa de que la construcción se extienda hacia arriba es que no puede hacerlo hacia los lados, precisamente porque la FCPyS se encuentra rodeada de zonas protegidas (en específico, reservas ecológicas y la mencionada zona designada “Monumento Artístico”). Asimismo, construir hacia abajo implica un abrumador reto técnico y económico, por la dura piedra volcánica que yace bajo toda la Ciudad Universitaria.

El que comparte estas líneas pudo corroborar, por medio de breves entrevistas de sondeo y consulta en grupos en línea integrados por estudiantes de aquella Facultad (por ejemplo, el grupo de Facebook “No me quiero morir en Polakas”), que se trata de una decisión respaldada por la propia comunidad de la FCPyS, y para ello bastan unas pocas muestras. La más elocuente: la construcción de este edifico tardó aproximadamente dos años, y si bien fue alzado de forma irregular y sin las precauciones debidas (por ejemplo, jamás se acordonó la zona contigua de riesgo durante los trabajos), la gran mayoría de los que ahí desarrollan sus actividades está de acuerdo en que lo prioritario es dar cabida a la mayor cantidad de estudiantes posible. Algo que resulta inviable sin la ampliación de los espacios.

Incluso hay grupos de activistas tradicionalmente críticos de la institución que así lo consideran, y por ende se manifiestan en conformidad. De este sector, sólo los más trasnochados y puristas exigen el derrumbe o modificación estructural del edificio (cuyo costo final se calcula en más de 80mdp, sin hasta ahora disponer de cifras oficiales por parte de la Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM), pues a su juicio “no se tomó en cuenta a la comunidad para una decisión de esta magnitud”.

De modo que en esta ocasión no se trata, en general, de una pugna más que proviene de sectores “radicales”. Una estructura que estuvo abierta a la crítica por más de setecientos días (y contando), no puede ser rechazada razonablemente a su término por la comunidad que la vio consolidarse. ¿De dónde viene entonces esta pugna? Como dije, de las élites universitarias, de los estetas que ponen por encima de las necesidades de los mexicanos la supuesta preservación de un espacio artístico. De un puñado de egoístas privilegiados.

Una prueba al respecto: el rector se manifestó “abierto” a escuchar las inquietudes relacionadas y para ello abrió un canal de diálogo, cosa rara si se tratase de una inconformidad multitudinaria. ¿Cometemos un exceso con nuestra sospecha?, otra prueba: este canal de diálogo se cristaliza en la reciente creación de un “Comité” para la discusión y solución de este asunto, integrado por afamados arquitectos, artistas y estetas emanados de las élites de la cultura que ejercen al interior de la UNAM, bien como funcionarios o bien como beneficiados del control fáctico de los espacios.

Desde aquí nos lamentamos por la voluntad de dar voz únicamente a quienes tienen privilegios, y de que estos a su vez sólo la alcen para conservarlos. Creemos que en el fondo se trata, para ellos, de una victoria política y oportunista que les permite seguir agenciándose espacios universitarios a discreción. Creemos también que su lucha debilita los esfuerzos de la Universidad por el cumplimiento de su deber primordial: hacer accesibles las luces del conocimiento a los mexicanos. Y en sintonía, también sostenemos que estos esfuerzos implican una actitud dolosa por pretender imponerse sobre las necesidades de la comunidad estudiantil, mostrando su total desconocimiento e interés por la misma.

¿Por qué quejarse hasta ahora que la inversión y los trabajos han concluido? ¿Por qué darse el lujo de exigir el derrumbe parcial a estas alturas? ¿Qué hicieron con su preocupación estética durante estos dos años?

Por último, creemos que esta coyuntura constituye una oportunidad inmejorable para abrir el debate sobre el asunto que reposa al fondo, por demás escabroso y que por ello casi nunca se aborda; y del que además, casi nunca podemos apreciar sus contradicciones con tanta claridad como ahora: la institución del “patrimonio” y las funciones de la Universidad.

¿Tiene la UNAM obligación de preservar intactas sus estructuras, en función de los intereses de otras instituciones?, ¿es necesario plegar las necesidades universitarias por el estatus de museo que se le imponen a algunos de sus inmuebles?, ¿la función primordial de la UNAM es servir a los mexicanos o ser un bastión de la alta cultura?, ¿en qué medida resulta regresivo considerar la petrificación de los espacios por ser “patrimonio”?; en suma, ¿qué es más importante, el patrimonio o la educación? Esta última pregunta puede considerarse maniquea, pero debemos mencionar un hecho contundente: buena parte del campus central funciona mal, en sobrepoblación y de forma excluyente por la imposibilidad de expandirlo, porque es Patrimonio de la Humanidad.

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Fuente: Metrópoli Digital 

 

Charla – Taller “Los ‘Paisajes Museorales’ de la Ciudad de México”/ Día Internacional de los Museos 2016.

Amigos ArKeópatas, los invitamos a asistir a la charla – taller “Los ‘Paisajes Museorales’ de la Ciudad de México”, que vamos a impartir el próximo Miércoles 18 de Mayo para celebrar el Día Internacional de los Museos. La cita es a las 6 de la tarde en el Cerro de la Estrella en Iztapalapa, Ciudad de México.// ¡Nos vemos allá! ‪#‎ArKeopatías‬ ‪#‎ICOM‬ ‪#‎DelegaciónIztapalapa‬.//

Día Internacional de los Museos en el Cerro de la Estrella