DE LA CASA #180: MUNDOS SUBTERRÁNEOS DE LOS MAYAS. LA APROPIACIÓN DEL INFRAMUNDO POR MEDIO DE LA ARQUITECTURA EN CUEVAS DE QUINTANA ROO // MCR + CRS.

Por Miguel Covarrubias Reyna y Carmen Rojas Sandoval

Introducción

Las investigaciones arqueológicas actuales nos permiten plantear que los sitios mayores costeros del noreste de Quintana Roo se ubicaron en las desembocaduras de los sistemas de cuevas hacia el mar. Aquí se presentan las construcciones subterráneas mediante las cuales se establecía la apropiación simbólica del inframundo. Para entender la geografía sagrada de los mayas, así como para los grupos mesoamericanos, es fundamental entender el complejo cueva-pirámide.

La presencia de edificios públicos al interior de los extensos sistemas de cuevas secas y semi inundadas, así como otras construcciones asociados en superficie, no había sido estudiada sistemáticamente. A la fecha se han registrado cerca de 40 ejemplos de construcciones de mampostería recubierta de estuco dentro de cavidades subterráneas de sistemas cercanos a las costas del Caribe Mexicano, entre las que se cuentan altares, oratorios, templos, recintos y un sinnúmero de muros simples, que ponen en evidencia una intensa actividad debajo de la superficie selvática.

Esta región tuvo una muy alta demografía e intensa actividad constructiva en el Posclásico tardío, lo que casi no sucedía en otras partes de la península en dicho período, cuando se desarrolló un tipo de arquitectura peculiar que tampoco se encuentra en otro lugar, denominado Costa Oriental.

La escala del espacio construido se redujo, así como la calidad de las edificaciones. Se conservó la bóveda falsa, pero también se innovó con techos planos de rollizos de madera y entortados de argamasa. Ciertos cánones perduraron, como el uso de molduras medias y superiores enmarcando delgados frisos. Los dinteles remetidos se volvieron una constante. Pero lo que más llama la atención es la decoración pintada que cubría toda la superficie, interior y exterior, con murales que se han llamado tipo “códice mixteco” por su similitud con los intrincados diseños de éstos.

¿Para qué molestarse en construir dentro de lugares que al estar techados ya ofrecen protección? Debe ser algo relacionado con la ideología mesoamericana, específicamente con el concepto del inframundo, no solamente como un lugar relacionado con la muerte, sino también con la renovación y sustento, muy probablemente con la petición de lluvia.

Si desde el inicio de la civilización las élites necesitaron recrear la geografía sagrada para justificar su estancia en el poder, misma que se ve reflejada en los centros ceremoniales, es probable que, en esta región, con extensas cuevas de desarrollo horizontal, los gobernantes tuvieron que apropiarse físicamente de las mismas construyendo estructuras en su interior. ¿Con qué objeto? ¿Institucionalizar o sacralizar el inframundo?

Asociación de sistemas de cuevas y asentamientos mayores

Desde que los seres humanos comenzaron a modificar su entorno, también se fueron apropiando de él, interpretándolo en forma simbólica. Llegaron a ser capaces de conocer profundamente el paisaje en que vivían, al que dieron un significado acorde a sus ideas, logrando incluso identificar cambios sutiles entre microambientes. La costa de Quintana Roo ofrece condiciones particulares relativamente favorables para el desarrollo de una civilización, en una planicie kárstica con escases de suelos, sin cuerpos de agua superficial, pero con abundancia de cenotes, esteros con manglares y una costa rocosa con intermitentes bahías de playas arenosas y diversas caletas que dan acceso a los recursos marinos.

Las investigaciones que se han realizado en la costa han reconocido una muy densa ocupación durante el Postclásico tardío, sobre todo con relación al litoral, particularmente con las caletas y playas que permiten conexión con un sistema comercial marítimo. Se ha pensado que esta concentración demográfica en la costa responde a cambios que hubo en la península y en general en toda Mesoamérica durante ese período, que implica la intensificación de esas relaciones comerciales marítimas (Andrews IV y Andrews, 1975:1).

La realidad es que no se ha investigado suficientemente el territorio del interior, cubierto con extensas selvas, en las que también existen numerosos asentamientos que no han sido debidamente registrados, lo cual podría cambiar el concepto espacio – temporal que actualmente se tiene de esta región. Un rasgo fisiográfico muy importante al que no se le ha prestado la debida atención son los sistemas de cuevas, que aparentemente jugaron un papel importante en la definición y selección de los lugares donde se establecieron las comunidades principales.

Características

Los sistemas de cuevas en esta costa tienen una orientación general de noroeste a sureste y sus aguas subterráneas desembocan en el mar. En el caso de estudios arqueológicos nos interesan sobre todo los sistemas de cuevas secas, pues obviamente los antiguos mayas no podían adentrarse mucho en el agua. Las cuevas secas o semi inundadas pueden llegar a tener distancias considerables, de hasta casi 10 km de longitud y se forman paralelamente entre sí.

Gracias a la colaboración de espeleólogos de Quintana Roo, especialmente de Peter Sprouse (2017), quien generosamente ha compartido su cartografía de cuevas secas para complementar nuestros estudios arqueológicos, hemos encontrado una evidente relación entre estos sistemas y la ubicación y distribución de asentamientos mayas costeros mayores.

Para ejemplificar lo anterior se consideran tres zonas al sur de Playa del Carmen, con grandes asentamientos costeros que están ubicados justo al final de extensos sistemas de cuevas, en donde desembocan al mar (mapa 1).

A pesar del desconocimiento de sitios ubicados tierra adentro, en fechas reciente se han registrado algunos asentamientos menores en superficie y una serie de templos, oratorios, altares y otras estructuras dentro de las cuevas, muchas con un excepcional estado de conservación, por el hecho de estar cubiertos.

Mapa 1: Sitios arqueológicos mayores y su relación con sistemas de cuevas secas al sur de Playa del Carmen.

Una característica de esta área en particular y de casi toda la costa, es que grandes superficies están cubiertas con sistemas de albarradas que, en algunos casos, se encuentran también dentro de las cuevas. Estas extensas zonas cubiertas con asentamientos domésticos y albarradas, que en ocasiones dificultan la identificación de límites entre sitios, han sido definidas por Anthony P. Andrews (1986) como “macrozonas”.

Investigaciones previas

Los primeros reportes de este tipo de edificaciones subterráneas se deben a E. Wyllys Andrews IV y Loring M. Hewen cuando realizaron estudios en Xcaret en la década de 1950. En los que llamaron Grupos Q, R, S e Y, encontraron un altar y tres pequeños oratorios, respectivamente (Andrews IV y Andrews, op. cit.:56-58).

Posteriormente, Carlos Navarrete reportó un altar dentro de una cueva semi inundada en la caleta de Xelha (Navarrete, 1974). Luis Leira y Enrique Terrones descubrieron un elaborado templo en una cueva seca llamada Aktun Na Kan, que debe su nombre al hecho de que su moldura media tiene forma de serpiente (Leira y Terrones, 1986).

En fechas más recientes, autores como Luis Alberto Martos, Carmen Rojas, Dominique Rissolo y Miguel Covarrubias han documentado muchos otros ejemplos de construcciones dentro de cuevas de Quintana Roo, por lo que la necesidad de sistematizar esta información se ha vuelto imperiosa.

A la fecha hemos podido recopilar datos de 37 sitios con evidencias de arquitectura pública religiosa en cuevas cerca de la costa de Quintana Roo, aunque es probable que existan muchos más. De cualquier forma, se puede considerar que constituye una muestra suficientemente grande y significativa como para poder establecer una tipología con categorías definidas que sirva como herramienta para el estudio sistemático de futuros hallazgos (Fig. 1).

Dichas categorías consideran características como dimensiones, ubicación, orientación, formas, calidad constructiva y ornamentación, así como la identificación de constantes y variables arquitectónicas.

En lo relativo a las construcciones domésticas, por lo pronto su cuantificación no es posible, aunque  a priori se podría afirmar que están presentes en la mayoría de las cuevas, en mayor o menor grado. Lo anterior implica que en el pasado hubo una intensa ocupación y uso de los espacios subterráneos con especial énfasis en los períodos Preclásico superior al Clásico temprano y durante el Postclásico tardío.

Arquitectura pública

Los edificios de carácter público son elementos de cohesión de las comunidades. Grandes cantidades de energía y concentración de materiales se invirtieron en la construcción de estructuras, agrupadas en núcleos, cuya función era la de mantener en el poder a sectores sociales privilegiados mediante la política, la religión y el control de la economía.

La apropiación del paisaje en la selección de locaciones para el asentamiento dio pie a su consecuente modificación y adecuación, no sólo con fines de subsistencia, sino también para justificar la reproducción de una geografía sagrada, por medio de la cual las superestructuras de las sociedades podrían ejercer su dominio sobre las bases.

Con múltiples variables en cuanto a formas, extensión y distribución, los centros de población maya recurrieron a la monumentalidad de los núcleos arquitectónicos desde el período Preclásico hasta el Postclásico temprano. Sin embargo, salvo contadas excepciones, la actividad constructiva decreció notablemente en lo cualitativo y cuantitativo durante el Postclásico tardío, particularmente en la costa de Quintana Roo.

La arquitectura de tipo “Costa Oriental” del Postclásico tardío en realidad no puede considerarse como monumental, sin embargo, el papel social que tuvo es equivalente al de las grandes estructuras del período Clásico. Incluso los constructores de este período llegaron a adueñarse de edificios monumentales que estaban ya abandonados para edificar sus pequeños templos en sus cúspides. A diferencia de otras regiones del área maya, la arquitectura pública en el oriente de la península también fue introducida al mundo subterráneo de manera frecuente, tal vez como un medio para que las élites se apropiaran del paisaje del inframundo.

Tipología

Figura 1: Tipos de arquitectura pública en contextos subterráneos.

a) Altares

Son las formas más sencillas de arquitectura pública que se puede encontrar dentro de las cuevas, pero también aparecen en construcciones en el exterior, dentro de templos, que bien pueden ser representaciones de las cuevas. Generalmente se conforman por banquetas rectangulares o cuadrangulares estucadas que pueden tener o no una laja empotrada en forma vertical.

En las cuevas pueden estar en el interior, frente a entradas, en las líneas de goteo o en áreas de colapso de bóvedas, por lo general en zonas de penumbra. La forma más simple es la de una sencilla banqueta estucada, de unos cuantos centímetros de altura, asentada sobre una plataforma basal de mampostería burda.

A veces el altar puede ser una pequeña plataforma cuadrangular sin cubierta de estuco. En ocasiones, el diseño se va complicando al agregar pequeños muros en tres de sus lados, semejando una batea o trono. Pueden estar asentados directamente sobre rocas o en la superficie de la cueva. Estas formas también se pueden encontrar sobre plataformas basales estucadas que incluso tienen escalinatas adosadas o remetidas.

Otra variante en los altares dentro de cuevas es la incorporación de espeleotemas a la estructura. Aunque hay menos casos conocidos de este tipo, dentro de la plataforma basal se incluyeron columnas producto de la unión de estalactitas y estalagmitas.

Una forma muy peculiar se ha documentado en dos altares cuyos muros presentan escalonamientos en sus extremos. El primero tiene un muro estucado, en forma de medio círculo, con los extremos recortados formando cuatro peldaños en cada uno, que protege un pequeño altar cuadrangular con una laja vertical empotrada. Todo esto construido sobre una plataforma basal también estucada. El segundo ejemplo se diferencia del anterior porque sus muros están apoyados en la pared de la cueva, tiene seis escalones de un lado y cinco en el otro y en el centro del altar cuadrangular estucado emerge una estalagmita que sustituye la laja vertical.

b) Oratorios

Los oratorios o adoratorios son imitaciones en miniatura de templos de tipo Costa Oriental, que implican la construcción de muros de mampostería y techos de lajas o tapas y, en ciertas ocasiones, aprovechan la bóveda de la cueva como techo. A diferencia de los templos, su complejidad arquitectónica, dimensiones y calidad constructiva son siempre menores.

La forma más básica de un oratorio es la de un cubo hecho con tres lajas colocadas verticalmente en el suelo para hacer los muros y una laja más colocada horizontalmente para el techo, sin estuco ni cementantes y con el frente abierto.

Un diseño de mayor complejidad es un pequeño edificio cúbico de mampostería construido directamente sobre la superficie de la cueva, con la fachada estucada y un pequeño altar en forma de banqueta en el interior. Imitando los cánones de la arquitectura tipo Costa Oriental, el típico dintel remetido se representa con un bajo relieve o hundimiento del estuco de la fachada. Se pueden presentar variables como el uso de banquetas o pequeñas plataformas basales, tener una forma rectangular y altares internos más elaborados, a veces con lajas verticales empotradas. Sin embargo, son constantes las reducidas dimensiones y la sencillez del diseño.

c) Templos

A diferencia de los altares y oratorios, los templos presentan mayores dimensiones y complejidad en su diseño. Son muy parecidos a los que se pueden observar en superficie, a veces aislados en la costa, considerados marcadores para la navegación de cabotaje, o formando parte de núcleos de arquitectura pública de los cientos de asentamientos del litoral quintanarroense. Estos templos pueden encontrarse en el interior de las cuevas, viendo hacia la entrada, en la línea de goteo, o en la superficie, pero en asociación directa a las propias entradas.

Invariablemente tienen altares interiores, se desplantan sobre plataformas basales y sus fachadas están decoradas con dinteles remetidos, molduras de formas variadas y en ocasiones, esculturas de estuco. Algunos conservan restos de pintura.

Hay algunas estructuras que dada la sencillez de su fachada y su reducido tamaño podrían considerarse como una transición entre el oratorio y el templo. Un claro ejemplo de esto es el Templo de los Aluxes. A pesar de sus reducidas dimensiones presenta todos los atributos que permiten clasificarlo como un templo, pues tiene en su fachada una moldura sencilla, dintel remetido con restos de pintura azul, altar interno y, debido a su excepcional estado de conservación, un rollizo de madera integrado a la techumbre de mampostería (Rojas, 2015).

En la cueva Aktun Na Kan también fue hallado un edificio de este tipo construido en el interior, con la fachada mirando hacia la entrada. Tiene además de los rasgos que lo definen como templo, particularidades en la decoración de estuco que la hacen destacar, como la moldura sencilla que remata en forma de cabeza de serpiente en la esquina noreste de la estructura, así como restos de una escultura de estuco que representa un reptil, posiblemente una iguana, situado sobre el suelo de la cueva y con la mirada dirigida al vano que conservaba restos de pintura azul en el dintel y jambas (Leira y Terrones, op. cit.).

En la reserva de Río Secreto se encuentran otros dos ejemplos de templos dentro de cuevas. En la construcción del primero de ellos, Cueva Ángeles, se aprovechó la morfología de la cueva para el techo, que viene siendo el de origen natural en la galería donde se ubica, así como una claraboya que permite la iluminación de su fachada (Rissolo, et al., 2017). Aunque por sus reducidas dimensiones y carencia de ornamentación podría considerarse como una transición entre oratorio y templo, el hecho de que la escalinata es muy elaborada y de que su umbral presenta el dintel remetido, permite incluirlo en esta última categoría.

El segundo ejemplo es el templo de la Cueva de los Chicleros (ibid.), cuyo desafortunado daño por saqueo permite observar que la estructura fue objeto de transformaciones a través de sucesivas etapas constructivas. Aparentemente, la estructura comenzó siendo un altar cuadrangular sobre una plataforma basal con escalinata remetida orientada a la entrada de la cueva. Posteriormente, el altar se convirtió en un templo al construirse muros estucados que albergaron al altar original. Debido a la destrucción, no se conservan evidencias de la techumbre ni del dintel que cerraba el vano. A pesar de la ausencia de decoración, las dimensiones de los muros permiten considerarlo como templo y no como oratorio. Finalmente se adosó frente a la plataforma de la primera etapa, un segundo basamento más grande y de manufactura burda que cubrió la escalinata.

El ejemplo mejor conservado, de mayores dimensiones y complejidad arquitectónica, es el templo de Ocho Balas. Cabe destacar que desplanta sobre una banqueta estucada hecha sobre una plataforma de cimentación, y es el único conocido hasta ahora situado dentro de una cueva que presenta una moldura de tres elementos, cuya preservación es tan excepcional que aún conserva su techumbre hecha de rollizos y vigas de madera cubierta con un entortado de argamasa.

En lo relativo a templos que marcan entradas al inframundo desde el exterior, como ejemplos del complejo cueva-pirámide, se puede mencionar el sitio llamado El Templo, cerca de Xelha, donde un par de edificios de tipo Costa Oriental, uno de dos habitaciones contiguas ya colapsado y un templo relativamente bien conservado, se construyeron en torno a una cueva con un cuerpo de agua, quedando este último justo encima de la entrada y antecediendo otra entrada a una cueva donde hace algunos años se descubrieron, a unos 300 m en el interior inundado, los restos óseos de un humano del Pleistoceno (González, et al., 2006).

Este edificio tiene su fachada con dintel remetido orientada hacia la cueva. Presenta una moldura de tres elementos con un friso central. El interior, que está saqueado, muestra la huella de un altar cuadrangular. Desplanta sobre una plataforma sin escalinatas construida directamente sobre la cueva, que también tiene un muro en el costado norte de su entrada (Covarrubias, 2017).

Un caso similar ha sido registrado en la Cueva del Kisin, en Calica, donde otro templo, acompañado de un oratorio adyacente a su costado sureste, se ubican directamente sobre la entrada a la cueva (Martos, 2002: Fig. 61).

d) Recintos

El aprovechamiento del espacio interior de las cuevas no solamente se da con fines domésticos, ya que mediante gruesos muros de mampostería con argamasa, recubiertos de estuco y con vanos bien definidos, los mayas dividieron las cuevas con intenciones meramente rituales.

En el vecino Yucatán se han documentado algunas cuevas que presentan estos muros divisorios con vanos (Covarrubias y Burgos, 2009), pero en Quintana Roo a la fecha solamente se conoce el caso de la cueva Taka’an Dzonot, entre Tulum y Coba.

Los muros en cuestión, de más de 1 m de ancho, se construyeron de forma más o menos paralela, cerrando una galería artificial entre dos cámaras con cuerpos de agua, aprovechando la morfología de la cueva e integrando espeleotemas a los mismos.

Aunque no se hallaron materiales cerámicos en superficie que permitan estimar un fechamiento, la técnica constructiva con piedras burdamente careadas y la calidad de la argamasa y estuco sugieren que estas evidencias corresponden al Postclásico tardío.

Los vanos son bajos y estrechos, restringiendo el acceso desde la primera cámara, a la que se desciende con luz de penumbra hacia la galería sagrada y hacia la cámara con el segundo cuerpo de agua, que no tiene iluminación natural.

Es probable que accesos tan restringidos hacia la oscuridad total representen físicamente, de manera explícita, la presencia del inframundo, con todas sus implicaciones relacionadas con la vida y la muerte.

Estudios de caso

Chakalal

Es un sitio extenso descubierto por Herbert Spinden en 1926, compuesto por al menos cinco grupos arquitectónicos. con arquitectura pública que se mantiene en pie, casi toda del tipo Costa Oriental del Postclásico tardío (Fig. 2). El primero de estos grupos se ubica a la orilla de la caleta del mismo nombre, en el actual Puerto Aventuras, que aún conserva en su interior pinturas murales en las que se representa una serpiente emplumada y un jaguar (Fig. 3). Bajo este templo emergen aguas dulces que van a la caleta desde las cuevas (Mason, 1927).

Tierra adentro, a 1.5 Km al oeste de la caleta se encuentra el asentamiento mayor dividido en cuatro grupos. de los cuales el de más importancia y volumen se ha denominado grupo D, constituido por al menos tres basamentos piramidales de los cuales uno alcanza hasta 7 m de altura. Es probable que este núcleo haya sido construido desde el Preclásico superior o Clásico temprano, como lo indican tiestos cerámicos en superficie del tipo Sierra rojo y Huachinango inciso (Robles, 1990). Los otros tres grupos, A, B y C incluyen templos del tipo Costa Oriental del Postclásico tardío (Andrews IV y Andrews, op.cit.:81-83).

Figura 2: Sitio Chakalal.

El núcleo de Chakalal cubre un área aproximada de 42 hectáreas y bajo su superficie hay varios cenotes y cuevas. La zona habitacional debió ser más extensa, ya que en otra zona que recorrimos hacia el norte, a 1.5 Km     , existen diversas estructuras domésticas, como cimientos y plataformas, entre las que se observaron construcciones de tipo Megalítico que corresponden al Preclásico tardío y Clásico temprano, asociados con cerámica de estos períodos, así como extensas albarradas, apiarios y escasos restos de cerámica del Postclásico tardío tipo Mama rojo (Robles, op. cit.).

Figura 3: Murales en el interior del templo de Chakalal Caleta (tomado de Mason, 1927).

Aproximadamente a 1 km más al norte del área habitacional inicia un sistema de cuevas asociado a Chakalal, el sistema Gavilanes, que se extiende al noroeste por cerca de 7 kilómetros.

En dicho sistema de cuevas se han localizado dos templos subterráneos de tipo Costa Oriental. El primero, que ya se ha mencionado, se denomina Templo de la Cueva de los Aluxes y fue reportado por el espeleólogo German Yañez a la arqueóloga Carmen Rojas. Situado en una zona de penumbra parcialmente inundada, fue edificado sobre una elevación natural que fue adaptada como plataforma de cimentación; tiene una moldura sencilla únicamente en la fachada estucada, restos de pintura azul en dos bandas y su típico dintel remetido formando una “T”. Se aprovecharon espeleotemas para ciertas partes del edificio, tales como el techo y parte de los muros laterales y traseros, hechos a junta seca, mientras que el frontal y el propio techo sí tienen cementantes. Es un edificio pequeño, de 1.15 m de alto, 1.98 m de largo y 1.34 m de ancho (Fig. 4). En el interior hay un altar rectangular con muros estucados y una laja o piedra plana colocada en forma vertical. También se conserva un rollizo de madera en la techumbre (Rojas, op. cit.; Rissolo, et al., op. cit.).

Adentro de la cueva y detrás del templo hay claraboyas que permiten la entrada de luz, donde se observaron muros sencillos de una sola hilada de piedras amorfas, de los cuales algunos son paralelos, formando “pasillos”.

Esos “pasillos” son comunes en varias cuevas de la región y aún sigue en discusión su probable función, pues bien pudieron ser trampas para animales pequeños o tal vez pudieron tener un significado ritual, ya que se ha observado que muchos de ellos tienen relación con los puntos cardinales. En el exterior de la cueva se observaron albarradas y algunas plataformas domésticas, indicando que el entorno era un área habitacional.

Desafortunadamente toda esta área está siendo invadida por el urbanismo moderno, afectando otras cuevas y zonas habitacionales, donde también se han recuperado ejemplares de cerámica tanto del Clásico temprano como del Postclásico tardío.

Figura 4: Templo de los Aluxes (Foto: Ernesto Contreras/Círculo Espeleológico del Mayab)

Dentro del mismo sistema Gavilanes, pero ya en un área deshabitada a poco más de 3 km al noroeste del templo de los Aluxes se encuentra, igualmente dentro de la cueva, un edificio que también se ha mencionado y que tal vez es el mejor conservado de toda la región.

Se conoce como el Oratorio o Templo Ocho Balas y se ubica en la línea de goteo de la cueva. También fue reportado por el espeleólogo Germán Yañez. Es de mayores dimensiones y complejidad que el ejemplo anterior, pero también con arquitectura del tipo Costa Oriental del Postclásico tardío.

Fue construido sobre una plataforma basal de mampostería burda sobre la que desplanta una banqueta y encima de ésta el templo, de 1.6 m de altura y 2.8 m por lado, totalmente estucado. Presenta una moldura de tres elementos con atadura central en todas las fachadas y el acceso al oriente en el que, además del dintel remetido sobre éste, hay restos de una probable escultura antropomorfa de estuco, de la que sólo quedan las piernas asentadas sobre la moldura. La esquina suroeste, sobre el techo, tiene una “almena” idéntica a la que tiene el Templo del Viento en Tulum (Fig. 5).

El interior está totalmente estucado y tiene una banqueta rectangular en el lado oeste a manera de altar. La techumbre es de rollizos y vigas de madera perfectamente bien conservada, soportando un entortado de argamasa, por lo que se puede considerar como uno de los mejores ejemplos de arquitectura de este tipo (Rojas, op. cit.:9; Rissolo, et al., 2016).

Figura 5: Templo de Ocho Balas (Fotos: M. Covarrubias).

En el interior de la cueva se observan una serie de muros y “pasillos”, así como otra plataforma de mampostería similar a la del templo. Se ha reportado por lo menos otro altar en el interior de esta cueva, pero todavía no ha sido localizado y estudiado. En el exterior hay diversas albarradas, pero falta realizar más recorridos para saber si hubo alguna población circundante.

Otras cuevas con arquitectura subterránea que pueden estar asociadas al sitio de Chakalal son Nohoch Tuyul y Olokum, ambas en el llamado sistema Pacto, a 4 y 5 Km al noroeste del sitio mayor respectivamente, así como Tah Maja, otra cueva situada a 2.5 km al suroeste del núcleo cívico ceremonial.

Estas tres cuevas tienen en común altares estucados edificados sobre plataformas basales de mampostería burda, con escalinatas de acceso. Nohoch Tuyul muestra huellas de saqueo y Tah Maja modificaciones recientes para adaptar la cueva a la visita de turistas, pero Olokum afortunadamente tiene muy buena preservación. Aunque ya ha sido presentado brevemente en algún video documental, no se ha hecho un análisis de sus características e iconografía, pues incorpora un espeleotema al centro del altar, mientras que sus costados están alineados a los puntos cardinales (Fig. 6). Tenemos así un modelo cosmogónico representado por un axis mundi que une los planos celeste, terrestre y subterráneo y los cuatro rumbos del universo.

El costado norte tiene un alto relieve en forma antropomorfa, una cara que posiblemente representa el símbolo ahau, así como lo que podría interpretarse como una garra de jaguar en la esquina noroeste. El lado oeste tiene un alto relieve que representa un mono araña, ser que en ocasiones acompaña a deidades del inframundo.

Figura 6: Altar en la cueva Olokum (Foto: M. Covarrubias).

Paamul

Es un sitio de grandes dimensiones con basamentos piramidales, templos y otras estructuras de mampostería que suman más de 30 en un área de 4 km², ubicado justo en la costa rocosa. Era fácilmente visible desde el mar y desde 1878 el médico alemán Carl Hermann Berendt lo registró como sitio arqueológico, pero fue visitado por primera vez por Herbert Spinden en 1926 y posteriormente por otros investigadores como William Sanders, Wyllys Andrews IV y Michel Peissel (Mason, op. cit.; Sanders, 1955; Andrews IV y Andrews, op. cit.:77-80; Peissel, 1963).

En el litoral destaca una pirámide que tenía un templo superior, ya colapsado, así como un “observatorio” redondo y un edificio de dos pisos tipo Costa Oriental, muy parecido al Templo de los Frescos de Tulum (Fig. 7). Varias cuevas, cenotes, albarradas y sascaberas se encuentran dentro del área nuclear (plano parcial del sitio por Terrones, Leira y Campos, 2015).

Se desconoce la extensión del área habitacional de Paamul, que con seguridad ha sido afectada por la carretera y asentamientos modernos. Sin embargo, al igual que Chakalal, un gran sistema de cuevas se proyecta desde la antigua ciudad hacia el noroeste, con una longitud de más de 6 kilómetros.

Los espeleólogos llaman a este sistema Garra de Jaguar y contiene varios asentamientos arqueológicos de distintas magnitudes.

En un punto de este sistema, denominado Gil Gamble, que constituye la entrada sureste a la cueva, se pueden observar probables huellas de actividad minera, ya que carece de espeleotemas y se pueden ver las marcas de donde fueron extraídos.

Figura 7: Imágenes de la expedición Mason-Spinden, 1926

Más adelante, a unos 4 km al noreste de Paamul, se encuentran evidencias de un sitio doméstico dentro de la cueva, consistentes en una serie de muros que dividen diversos espacios y la presencia de un grupo de metates colocados sobre bases de piedra, así como abundante cerámica de superficie, entre la que pudieron reconocerse tipos utilitarios como Chancenote estriado y Tancah burdo del Preclásico superior y Clásico temprano.

También en el área se detectó una escultura antropomorfa con restos de pintura azul que representa un cabeza, de aproximadamente 1 m de altura y 60 cm de ancho (Fig. 8). A este sitio lo denominamos “Grupo Metates”.

Figura 8: Escultura en el Grupo Metates, Cueva Paamul (Foto: M. Covarrubias)

A unos 700 m al noroeste se encuentra otro sitio que denominamos “Cueva Paamul” en un área donde el sistema se bifurca en dos ramales, uno al norte y otro al noroeste. En este lugar colapsó una dolina que permite la entrada de luz, donde hay un altar rectangular estucado en el que hallamos cerámica removida y colocada sobre el mismo, entre la que fue posible identificar fragmentos de incensarios del Postclásico tardío, incluyendo tipos como Sisal burdo (Robles, op. cit.).

Además de una serie de muros y “pasillos”, se observó una pequeña cista circular cerca del altar, de unos 30 cm de diámetro. Así mismo, de esa área fue posible colectar una vasija completa que también había sido removida.

Siguiendo el ramal noroeste, a 1.3 km de distancia, se localizó un sitio en superficie edificado en un risco sobre una entrada a la cueva. Consiste en un núcleo monumental que incluye un basamento piramidal de aproximadamente 30 m por lado y 7 m de altura, formado por tres cuerpos superpuestos y una superestructura rectangular, con escalinata en el lado poniente. Una plaza se define por otras dos estructuras menores en ese mismo lado. A este sitio lo llamamos “Paamul II”.

Es de particular interés el hecho de que se haya seleccionado ese preciso lugar para erigir esa pirámide, justo sobre la cueva, porque constituye un claro ejemplo del complejo cueva-pirámide, representando los tres niveles básicos del universo maya.

No se ha determinado el área habitacional alrededor de este núcleo, pero igualmente se observó la presencia de albarradas. A 175 m al noroeste, en otra entrada a la cueva, existe una escalinata que conduce al interior, donde hay muros de piedra burda limitando varios espacios. En la sección semi inundada de esta cueva hay un altar circular de mampostería de unos 2.5 m de diámetro y 65 cm de altura que apenas sobresale del agua. Incorpora un espeleotema en forma de columna en su lado oeste, sobresaliendo de la superficie plana del altar, frente a la que se colocó una laja en forma vertical (Fig. 9).

Figura 9: Altar circular con espeleotema, cueva Paamul II (Foto: M. Covarrubias)

Justo enfrente de la laja se hallaron fragmentos de un incensario de cerámica del tipo Chenmul modelado del Postclásico tardío (ibid.). Es decir, se trata de un contexto ritual que se ha mantenido casi intacto durante siglos por el hecho de hallarse lejos de la civilización moderna.

En el ramal norte de la cueva, a 1.2 km del sitio “Cueva Paamul” hallamos evidencias de otro asentamiento en un área de penumbra, que se conforma por varios muros de piedra burda y una plataforma cuadrangular de mampostería en la línea de goteo, de 4 m por lado y 75 cm de altura. Los muros fueron hechos con cuatro hiladas superpuestas de piedras burdamente careadas y en la superficie hay un altar estucado de 80 cm por lado y 6 cm de altura que desafortunadamente presenta un hueco de saqueo en el que se observan diversos tepalcates del Postclásico tardío.

Es probable que en este sistema existan más restos materiales arqueológicos, pero debido a su extensión sería recomendable realizar una prospección sistemática del mismo. También tenemos conocimiento de otro sistema paralelo a éste, a unos 1500 m al norte, denominado “Mystic Monkey” por los espeleólogos, donde hay un altar estucado con una escalinata remetida, pero del que a la fecha desconocemos su ubicación exacta (Peter Sprouse, comunicación personal, 2018).

En otro pequeño sistema de cuevas, situado a 1 km aproximado al noroeste de Paamul, se encuentra un adoratorio de mampostería nombrado como “El Horno”, dadas sus reducidas dimensiones y forma cúbica (Fig. 10). Se ubica dentro de una cueva pequeña donde también hay un ojo de agua con una escalinata de cinco peldaños que da acceso al preciado líquido, así como un muro de piedra burda detrás de la estructura. Esta construcción ceremonial mide 1.2 m por lado y 1 m de altura, sólo tiene la fachada e interior cubiertos con estuco y un dintel remetido simulado con este mismo material, lo que nos permite clasificar su arquitectura como de tipo Costa Oriental del Postclásico tardío.

Figura 10: El Horno, Paamul (Foto M. Covarrubias).

En el interior, El Horno tiene un altar rectangular escalonado de 60 cm largo, 50 cm de ancho y 15 cm de altura, con una laja de 30 cm de alto colocada verticalmente, que también es una constante en este tipo arquitectónico. A 100 m aproximados al noroeste otra cueva contiene muros y un “pasillo”.

Al igual que en el caso de Chakalal, aún falta mucho por investigar sobre los sistemas de cuevas y el territorio asociados a Paamul.

Punta Piedra

Entre los grandes asentamientos localizados en esta sección central de la costa de Quintana Roo, Punta Piedra es probablemente el mayor de todos, si consideramos su extensión y volumetría, sobre todo porque junto con Xcaret, Xaman Ha y Rancho Ina formaron una sola comunidad urbana de grandes dimensiones.

Existe confusión en lo relativo a este sitio, ya que en estudios iniciales se le consideró como una parte de Xcaret. Varios de los grupos al noreste de la caleta de Xcaret fueron identificados como pertenecientes a este último sitio, específicamente los designados como Grupos T, U, V, W, X e Y (Andrews IV y Andrews, op. cit.). Sin embargo, investigaciones posteriores han demostrado que Punta Piedra (Grupo V) es en realidad un sitio diferente, que tuvo un núcleo mucho mayor y más extenso que el de Xcaret (Fig. 11) o de los demás sitios que formaron parte de esta gran área urbanizada (Leira y Terrones, mapas del Proyecto Punta Piedra, 1982-1986).

Figura 11: Planos y edificios principales de Punta Piedra.

De forma similar a los dos casos de Chakalal y Paamul referidos con anterioridad, esta comunidad costera igualmente se asocia a extensos sistemas de cuevas en los que podemos mencionar diversas evidencias de ocupación subterránea. Destaca el sistema de cuevas del Parque Río Secreto, de aproximadamente 6.2 km de longitud, que se proyecta de noroeste a sureste.

Dentro del área cercana a la costa que ocupan Punta Piedra y Xcaret se han reportado cuatro ejemplos de construcciones dentro de cuevas. Específicamente se han hallado estructuras subterráneas en los grupos denominados Q, R, S e Y (Andrews IV y Andrews, op. cit.:56-58), mismos que desconocemos si aún existen.

El Grupo Q se ubicaba aproximadamente a 1 km al este-noroeste de Xcaret, tenía una cueva no muy profunda a la que se accedía por un pasaje inclinado que conducía a varias cámaras y un cuerpo de agua. A unos 15 m al norte de la entrada, en la cámara principal, había una plataforma pequeña, de 2.10 m por 2.50 m, con un altar que semejaba un trono en la parte superior, con una escalinata remetida en el lado oeste que conducía al mismo. La plataforma se hizo con varias hiladas superpuestas de piedras burdamente labradas que alcanzaban 75 cm de altura. Tanto la plataforma como el altar tenían toda la superficie estucada. En la bóveda de la cueva había claraboyas que permitían la entrada de luz, en ocasiones iluminando el altar. En asociación a esta estructura se hallaron fragmentos de esculturas posiblemente antropomorfas de estuco y piedra, así como huellas del lugar donde estaban colocadas, al igual que fragmentos de incensarios de cerámica (ibid.:44-45).

El Grupo R estaba situado a 1.9 km al nor-noroeste de la caleta de Xcaret, donde había una estructura cerca de la entrada a la cueva que probablemente era un templo, y adentro de la cueva se hallaba un pequeño oratorio miniatura perfectamente bien conservado, sin dintel remetido ni moldura y el techo de lajas a manera de tapas soportadas por los muros. En el interior del oratorio tenía un altar en forma de banca en cuyo centro había una depresión con restos de un ídolo de estuco. En la esquina sureste de la plataforma sobre la que se edificó el oratorio había otra escultura de estuco que probablemente representaba un jaguar viendo hacia la entrada a la cueva. También había otros dos adornos de estuco sobre el vano del oratorio, semejantes a las tunas que crecen en los nopales (ibid.:45-46).

El Grupo S se encontraba a unos 1800 m al nor-noroeste de la caleta de Xcaret, al este del Grupo R. Era una cueva mucho más grande que las de los dos grupos anteriores, con siete cámaras y un cenote bajo. En el interior había un oratorio similar al del Grupo R, construido sobre un promontorio rodeado de agua por tres lados. Solamente el frente, que daba a la entrada, estaba seco. El edificio ya estaba colapsado, pero el escombro sugería que tuvo un techo abovedado con tapas grandes e interior en forma de panal. No se observaron evidencias de un dintel remetido o molduras. En la esquina sureste había una escultura de estuco que representaba un felino, igual que el caso del oratorio del Grupo R. Asociados a esta estructura se hallaron dos incensarios tipo copa completos y fragmentos de otros más. En una de las cámaras posteriores se hallaron dos ollas oliveras intactas, de época colonial, depositadas justo debajo de la superficie del agua (ibid.:46).

Es muy probable que los tres grupos anteriores ya no existan, dadas las grandes alteraciones a que ha sido sujeta el área en las últimas décadas, sobre todo por la ampliación de la Carretera Federal 307 y las vialidades e instalaciones del actual parque de diversiones Xcaret.

En el conjunto arquitectónico que se denominó Grupo V de Xcaret, que en realidad es parte del núcleo de Punta Piedra, cerca de sus grandes edificios existe una cueva llamada “Actun Merech” o “El Hemiciclo”. Contiene un altar estucado que ya se ha mencionado, de planta semicircular, compuesto por un muro escalonado en los extremos y una banqueta cuadrangular con una laja colocada verticalmente en la parte central. Fue construido sobre una plataforma para la que se aprovechó un afloramiento de caliza cerca de la entrada a la cueva, a pocos metros al oeste (Leira y Terrones, plano de la cueva Actun Merech, Proyecto Punta Piedra, 1982).

El sitio de Punta Piedra se conserva mejor que Xcaret porque afortunadamente ha tenido un menor impacto de la industria turística. Actualmente es también un parque de diversiones, su manejo ha sido más responsable en lo relativo a la conservación, por lo que todavía se puede visitar el Grupo Y, que en realidad es parte del sitio mayor.

El Grupo Y tiene una cueva extensa con varias cámaras, con un oratorio que mira la entrada al norte, hecho sobre una plataforma rectangular. Tiene muros sencillos verticales, estucados y sin ornamentación, aunque tenía restos de pintura roja cuando fue inicialmente reportado. El techo colapsado estaba hecho con lajas saledizas y tenía dintel remetido. En el interior hay un altar tipo banqueta. Unos metros al oeste hay un petrograbado antropomorfo que presenta genitales de dimensiones desproporcionadas (Andrews IV y Andrews, op. cit.:49-50; Terrones y Leira, plano de la cueva Grupo Y de Xcaret, Proyecto Punta Piedra, 1984).

Hay otra cueva llamada “El Trono”, situada a 1 km al oeste de Punta Piedra, junto a la Carretera Federal 307, que contiene muros de piedra burda en la parte seca y una osamenta humana dentro del cuerpo de agua, correspondiente a un individuo joven de sexo femenino, cuyo cuerpo aparentemente se fue desarticulando durante el proceso de descomposición al flotar en el agua. Los dientes muestran tres incrustaciones de piedra verde en ambos incisivos centrales y el incisivo superior derecho (Fig. 12; Rojas y Covarrubias, 2017b; Avilés, 2017).

Figura 12: Osamenta depositada en la cueva El Trono, Punta Piedra (Foto: J. Avilés).

Por largo tiempo se ha pensado que las osamentas humanas halladas en cuevas y cenotes son el resultado de sacrificios como ofrendas propiciatorias. Esto puede ser verídico en unos casos, pero en otros, se han registrado contextos donde ciertos individuos fueron depositados con fines rituales y de tratamientos funerarios distintos, reflejando aspectos sociales de los grupos que los realizaron, como puede ser la creación de ancestros designados para servir como pilares de dinastías familiares (Rojas, 2011).

La ubicación directa de los muertos en cuevas usadas como cámaras funerarias puede responder a la intención de acercarlos al inframundo, donde residirían de forma permanente. La reubicación de cadáveres es una práctica que sigue vigente en algunos pueblos mayas, ya no en cuevas sino en cementerios u osarios, pero igualmente cabe la posibilidad de que en el pasado las inmersiones y los entierros indirectos en cuevas y cenotes hubiesen sido algo relativamente común (ibid.).

A 3 Km al noroeste de Punta Piedra se ha reportado dentro del mismo sistema del Parque Río Secreto, el sitio Actun Chel, que consiste en un altar estucado de planta cuadrangular que aún falta documentar (Peter Sprouse, comunicación personal, 2018).

Más al noroeste, a unos 6 Km de Punta Piedra, se encuentra la cueva “Ángeles”, cuya estructura interior también ha sido documentada como “Altar X1” (Rissolo, et al., op. cit., 2017).

Se trata de un templo miniatura, que también ya se mencionó, construido sobre un basamento cuadrangular con una escalinata adosada de tres peldaños, con la fachada hacia la entrada de la cueva y justo debajo de una claraboya que permite entrar la luz sobre la estructura, de manera similar al altar del Grupo Q de Xcaret. El frente de la plataforma, la escalinata, la fachada del templo y sus muros laterales están estucados, así como el interior, mientras que el resto exhibe que la construcción se hizo con piedras amorfas o burdamente careadas, nivelando la superficie irregular del piso de la cueva. Tiene dintel remetido y no presenta molduras. En su interior hay indicios de un altar. El techo es la misma bóveda de la cueva, por lo que la altura de los muros verticales varía para ajustarse a la formación natural (Fig. 13).

Figura 13: Templo en la cueva Ángeles (Foto: M. Covarrubias).

Este templo ha sido documentado con tecnología de escaneo láser y fotogrametría para generar un modelo 3D (ibid.).

Aproximadamente a 450 m al este-noroeste de la cueva “Ángeles”, en otro ramal de este sistema de cuevas, se localiza un segundo templo subterráneo denominado “Chicleros”. En este caso el edificio se ubica en un área de penumbra a pocos metros de la entrada en el oeste, con la fachada en dirección a ésta.

Ya se ha dicho en el apartado sobre tipología de arquitectura que éste presenta tres etapas constructivas claramente diferenciables. La construcción original consta de una plataforma cuadrangular sobre la que se colocó un altar cuadrangular y todo fue recubierto con una gruesa capa de estuco. Posteriormente se erigió el templo, con muros verticales estucados, sin huellas de un dintel remetido, con el umbral abierto en la parte superior y aparentemente estuvo techado con tapas grandes de las que solo se conserva una en el lado sur. Estas primeras dos etapas se hicieron con piedras burdamente labradas.

La etapa más reciente es una plataforma rectangular que fue adosada en la parte frontal, del lado poniente. Su calidad constructiva es mucho más baja, ya que esta ampliación fue hecha con piedras amorfas unidas con argamasa (Fig. 14).

Figura 14: Templo en la cueva Chicleros (Foto: M. Covarrubias).

De este edificio se cuenta igualmente con un modelo 3D hecho con tecnología novedosa (ibid.). Desafortunadamente, fue severamente saqueado, atravesado por un hueco desde el frente de la plataforma estucada hasta la parte posterior, debajo del altar, exponiendo el sistema constructivo.

En el área de la cueva se observaron restos de cerámica, removida recientemente, entre los que se han podido reconocer partes de un brasero del tipo Espita appliqué del Postclásico tardío (Robles, op. cit.).

En otras partes de la cueva se observaron muros sencillos hechos con piedras amorfas, así como albarradas en el exterior.

En otra entrada a la cueva llamada “Poxtanchi”, a unos 300 m al sur de “Chicleros”, se observó la presencia de albarradas en superficie, siendo probable que en el subsuelo existan evidencias arqueológicas. Es posible que existan muchas más evidencias de ocupaciones subterráneas en este sistema, así como en otro más situado al sur, donde actualmente existe el enorme banco de material de la empresa Calica.

Este sistema se ubica de 2 a 3.5 km al suroeste del de Río Secreto, en el cual se han reportado estructuras como un altar en la cueva de La Rosita, un templo en la de Satachannah, otro templo construido sobre la cueva Kisim, así como un altar más en la cueva Balancanche (Martos, 2002: 212-229).

Al igual que en los sistemas de cuevas asociados a Chakalal y Paamul, en los de la zona de Punta Piedra, Xcaret, Xamanha y Rancho Ina aún falta mucho por investigar, siendo urgente en este caso particular dado el desmesurado crecimiento de Playa del Carmen y sus alrededores.

Conclusiones

A pesar de que se han registrado ejemplos de arquitectura subterránea desde hace más de un siglo en otras partes del área maya, no se ha realizado un estudio sistemático de las modificaciones y expresiones arquitectónicas en cuevas. Resulta impactante que no se le preste la debida atención a la arquitectura como unidad de análisis en los estudios de ambientes cavernosos, sobre todo si se toman en cuenta los trabajos que se han hecho en Belice, Guatemala y el norte de Quintana Roo (Moyes, 2012:95).

Éste ha sido un primer paso hacia el estudio sistemático de la arquitectura subterránea de la costa de Quintana Roo, cuyo bagaje se compone del trabajo de múltiples investigadores que se ha ido acumulando durante décadas.

A pesar de que en otras regiones del área maya se han documentado edificios relacionados con las cuevas, el caso de Quintana Roo es excepcional tanto por la cantidad, como la calidad de los ejemplos aquí mencionados.

Es previsible que en el futuro se hallen muchos más sitios con estructuras subterráneas, pues comparativamente, Quintana Roo es la parte menos estudiada en la península. Quedan aún grandes extensiones de selva inexploradas y miles de cuevas por descubrir, y por el momento lo poco que se conoce acerca del patrón de asentamiento sugiere una densidad muy alta, indicando que los mayas orientales aprovecharon al máximo el paisaje que eligieron para vivir.

La presencia de numerosas cuevas, generaron pautas de comportamiento diferenciadas a las de otras regiones (Bonor, 1989:11), por lo menos durante las dos principales ocupaciones del Preclásico tardío al Clásico temprano y durante el Postclásico tardío.

Al construir dentro de las cuevas, los mayas recrearon el espacio cósmico, reificando o cosificando principios cosmogónicos y mejorando y encarnando las experiencias de sus antepasados (Moyes, op. cit.:107).

Entender el desarrollo integral de la costa este de la península, más allá de interpretar su intensa ocupación del Postclásico como una simplista sociedad dedicada al comercio costero, implica considerar el uso del espacio con relación a la interacción entre las comunidades y los lugares donde se establecieron, en forma diacrónica, para poder tratar de discernir las formas socioeconómicas que las mantuvieron, incluyendo el uso de cuevas, donde además de actividades para el sustento, nos permitirían adentrarnos en la esencia básica de  la ideología y religión que los impulsó (ibid.:12; Cornell y Velázquez, 2018:13).

Se debe resaltar que, gracias a la investigación multidisciplinaria, se ha hecho evidente la relación entre la ubicación los sitios mayores de la costa con la desembocadura de los sistemas de cuevas hacia el mar, así como la apropiación simbólica del inframundo mediante las construcciones subterráneas y, quizá con el complejo cueva-pirámide, la reproducción de una geografía sagrada implícita en su cosmogonía, que justificaría la permanencia de una élite en la cúspide social.

Agradecimientos

A la Arqueóloga Adriana Velázquez Morlet, actual Delegada del INAH en Campeche y anteriormente en Quintana Roo, sin cuyo apoyo habría sido posible esta investigación, al Sr. Peter Sprouse, experimentado espeleólogo que amablemente ha compartido con nosotros su importante trabajo de mapeo de cuevas hecho durante varias décadas en esta región, al Sr. Germán Yañez del Centro Espeleológico del Mayab también por sus valiosos datos de exploración en cuevas y al Dr. Dominique Rissolo de la Universidad de California en San Diego, por igualmente aportar información relevante para esta investigación sobre la arquitectura del inframundo. A todos ellos nuestra infinita gratitud.

Para leer más…

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SIN GAFETES V.3 | TERCER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS CRÍTICOS SOBRE PATRIMONIO | MÉXICO 2022

TERCER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS CRÍTICOS SOBRE PATRIMONIO | SIN GAFETES V.3 | MÉXICO 2022 |


[ ITINERANTE & PRESENCIAL ]

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COORDINADOR: JUAN REYNOL BIBIANO TONCHEZ

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LLAMADO A PONENCIAS

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CRÍTICA 
[ ACCIÓN DIRIGIDA ]

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SIN GAFETES,
SIN EXPECTATIVAS,
SIN SUPUESTOS…

SIN CUBREBOCAS…
VAMOS A CONVERSAR

¡VAMOS A VERNOS!

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PRESENTACIÓN

La revista ARK MAGAZINE se complace en convocar a todos los interesados en participar en el TERCER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS CRÍTICOS SOBRE PATRIMONIOSIN GAFETES / a realizarse a partir del 28 DE NOVIEMBRE DE 2022 en MODALIDAD PRESENCIAL.

Esta serie de encuentros tienen como objetivo dar cabida a la presentación de propuestas de investigación y reflexión crítica, en formato de ponencia – debate, que compartan una visión libre, independiente e insumisa de la realidad patrimonial en México, Latinoamérica y el mundo.

Buscamos reunir tanto investigadores internacionales como nacionales, experimentados o nóveles, en proceso de titulación de licenciatura o en vías de concluir un pos-doctorado, así como a los miembros de colectividades, asociaciones u organizaciones que estén trabajando sobre estos temas, para que se sienten a conversar con nosotros en un espacio de diálogo abierto y sin censura.

Mediante un formato novedoso para este tipo de encuentros, pretendemos fomentar el pensamiento crítico como base para el abordaje teórico – metodológico del patrimonio desde todas las disciplinas que se ocupan de su estudio y las personas que detentan su producción y reproducción.

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FECHAS: A PARTIR DEL 28 DE NOVIEMBRE DE 2022

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SEDES: ITINERANTE (CDMX & ZONA CENTRO DE MÉXICO)

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FORMATO:

PÁNELES DE DIÁLOGO Y DEBATE / MESAS DE CONVERSACIÓN / RETÍCULAS CRÍTICAS

Los paneles de diálogo o “retículas críticas” tomarán la forma de una efectiva y PRESENCIAL mesa redonda, donde se abordará la temática correspondiente bajo el siguiente formato: CADA MESA SE LLEVARÁ A CABO EN UNA SEDE / ESPACIO ESPECÍFICO y se integrará por los ponentes seleccionados para participar en ella más un moderador, el cual será parte del comité organizador del evento, su labor será presentar la sesión y a los ponentes, pero sobre todo, propiciar la conversación entre los panelistas.

Cada ponente contará estrictamente con 15 minutos de exposición individual y sin interrupciones para presentar su postura sobre el tema, para lo cual deberá servirse del trabajo aprobado por el comité editorial y desarrollado en amplitud para este evento. Una vez concluida la ronda expositiva individual comienza el espacio para el intercambio de ideas, en el que cada uno de los ponentes estarán necesariamente requeridos a participar activamente, podrán, si así lo desean, abundar en sus posicionamientos. El resumen enviado originalmente será compartido con los demás panelistas 24 horas antes del inicio del panel. 

El desarrollo de la sesión será transmitido en vivo (si las condiciones del espacio lo permiten) o grabado para su difusión a través de las plataformas y redes sociales de ARK MAGAZINE. Dado el formato propuesto, es decir, con SEDES ITINERANTES Y DIVERSAS no habrá necesariamente audiencia durante el evento, tampoco ronda de preguntas o comentarios del público, a menos que el moderador lo considere pertinente para el debate o enriquezca la conversación entre los ponentes. Después del encuentro deberá entregarse un artículo en extenso, el cual se integrará en una publicación especial con los correspondientes registros de «indexación» editorial. Es el espíritu del proyecto que los panelistas enriquezcan sus trabajos a partir de la conversación dada en la mesa.

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RUTA CRÍTICA

Fecha 1: Publicación de la convocatoria – 19 de septiembre

FECHA 2:

LÍMITE PARA ENVÍO

DE LOS RESÚMENES:

30 DE OCTUBRE

Fecha 3: Aceptación de ponencias: 02 de noviembre

Fecha 4: Evento – A partir del 28 de noviembre

Fecha 5: Entrega de textos en extenso – 23 DE ENERO 2023

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TEMA / TRANSVERSAL:

CIUDAD / PATRIMONIO

Todas las propuestas que se presenten deberán abordar el tema de LA CIUDAD y LO URBANO, como eje central de las ponencias y debates, con cualquiera de los siguientes enfoques:

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TEMAS / DE CONVERSACIÓN /

Patrimonio y patrimonio: Métodos críticos de investigación del patrimonio. ¿Qué es patrimonio?, viabilidad y legibilidad actual del concepto, ¿aún es útil?, ¿alternativas?, ¿bienes comunes?, ¿qué son y qué implica hacer estudios críticos del patrimonio?, ¿quién, cómo y cuándo se decide qué es patrimonio?, ¿qué debe conservarse, investigarse y exhibirse? El boom del patrimonio, ¿el patrimonio está de moda? Futuro y patrimonio – Patrimonio y (su) futuro…

Arqueología y patrimonio: ¿Relación indisoluble? ¿Hay bienes arqueológicos que no sean patrimonio? Salvamento: ¿oportunidad de conocimiento o destrucción consensuada? Derechos culturales sobre los bienes y hallazgos arqueológicos, megaproyectos, Tren Maya…

Arquitectura y patrimonio: Monumentos Históricos, Investigación e intervención en inmuebles patrimoniales ¿Restauración, Rehabilitación, Reutilización, Reciclaje? Memoriales y espacios arquitectónicos para el patrimonio. Patrimonio Industrial, Arqueología Histórica, Arqueología de la Arquitectura y otros cruces…

Urbanismo y patrimonio: La ciudad patrimonial. Centros Históricos. Urbanismo y arqueología. Conservación y protección del patrimonio arqueológico en los entornos humanos. Zonas arqueológicas ubicadas en contextos urbanos en México, Latinoamérica y el mundo.

Ética y patrimonio: Principios. Relaciones interpersonales, profesionales e institucionales. ¿La ética puede funcionar como mecanismo o herramienta transformadora de paradigmas en las acciones y relaciones humanas, laborales, de investigación, gestión, administración del patrimonio? El papel de la ética en los juegos de poder sobre el patrimonio…

Conservación y patrimonio: Restauración. Técnica ¿versus? sociedad. ¿Hay beneficios para la sociedad al conservar, investigar y exhibir el patrimonio cultural? ¿Qué implicaciones tienen estas acciones en los contextos locales? Reproducción de relaciones de poder, violencias y exclusiones…

Pérdida y patrimonio: Desastres naturales, ¿reconstrucción o resignación? Patrimonio en riesgo, vulnerabilidad del patrimonio construido en caso de guerras y conflictos bélicos. Procesos de documentación y recuperación de la memoria material e inmaterial. Riesgos sobre el patrimonio…

Conflicto y patrimonio: Movimientos sociales, protestas y patrimonio: casos, posturas políticas y teóricas. Resistencias de pueblos originarios. Fenómenos contemporáneos que afectan la conservación, investigación y exhibición del patrimonio. Los conflictos armados, guerras locales y globales, abiertas o veladas, guerras por los recursos, especulación financiera, inmobiliaria y otras. Relación patrimonio – violencia…

Turismo y patrimonio: (Posturas críticas) Consecuencias sociales, ambientales y culturales del turismo en contextos patrimoniales. Turismo masivo enfocado en la historia, la cultura y el patrimonio. Pueblos mágicos, ecoturismo y turismo cultural. El patrimonio como mercancía…

Comunicación y patrimonio: Interpretación temática. Divulgación en medios tradicionales y electrónicos. Redes sociales. Museos. Estudios de público. Coleccionismo. Educación. Dibujo, diseño y reconstrucciones virtuales, producción audio visual, editorial…

Legislación y patrimonio: Vigencia del marco normativo para la protección y conservación del patrimonio cultural, ¿necesitamos una nueva ley?, legislaciones locales, vacíos legales, administración pública o privada del patrimonio cultural. Legislación vs realidad. Corrupción… ¿eso de lo que no se habla?

Política y patrimonio: Políticas Públicas. Planes y programas locales y globales. Políticas económicas trasnacionales sobre el patrimonio. Objetivos de Desarrollo Sostenible. Perspectivas en la 4T. Lógicas de poder al interior de las instituciones…

Arte y patrimonio: Intercambios conceptuales. Iconografía. Propuestas de arte contemporáneo vinculadas a la arqueología, antropología y el patrimonio en general…

Comunidad y (su) patrimonio: Democratización del patrimonio. Patrimonio público y colaborativo. Patrimonio y sociedad / comunidad. Producción de comunitaria de discursos sobre el patrimonio. Alternativas autogestivas de relacionarnos con el patrimonio…

Tecnología y patrimonio: Revisiones críticas sobre el uso de las nuevas tecnologías para la investigación, conservación y protección del patrimonio. Evaluación de proyectos, fotogrametría, drones, escaner laser, 3D, BIM, etc. ¿La promesa tecnológica se cumple?…

Estudiantes y Patrimonio: Encuentro de estudiantes de todas las disciplinas y ciencias del patrimonio. Intercambio de ideas entre alumnos de arquitectura, arqueología, restauración, antropología, gestión, etcétera, etcétera, en torno al patrimonio en el futuro…

Gremio y patrimonio: Problemáticas laborales y cómo afectan (¡por supuesto que sí!) a la investigación, conservación y protección del patrimonio. Trabajo y profesión. Acoso laboral y sexual, Bullying, Mobbing. Formas de organización de los y las trabajadores por sus derechos… Experiencias …………

Biopatrimonial: Patrimonios bioculturales. Cambio climático y sus consecuencias en el patrimonio. Conservación vs Transformación. Territorios culturales, memorias y paisajes. ¿Sostenibilidad patrimonial?

Patrimonio (in)material: Su relación con lo tangible. Tradiciones, religion(es) y formas contemporáneas de religiosidad. Cambios sociales. Alternativas de protección y conservación, ¿para qué? ¿folclor? Relación con el turismo y el mercado, apropiaciones culturales…

Nuevos patrimonios: Apropiaciones contemporáneas de objetos, espacios y símbolos. Procesos de Patrimonialización. Patrimonios urbanos no tradicionales…

Proyectos patrimoniales: Iniciativas comunitarias, académicas y no académicas, colectividades independientes. Organizaciones sociales. Experiencias… ¡Queremos saber qué estás haciendo!

Lugares patrimoniales: Sesiones por país, estado, región, ciudad o calle: problemáticas locales, estructurales, teorías, estado de la cuestión, perspectivas a futuro, diagnósticos, estudios comparados y multidisciplinarios…

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Temas libres: Se pueden presentar propuestas de ponencia que los autores consideren que no se insertan en ninguno de los temas planteados, sin embargo, deberán ajustarse a la temática general del evento. En tales casos, el comité organizador tendrá la libertad de ubicarlos, tanto por pertinencia o logística, en algún tema ya definido o construir una nueva mesa de conversación si se integra el número suficiente de propuestas.

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PROPUESTAS DE PONENCIA

Los interesados en presentar una propuesta de ponencia deberán enviar un resumen de la misma en formato Word (.doc), fuente Times New Roman a 12 puntos e interlineado sencillo, margen de 2.5 cm a cada lado, con una extensión entre 300500 palabras, que incluya los siguientes datos:

Título de la ponencia, no mayor a 12 palabras, en mayúsculas y negritas, letra Times New Roman de 14 puntos y cinco palabras clave.

Eje temático en el que se inscribe el resumen.

Nombre(s) del (los) autor(es). Se podrán presentar ponencias colectivas, con un máximo de 2 ponentes, de los cuales se deberá elegir a uno de ellos que los represente en la mesa de discusión. Se permite un máximo dos ponencias por persona, incluyendo coautorías.

Institución (universidad o centro de investigación, dependencia gubernamental o educativa, empresa, organización civil, comunidad, colectivo, etc.) y adscripción (Departamento, facultad, área, unidad, cargo, etc.)

Fecha (dd/mm/aaaa), lugar de nacimiento (ciudad/localidad, estado, país) y fotografía (plano medio o medio corto, a color, sin edición digital o filtros, informal tipo redes sociales, donde se note claramente el rostro).

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Las propuestas de ponencia, ya sean individuales o colectivas, se enviarán necesariamente con el asunto: SIN GAFETES 3, únicamente al correo: singafetes3@gmail.com. IMPORTANTE: Los mensajes que se reciban con un asunto distinto, corren el riesgo de no ser evaluados.

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COSTOS DE RECUPERACIÓN / PONENTES /

Con base en lo indicado en la tabla siguiente, deberás cubrir el costo correspondiente según la fecha de envío de tu resumen. Estudiantes tienen un 50% de descuento en cualquier fecha (adjuntar credencial vigente), pero no aplica para alumnos de posgrado. Autores de la revista y blog de ARK MAGAZINE, ponentes de los congresos anteriores (SIN GAFETES 1 y 2) tienen también 50% de descuento, siempre y cuando presenten un tema distinto al ya expuesto.

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Una vez que tu propuesta de ponencia sea seleccionada se te hará llegar toda la información para el proceso de pago. Importante: NO hacer ningún depósito hasta recibir la aprobación por parte del comité organizador del congreso.

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Cualquier duda o aclaración al respecto de la presente convocatoria, favor de comunicarse por mensaje directo en las redes sociales de ARK MAGAZINE, al número celular: 7475090490 (whatsapp), o al correo electrónico: singafetes3@gmail.com

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CÓDIGO DE ÉTICA

Dado el formato de intercambio frontal de ideas y posturas que este evento pretende y propiciará, deseamos garantizar que se desarrolle bajo principios de respeto y empatía. Declaramos que el encuentro será un espacio seguro e inclusivo para todos los asistentes, libre de acoso y hostigamiento, tanto personal como institucional.

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Celebramos la variedad del lenguaje, propiciamos un encuentro libre, abierto, no pretendemos limitar las formas de comunicación cotidianas de los ponentes, sino al contrario, sin embargo, asumimos que ciertas expresiones pueden resultar ofensivas para algunos grupos o colectivos, por lo que solicitamos que todos los participantes se conduzcan bajo un estricto marco de respeto mutuo.

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FECHA DE PUBLICACIÓN : 19 DE SEPTIEMBRE DE 2021

#SinGafetes #SinGafetes2022 #SinGafetesMéxico2022

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CONVOCATORIA ARK MAGAZINE // INDUSTRIA, TECNOLOGÍA & PATRIMONIO

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DE LA CASA #179: LA RUMOROSA / MMFC.

María Magdalena Fuentes Camarena

La Rumorosa Baja California, México. Juan O.Mena CC BY-SA 4.0

Impredecible como toda la península, increíble como cualquier imagen que recojas, La Rumorosa no te la puedo describir en un concepto, ni en una imagen, ni en un sentimiento. Porque, es todo: es esencia, es emoción, es contemplación y en la contemplación te mimetizas con el paisaje y con la vida.

La Rumorosa, Según Bórquez, (1997; p.12) antes era conocida como Alaska pues el clima era tan extremo que ese nombre le quedaba bien y el destacamento de soldados del Coronel Cantú rebautizaron el lugar por La Rumorosa; lleva ese nombre por el sonido que genera el viento que corre con fuerza y choca entre las rocas, su sonido se asemeja a un rumor o zumbido,(SEP; 1999; p.54); yo creo que es el zumbido que te deja en los oídos, porque estando en esa zona, no hay manera de ignorarlo.

La geología de La Rumorosa se empezó a gestar de la era mesozoica a la cenozoica, data de unos 66 a 70 millones de años, el paisaje rocoso pareciera arrancado de gajo del interior de la tierra.

Pertenece al Ejido Jakume, del Municipio de Tecate, Baja California. Es la parte más alta del trayecto, se encuentra al norte de la Sierra de Juárez; entre 1,250 a 1,300 metros sobre el nivel del mar.

La Rumorosa es disfrutable todo el año, en verano por el clima fresco y en invierno, podrías disfrutar de las nevadas. El viaje empieza desde que sales de Mexicali (74 km) o de Tijuana (117 km), como gustes. No sabría decirte que es más sorprendente si la conoces por primera vez; tal vez saliendo de Tijuana y el camino te ira sorprendiendo al recorrerlo.

Jordan (1980; p.128) define a La Rumorosa como: “…La más espectacular de la península y seguramente de todo el norte de México. Es un camino alpinista, tallado en plena roca…”. Lawrence Ferlinghetti lo describió como: “…el hogar de los dioses ancestrales”.  Fue considerada una de las carreteras más peligrosas del país, por el enorme cementerio de autos desbarrancados entre sus precipicios, historias de avistamientos de ovnis y algunas apariciones.

Existen dos carreteras para bajar La Rumorosa: la primera, fue iniciada por el Coronel Esteban Cantú Jiménez en 1918, la realización de esta magna obra tenía la intención de conectar a Mexicali al resto de la península. Hoy en día, es llamado camino viejo o camino de Cantú, es visitada por los grupos que les gusta el deporte extremo, son conocidos como “Fuera de camino” (off road): como los ciclistas “Down Hill, Mexicali” que cada 1ro de enero desde el 2018 bajan el camino de Cantú en su evento llamado: “Descenso de Gala” vestidos con corbata, organizado por Orlando Fuentes. Actualmente son 8 grupos de ciclistas que bajan este camino en bicicleta. Otros grupos que realizan actividades en este sitio son grupos de senderismo, “Los aficionados del automovilismo 4 x 4” y “Los amigos del camino”, ellos instalaron una bella placa cuando cumplió 100 años de su construcción, (1918-2018).

Desde 1996 existe la nueva autopista que cuenta con muros de contención, 12 miradores para contemplar el valle, cuenta con auxilio mecánico en el trayecto del camino, registro de velocidad, etc.

La Rumorosa a pesar de ser parte del municipio de Tecate, su importancia contemplativa está dirigida hacia Mexicali, siendo ambos municipios del estado de Baja California. Se puede afirmar que La Rumorosa no es un tema independiente que se experimenta por sí solo, sino que es una triada: es El Centinela con su propia historia y un imaginario que dignifica la identidad de una región. La Laguna Salada siendo parte del Delta del Rio Colorado, que ha sido el receptor de excedentes de agua del Golfo de California (conocido también como Mar de Cortés o Mar Bermejo). En los 70´s tuvo su época de esplendor gracias a aquellas inundaciones, llego a tener 60 km de ancho por 17 km de largo y 4 metros de profundidad, eso dio pie a que familias enteras vacacionaran como lugar de turismo y pesca.

El paisaje de La Rumorosa es impactante, mientras avanzas no puedes decidir a donde voltear, si a sus majestuosas montañas entreveradas, escarpadas, granuladas o hacia el vacio por donde su vislumbra un valle interminable de permanente y sórdida quietud. En este escenario entre flora y fauna silvestre, lo que prevalece siempre es la luz y obscuridad, o mejor dicho, el claro-obscuro: la dualidad. Las dimensiones en perfecta armonía frente a tus ojos, Mejor ir de noche a cualquiera de sus paraderos donde puedes encontrarte en la inmensidad del cosmos, aquí te encuentras con tu presente y tu destino, con tu minúscula existencia sintiéndote parte de este gran concierto del cual eres una pieza importante. No hay manera de desear estar en otro lugar, ni haciendo otra cosa más que contemplar, la cual te lleva a una profunda introspección donde encuentras lo eterno del tiempo, como si reconocieras esos paisajes de un pasado arcaico, no es difícil imaginar otro mundo, otro tiempo y otro origen de tu propia existencia; de allí sales renovado, agradecido por seguir vivo, identificaste en la contemplación lo frágil de la vida. Todos los siglos, todas las eras y toda tu vida posan frente a ti.

En su recorrido encontraras la Casa de Piedra, (km 64.000) se encuentra a escasos metros de la primera caseta de cobro del FIARUM, cuenta con una sola entrada, en un tiempo cobraban 10 pesos y había un hombre con sus perros que la custodiaban. Hay varias versiones que justifican su construcción, lo cierto es que se construyo en los años 50, por el Ing. Manuel Ramírez Vázquez las versiones involucran al Gobernador del Estado Braulio Maldonado Sandez al mismo tiempo que se construía la carretera. Al cruzar la entrada te encuentras con un espacio libre de piedras que te permite admirar la casa en todo su esplendor a distancia; está construida intercalada con las rocas del lugar, hay pasadizos entre ellas que te van llevando a otras habitaciones, escaleras talladas en las piedras que te llevan a un segundo piso, esa habitación contaba con grandes ventanales para apreciar el entorno, otras escaleras te llevan a un mirador donde contemplas el valle en todo su esplendor.   

A 70 km de Tecate, se encuentra en esta zona, el Campo Alaska; es un edificio de piedra construido entre 1923- 1929 por el gobernador del Estado Abelardo L. Rodríguez, como oficina de gobierno, dicen que después fue cuartel militar, luego manicomio y enfermos de tuberculosis, ahora es un museo restaurado por el INAH y el Instituto de Cultura de Baja California. 

En su jurisdicción esta lo que se considera el epicentro de las pinturas rupestres de la región norte peninsular, cruzando el puente, a la altura del Km 73.5 de la autopista No. 2 Mexicali-Tijuana. Según el INAH (2019), en Vallecitos conviven grandes rocas de granito y matorrales de la zona, se encuentran 23 resguardos de pinturas rupestres y petrograbados por todo el sitio, de los más conocidos son: la cueva del indio, el hombre enraizado, el tiburón y el diablito; este último es el más famoso porque se ilumina en el solsticio de verano 21 de marzo y en el solsticio de invierno del 21 de diciembre. Se cree que los autores fueron los ancestros de los Kumiai que dejaron su evidencia. En dicha zona se han encontrado restos arqueológicos con una antigüedad de 3000 años. Al entrar en algunas de estas rocas con pinturas rupestres, pareciera que te envuelven, te cobijan y hasta hablando quedito escuchas las voces de los que se encuentran cubiertos por la roca.

Entre 54 o 60 kilómetros al sur de la carretera de Mexicali-Tecate, se encuentra el Cañón de Guadalupe, balneario natural famoso por sus aguas termales y de manantial, en pleno corazón de la Sierra Cucapah.

El Cañón de los Llanos, esta apenas pasando el reten militar, a una altura de 462 metros. 32.5289. Es un valle de sorprendentes formaciones rocosas y magnificas dimensiones, que encimadas le dan forman a manantiales, pero hay que ir en los meses fríos por el tipo de fauna del lugar.

No podemos dejar de lado los enormes molinos de vientos, generadores de energía alterna, el largo conducto que lleva agua a Tijuana desde el Rio Colorado instalado sobre la silueta de la Rumorosa, el inicio del mar de paneles solares que aprovechan la energía del sol.

Hablar de La Rumorosa, no es un tema sencillo porque al recorrerla y contemplarla ya es un viaje de introspección profunda, todas las emociones que evocan, las imágenes que se aglomeran en la memoria y la reflexión a la que te invita cuando piensas en ella, te enriquece el alma y te conecta contigo mismo.

No cabe duda que la península cuenta con un ecosistema rico en flora y fauna, un buen número de especies que habitan en ella aun no se han clasificado; Jacques Costeau lo define como “acuario del mundo”.  

Debemos proteger de contaminación visual todo lo que pertenece a la Rumorosa como al contexto y al espacio que se contempla desde los miradores que existen en ella, porque son parte geológica única en el mundo, es la herencia natural y todo su ecosistema debe ser protegido para el disfrute de las futuras generaciones que les recuerde quiénes son y a donde pertenecen.

Bibliografía

Bórquez Monteon, Francisco Pablo, (1997). Pellizcos al Pasado, Mexicali, Baja California, México. 1ra Ed.

Jordan, Fernando.(1980). El otro México. Biografía de Baja California. Gobierno del Estado de Baja California, México

Protección de Medio Ambiente (coord.).(2012).Paisajes Naturales. Gobierno del Estado de Baja California, ICBC. México.

INAH. (2019). El Vallecito, epicentro de la conservación de arte rupestre en el norte de Baja California, publicado el 23 de julio de 2019, recuperado 05 de agosto 2020.

https://www.inah.gob.mx/boletines/8317-el-vallecito-epicentro-de-la-conservacion-de-arte-rupestre-en-el-norte-de-baja-california

DE LA CASA #178: POR UNA TIPOLOGÍA DE LOS TRONOS CELESTES Y TERRESTRES EN MESOAMÉRICA / JGGC.

I. Introducción

Desde hace aproximadamente 2.3 millones de años antes del presente el homo habilis superó el limitado lenguaje de señas y gruñidos de su antropoide antecesor, el Australopithecus.

El australopiteco usaba un protolenguaje o sistema de representación primario, es decir, una serie de mensajes básicos para la supervivencia, desde luego teniendo a un semejante como receptor del mensaje que trasmitía conceptos básicos: auxilio, presa, al ataque, cortejo, comida[i]. Mensajes expresado mediante gruñidos y señas simples sin esquema gramatical o sintáctico complejo. Un sistema de alertas e instrucciones básicas para el funcionamiento gregario.

Junto con las habilidades tecnológicas el Australopithecus fue evolucionando hasta convertirse en el homo habilis que a la par de la mejora de herramientas, fue generando un código léxico-gramatical, es decir un sistema de segunda articulación.

Este sistema de segunda articulación adicionaba al lenguaje conceptos, de entes reales, como nombres para la flora y la fauna; nombres de los astros, de los accidentes geográficos, de los fenómenos naturales y los nombres propios[ii]; pero también conceptos abstractos como los espíritus, los dioses, otros seres sobre naturales; y otros conceptos abstractos como la amistad, la banda[iii], la filiación, la sumisión y el poder.

Estos últimos conceptos abstractos no tenían representación en la naturaleza, un australopiteco podía distinguir al jefe de su banda, al más poderoso pero no podía distinguir al cabecilla de otra banda y podía enfrentarse innecesariamente con un sujeto que le aventajara físicamente; tampoco podría distinguir las mujeres que fueran “propiedad”[iv] de un homo de más alta jerarquía.

El homo fue desarrollado la semiótica, es decir los signos o símbolos, figuras que podrían estar plasmada en rocas o cavernas, en el cuerpo de los individuos o en adornos corporales o de las edificaciones.

Esos conceptos abstractos fueron representados con objetos corporales y materiales; la primera y más notoria distinción que un hombre podía tener de su fuerza era el cabello, cuando un hombre era vencido el vencedor se apropiaba de su cabellera. El invicto era el de cabello más largo;  el pelón, el recientemente vencido[v]. Los cuerpos se tatuaban o escarificaban para evitar la endogamia y hacer público el abstracto concepto de la pertenencia a al banda, también jerarquía.

El homo inició a conceder a objetos la  capacidades de transmitir un mensaje o la expresión de un sentido que todos podían reconocer fueran propios o extraños. Objetos mágicos y rituales representaban conceptos metalógicos: fuerza, relación con los dioses, la autoridad y el poder sobre las cosas terrenales, las naturales y las sobrenaturales.

La jerarquía de la organización de los hombres se da en dos aspectos es principales:

La superioridad que los dioses ejercen sobre los hombres y la que unos hombres ejercen sobre otros hombres. Estas jerarquías abstractas se representan mediante diferentes objetos: báculos, sandalias, diademas, penachos, máscaras, joyas, flores, tatuajes, escarificaciones, pintura corporal.

Uno de los objetos de mayor universalidad para exponer públicamente jerarquía es el lugar para sentarse, esto es notorio desde la cabecera de la mesa en la casa común para el jefe o jefa de la  familia, a la cátedra del pontífice Romano; los tronos y asientos son objetos notorios de poder.

En este trabajo se intentará hacer una tipología de tronos, es decir una clasificación de significados de un objeto común, un asiento, un barquillo, una silla, que metalógicamente es un sitio exclusivo para un ente que ejerce una categoría de superioridad.

II. Imperium, auctoritas et potestas

II.1. IMPERIUM

Imagen 1. Un dios Tlacuache sentado en un trono de jaguar dentro de un templo Códice Vaticano B.

Existen conceptos comunes a todos los homos y todos los tiempos; desde los momentos más remotos cuando el homo aprendió a vivir en banda y además se descubrió inserto en un universo incomprensible donde las fuerzas naturales (vida, muerte, agua, fuego, los animales, las montañas, las plantas, el viento, las corrientes) para su comprensión deben ser deificadas (dotadas de vida poderes, personalidad) y dignas de culto; los dioses antes de crear al hombre, en el Popol Vuh, se preguntan:

“-¿Qué haremos para que las nuevas criaturas que aparezcan sepan llamarnos por nuestros nombres y entiendan, porque es justo, que han de invocarnos como a sus creadores y a sus dioses?“

Los dioses ejercen el imperium es decir el poder supremo sobre todo lo que existe en los cielos y en la tierra; no hay una traducción exacta al castellano pero: “dans son sens le plus large, le mot imperium désignait la puissance publique la plus élevée qui existât à Rome lensemble des pouvoirs multiples…”[vi]

En la cosmovisión monoteísta el imperium[vii]lo ejerce el dios único; en la visión politeísta el imperium es dividido entre las diversas divinidades que incluso compiten por su poder; la leyenda de los cuatro soles se desarrolla entre la lucha de Quetzalcóatl contra la anisómera trinidad de Tezcatlipoca.[viii]

Imagen 2. Diosa Mayauel, patrona del maguey, su trono es una tortuga. Códice Laud.

II.2 AUCTORITAS

Imagen 3. Recaudador de impuestos mexica enviado a Tulla. Códice Cozcatzin.

El supremo mando humano se designa auctoritas, significa en castellano autoridad; es un mando no vinculante pero socialmente reconocido. Se depositaba en alguien que debe ser obedecido, por su legitimidad[ix] y legalidad[x], porque su desiciones son sabias y justas. Sin embargo necesita un brazo coercible.

El auctoritas es la figura comparable al monarca. En esta categoría destacan los tlatoanis de la triple alianza Del Valle de México, el calzonzin de los purepechas.

II.3 POTESTAS

Y finalmente está la figura del potestas, es decir el poder que se ejerce por un individuo para materializar las órdenes del imperium y del auctoritas es decir humanizar los mandatos divinos y ejecutar las órdenes del auctoritas o monarca.

La potestas es ejercida por los sacerdotes y los funcionarios civiles.

Imagen 4. Tlatoani sentado en un sillón de petate (izquierda) asiento de auctoritas y tras él un recaudador de tributos (derecha) en un banquillo del mismo material, asiento de potestas. Códice Mendoza.

III. Niveles de asientos

Para cada una de las especies de jerarquías existía un trono o asiento.

Los seres dotados de imperium tenían tronos en el mundo celeste (o en el inframundo) y en sus réplicas terrenales en los templos:

115.-Después partieron y se establecieron en Cóuatl icámac. Allá levantaron un asiento de piedra (para la imagen del dios)”

Otros dioses aparecen sentados en lugares o criaturas mágicas.

Los tronos civiles para los auctoritas son generalmente sillones con respaldo de petate[xi], llamados icpalli, en él solo se sentaban los grandes señores con autoridad para dictar leyes, juzgar, gobernar es decir dar armonía a la sociedad fueran el tlaohuani o el Huey Tlatoani.

En los textos mesoamericanos el verbo sentar equivale a tomar el poder.

“93.- Cuando Tlacateutzin murió se sentó (como soberano) su nieto Quauhtlatouatzin en Tlatelolco…”

Y el mismo significado tenía en español antiguo:

“tomar el lugar, y asiento, con cuya acción se dá, como por distincion, la possession de algun empleo, ù Dignidád”.

Imagen 5. El cazonçi Taricuri sentado en un sillón. La Relación de Michoacán.

En el Códice Mendoza o Mendocino[xii] hay un edificio en la habitación superior está un señor identificado como Moctezuma sobre un trono y sobre el la leyenda “trono y estrado de Motecçuma donde se sentaba a cortes y juzgar”.

Imagen 6. Códice Mendoza

En las láminas de la Relación de Michoacán el cazonçi Tariacuri, aparece sentado en una especie de silla alta con respaldo.

Los potestas se sentaban en banquillos, quienes ejercían el poder en nombre de las autoridades  civiles que eran utilizados por funcionarios secundarios como gobernadores militares, recaudadores de impuestos, entre otros se sentaban en esterillas o banquillos de petate.

Imagen 7. Mono bebiendo pulque sentado sobre un banquillo mágicos. Códice Vaticano B.

Por otra parte, los potestas de los dioses podían ser sacerdotes o seres mágicos, que usaban banquillos de distintos materiales mágicos o naturales.

IV. Tipos de tronos

TABLA 1. TRONOS CELESTES

TABLA 2. TRONOS TERRESTRES

TABLA 3. BANQUILLOS

V. Palabras finales

Los tronos y asientos aparecen en el mundo iconográfico mesoamericano en una gran variedad de aspectos y materiales, en este trabajo solo se ven algunos pues sus formas son diversas.

Sea su origen mágico o real elevan la jerarquía del personaje que lo ocupa; le da poderes sobre los elementos naturales en el caso de los dioses, sobre los hombres en el caso de gobernantes; y finalmente poder para ejecutar mandatos de dioses y gobernantes.

En la visión mesoamericana los tronos y banquillos son portales a el inframundo, o al mundo de los dioses sean las nubes, las montañas, el rayo, las aguas; enlazan al humano con el mundo no tangible, con lo matalógico; ademas representa el poder es decir un instrumento de civilización.

Cuando el hombre está en estado de salvajismo no está sometido a leyes o códigos de conducta sociales, sino que su conducta es regida por sus instinto; cuando se civiliza reconoce las reglas de armonía social que dicta el que desde el trono ejerce la autoridad.

Vemos que los materiales de los que se construidos de los tronos y banquillos tienen en sí poderes mágicos o significados; desde el trono de petate o la silla virreinal; los tronos de seres mitológicos, de piel de jaguar de toca; trasmiten un mensaje semiótico al observador.

Un trono o un banquillo era para los mesoamericanos lo mismo que hoy es para la humanidad un elemento de poder, de superioridad, de orden civilización.

Bibliografía

  • BICKERTON, D. (1994): Lenguaje y especie. AU 780. Alianza. Madrid.
  • CASTRO, L. y TORO, M. A. (2004): The evolution of culture: From primate social learning to human culture. PANS 101 (27): 10235-10240.
  • CELA CONDE, C. J. y AYALA, F. J. (2001): Senderos de la evolución humana. Alianza. Madrid.
  • Daremberg, Ch. et Saglio, Edm., s.f., Dictionnaire des antiquités Grecques et
  • Romaines. III Premiere Partie, Paris, Hachette.
  • Popol Vuh, notas de Ermilo Abreu Gómez, Fondo de Cultura Económica, EPUB.
  • Daremberg, Ch. et Saglio, Edm., s.f., Dictionnaire des antiquités Grecques et Romaines. III Premiere Partie, Paris, Hachette.
  • anales de Tlatelolco, unos annales históricos de la Nación Mexicana, MÉXICO, Ediciones Rafael Porrúa, S. A. 1980

Notas

[i] Desde luego podría interpretar  y utilizar llamadas de alerta de otras especies pero al ser unilateral no era o es un canal de comunicación.

[ii] El nombre propio es con el que otros lo llaman a uno; uno mismo no se llama, es decir yo soy, yo existo,my reconozco mi existencia sin necesidad de tener un nombre para mí mismo.

[iii] El nombre de mi clan, de los que soy como yo, y de los que soy parte.

[iv] Una disculpa por usar este término, pero la posesión de las hembras es casi universal entre los primates, hoy el Homo Sapiens Sapiens con trabajos trata de erradicar esta conducta, civilizándoselo, es decir sometiéndose a un código de la sociedad a costa de sus instintos.

[v] Los aborígenes atabascas de aridoamérica aún en a principios Siglo XX vestían capas de las cabelleras de sus víctimas en combate.

[vi] “En su sentido más amplio, la palabra imperium designó el poder público más elevado que existió en Roma, el conjunto de múltiples poderes” la traducción es mía.

[vii] Lo más cercano a imperium en castellano es soberanía.

[viii] Una Trinidad en la que uno de sus elementos se subdivide en dos:

i. -Tezcatlipoca Negro

ii. -Tezcatlipoca Azul y Blanco

iii. -Tezcatlipoca Rojo

[ix] En la monarquía la legitimidad viene del linaje noble.

[x] En tanto la legalidad dependía de haber ascendido al poder por la vía de la tradición y ejercer el autoridad con apego a las normas, sin caer en la tiranía.

[xi]Tejido de palma o de carrizo, tomado del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

[xii] Folio 69 de 71 de la versión digital de https://codicemendoza.inah.gob.mx/index.php?lang=spanish