DE LA CASA #129: SI HAY MAGIA… HAY TRUCO / SV.

Por Selene Velázquez

Si hay magia, hay truco” me dijo en alguna ocasión un buen amigo en Guanajuato capital, mientras hablábamos de los llamados Pueblos Mágicos…

Pero, querido lector, querida lectora, si usted nunca antes había escuchado hablar sobre los Pueblos Trágicos Mágicos, deje le cuento un poquito de ellos.

En el año 2001 se creó un programa para beneficiar a municipios que tuviesen atractivos únicos y diferentes, dignos de ser visitados para incrementar el turismo en la localidad y que la derrama económica llegara a todos, cito directamente de la guía para la incorporación y permanencia de los Pueblos Mágicos, desde la página de SECTUR:

Los Pueblos Mágicos, son localidades que requieren orientarse para fortalecer y optimizar el aprovechamiento racional de recursos y atractivos naturales y culturales, fortalecer su infraestructura, la calidad de los servicios, la innovación y desarrollo de sus productos turísticos, el marketing y la tecnificación, en suma, acciones que contribuirán a detonar el crecimiento del mercado turístico.

Entonces, si ustedes viven en un municipio cuyas características los hacen especiales, digamos, que conserve en buenas o medianas condiciones su arquitectura, alguna fiesta tradicional excepcional o un lago de aguas cristalinas (ya ven que casi no abundan) o todas las anteriores juntas, arma un proyecto de mínimo 4 cuartillas para contar porqué debería estar en el programa de Pueblos Mágicos, además de conformar un patronato para la declaratoria, se compromete a que el estado y el municipio, junto con la IP invierta en la infraestructura turística, lo inscribe para su consideración anual, la valoran y, listo, si ven viable la declaratoria se la dan y a partir de ahí, le entregan un documento de inscripción al programa, tipo diploma, comienzan las asesorías, los recursos para la mejora de la imagen urbana e infraestructura, y puede utilizar el logotipo y en sí, la marca de Pueblo Mágico para su municipio.

En Nuevo León, (ese bonito estado del noreste mexicano), contamos con tres Pueblos Mágicos: Villa de Santiago, Linares, y recientemente, Bustamante. Santiago, se encuentra a casi 34km al sur del centro de la ciudad de Monterrey, y es uno de los sitios turísticos por antonomasia desde mucho antes de la declaratoria, cuando uno suele “agarrar carretera” como decimos acá, Linares un poquito más lejos, se encuentra a 127km, el cual, junto con Bustamante al norte, a 111 km están aproximadamente a 1:45 horas del centro de la capital. En los tres municipios, el contexto natural es riquísimo, abunda el agua, las montañas e incluso los sembradíos, en su traza urbana, aún conservan grandes ejemplos de arquitectura norestense, ya sea de tierra, adobe, caliche o ladrillos cocidos, la variedad en su gastronomía es exquisita y están repletos de hechos que han conformado la historia de Nuevo León.

Hasta aquí, todo parece perfecto, ¿no?

Sin embargo, no todo es como parece.

El programa, desde un inicio, ha presentado fallas de las cuales se ha escrito, hablado y discutido muchísimo, en lo particular en la que me concentraré es en la unificación visual de las poblaciones, principalmente en su arquitectura de mediano o pequeño formato, y es que, si bien, no podemos unificar por sus dimensiones al Templo del Apóstol Santiago en el municipio del mismo nombre, con el Templo del Señor de La Misericordia en Linares, o el de San Miguel Arcángel, en donde se encuentra el veneradísimo Señor de Tlaxcala en Bustamante, las pequeñas o grandes casonas de los pueblos, son tratadas como si fuesen parte de una mera escenografía colorida, en donde se les trata de manera homogénea sin tener un plan de acción para su conservación, restauración y permanencia , ¿cómo es esto?

En el caso de Santiago y Linares, las casonas de tierra, en donde ya fuera que sus muros sean de adobe o de sillar de caliche (bloques labrados por sus cuatro caras de tierra compuesta por grava, limo, arcillas y sobre todo: caliza), fueron aplanadas con un mortero a base de cemento y arena, y, en algunos casos sobre malla de gallinero y pintadas con pintura vinílica, lo que impide que el muro de la construcción pueda transpirar correctamente, le provoca humedades, disgregación en la fábrica del muro, y por ende, deterioros. Está documentado cómo se perdieron detalles de esgrafiados o molduras para al final, solo recuperar las formas abstractas, perdiendo la decoración de las casonas norestenses.

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Santiago 1: Estado de conservación de una casona norestense, antes de «la mejora urbana» del Pueblo Mágico de Santiago, en donde podemos apreciar aún el detalle de los alto relieves en el acceso de medio punto y las ventanas, aplanados con cal y arena de río. también es posible ver enmarcado el inmueble con pintura a la cal.

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Santiago 2: La escenografía: aplanado de cemento y vinílica sobre el mismo inmueble.

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Santiago 3: ¿En dónde quedaron las molduras? ¿Cómo está por dentro?

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Santiago 4: Estado de conservación del interior de la casona norestense. Claramente se observa una «»mejora estética»» (las dobles comillas son adrede) del bien inmueble solo al exterior. Fachadismo puro.

En alguna ocasión, registrando las intervenciones en estos poblados, me tocó acercarme con uno de los maestros albañiles que estaba trabajando los inmuebles, “Maestro, ¿con qué está enjarrando? Le pregunté. “Con cemento y arena”, hasta la fecha, no sé qué cara habré hecho que, inmediatamente después me respondió: “yo sé que esto no se debe de hacer, pero son órdenes que me dan, yo mi casa la enjarro con cal y arena, esto nomás va a desgraciar la casita, pero eso me ordenó la constructora”.

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Linares 1: Bultos de cemento para el aplanado sobre muros de sillar de caliche.LINARES 2

Linares 2: Además del aplanado de cemento sobre la arquitectura de tierra, se utilizaron pinturas vinílicas, que, por ser plásticos, encapsulan a la fábrica del inmueble, en la imagen superior, aún es posible ver pintura a la cal en la moldura.

En Linares, por ejemplo, el mosaico antiguo, anti derrapante, de la Plaza Juárez fue cubierto en su totalidad por un piso de concreto rectangular, cuando en realidad, el mosaico bicolor, típico de una época en la región, se encontraba en perfecto estado de conservación. Cuando, quien les escribe por acá, fue a documentar el proceso de transformación del pueblo, al platicar con los boleros del jardín, me comentaban que no estaban de acuerdo con que se cambiara el piso, porque además de ser resbaloso, le quitaba “lo bonito, lo antiguo” a la plaza. Además, al igual que en Santiago, las fachadas de los inmuebles se recubrieron con cemento y sin pensarlo se recubrió, de nuevo, con pintura vinílica, incluso los inmuebles que pertenecen a la Universidad Autónoma de Nuevo León o al estado, como el Templo del Sagrado Corazón de Jesús.  Y sí. Lo que se busca con el programa, es la intervención rápida de los espacios, las apariencias, la escenografía perfecta para la selfie o en sí, para la foto. No importa que el inmueble esté, por así decir, con una enfermedad terminal, sÍ, por el exterior se ve recién pintadito de colores chillantes, si se ve pulcro, mágico.

linares 3Linares 3: Piso de la Plaza Juárez, losetas hidráulicas de mosaico anti derrapante en buen estado de conservación siendo cubierto completamente.

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Linares 4: Inmueble de sillar de caliche de la UANL, detalle de los aplanados con cemento.

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Linares 5: Inmueble de sillar e caliche de la UANL, acabado final pintado con vinílicas.

La denominación llega sin consultar a los habitantes, se impone como una visión vertical en donde se les dice que el turismo llegará a borbotones, la derrama económica será en abundancia y además ¿cómo es que te vas a negar que tu propiedad se vea como nueva? Claro, en el entendido que, tengas la suerte de que no hayan llegado ya a comprarte tu inmueble a un precio baratísimo para que, al final, el dueño de todo el centro sea solo uno o unas cuantas personas. Porque, no neguemos el hecho, de que, en la mayoría de los Pueblos Mágicos, los propietarios de los inmuebles ubicados en la poligonal beneficiada son siempre tan solo unos cuantos, los que al final del día, administran la “riqueza” generada. Aunado a ello, en muchas ocasiones las poblaciones se ven gentrificadas (claro, no sólo se gentrifica a las colonias de las grandes ciudades), la comunidad que ha habitado por muchísimo tiempo ve encarecido su estilo de vida, y es expulsada hacia otros sitios. La gordita de maíz o el dulce de leche se hace “gourmet”, aumenta su valor y se hace inaccesible para quienes ahí habitaban.

Los escritos, estudios e investigaciones sobre los Pueblos Mágicos y sus consecuencias negativas en los entornos son amplísimas, por muchos años se ha pedido la reconsideración del programa, hasta que un buen día de diciembre de 2018, se dio la noticia: el presupuesto designado para los Pueblos Mágicos en el 2019 sería de 0 pesos, e incluso, se consideraba la eliminación de la marca[1].

Pero es que, entonces, ¿nuestros ruegos y súplicas fueron escuchadas?

Y la respuesta es: no, no nos engañemos. El programa desaparece ante la nueva política de austeridad encabezada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. No tiene que ver con una política cultural real en cuanto a la protección y conservación del patrimonio cultural de los pueblos, sino más bien, a la reducción del presupuesto. El turismo en estos sitios no desaparecerá, el apoyo económico, sí.

El momento es el ideal para ahora sí, buscar la protección y el disfrute real del patrimonio cultural, es el momento perfecto para que los municipios volteen a ver a sus artesanos, a sus maestros albañiles, a sus cocineras tradicionales, y se rescaten los oficios, se rescaten no solo las antiguas recetas de cocina, sino también, los antiguos sistemas constructivos de las regiones, que se creen talleres de conservación en las poblaciones, que se haga comunidad.

Estamos en un punto clave: la búsqueda real de la permanencia de nuestro patrimonio cultural por sí solo, y no por medio de una marca mágica. Dejemos de pintar el deterioro, mejor, busquemos la solución, y sobre todo, aprendamos a conocer nuestras diferencias y a partir de ahí, la riqueza que tenemos.   Digamos adiós a la magia y trabajemos para recuperar la realidad y lo tradicional de nuestros pueblos.

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Sobre la autora: (Monterrey, Nuevo León – 1982) Maestra en restauración de sitios y monumentos por la Universidad de Guanajuato y arquiterca por la Universidad Autónoma de Nuevo León, ama a la arquitectura norestense y a su tierra. Es fundadora de Restáurika, empresa que se dedica a la arquitectura contemporánea y a la restauración de bienes muebles e inmuebles. No le gusta quedarse callada cuando ve que le tiran el patrimonio de su ciudad./

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Notas: [1] https://www.eluniversal.com.mx/nacion/sociedad/dejan-sin-recursos-121-pueblos-magicos-de-mexico

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ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos de la casa #129″. México 2019. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

#LasPrestadas: Qué son los “Pueblos Mágicos” de México y por qué todos quieren serlo.

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Por Alberto Nájar

Es un círculo al que muchos quieren pertenecer. Pero sólo unos cuantos lo han logrado. Se trata de la categoría de «Pueblos Mágicos», un grupo de comunidades mexicanas que han conservado su arquitectura original, tradiciones, historia y cultura. En principio se trata de una etiqueta para promover el turismo en esos lugares. Pero no es sólo eso. Pertenecer a este exclusivo club permite acceder a presupuesto para obras públicas y seguridad, por ejemplo. Eso es algo que muchos municipios necesitan en el país. Y por eso la designación causa polémica.

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Actualmente existen 111 Pueblos Mágicos. La mayoría fueron elegidos en el gobierno pasado (2006-2012). Especialistas dicen que no todos merecen seguir en esa lista, y que otros nunca debieron incluirse. Ya se trabaja en eso, le dice a BBC Mundo Alberto Colorado, director adjunto de Gestión de Destinos de la Secretaría de Turismo (Sectur). «Estamos evaluando. Va a haber pueblos que dejen de estar y otros serán amonestados», explica.

Ganancias

De acuerdo con la Sectur, un Pueblo Mágico es una localidad que «a través del tiempo y ante la modernidad, ha conservado su valor y herencia histórica cultural». El programa inició en 2001, y durante los primeros años de operación fueron pocas las comunidades designadas. Originalmente la idea era que los visitantes a algún centro turístico conocieran los pueblos cercanos, que generalmente se encontraban en condiciones económicas difíciles. Fue una manera de generar recursos para esas comunidades, y también de aumentar la oferta turística. Al principio las condiciones para alcanzar esa categoría eran contar con algún atractivo histórico o religioso, accesos carreteros y encontrarse cerca de otro destino más importante. También se solicitaba la cooperación de pobladores y comerciantes locales para dar un buen trato a los turistas. Hasta 2009 sólo 32 comunidades habían cumplido los requisitos. Pero después la cantidad aumentó hasta llegar a 83 en 2012. Otros 28 recibieron el nombramiento el pasado 26 de septiembre.

«No hubo mano negra»

Cuando un pueblo es designado como «mágico» los gobiernos estatal y federal se encargan de las obras que incrementen su atractivo, las que no tienen costo para la autoridad local. Por ejemplo, se pintan las fachadas de las casas, se da mantenimiento a los monumentos patrimoniales, mejora la red eléctrica y de drenaje.

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Algunos especialistas calculan que el turismo aumenta sustancialmente tras la designación. Por ejemplo algunos casos como el pueblo minero Real de Catorce en San Luis Potosí el incremento fue de 1.300%. En este escenario algunos ven otras razones para otorgar los nombramientos. «Se ha vuelto un tema político», le dice a BBC Mundo Jorge Hernández, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas (Femar). Pero Colorado, el director de la Sectur, lo niega. El nombramiento, dice, es resultado de cuatro procesos de análisis, que en el caso de las últimas 28 designaciones incluyó una convocatoria abierta en la que participaron 150 localidades. Estas comunidades debieron cumplir 10 requisitos –el doble solicitado a los primeros pueblos designados–, que incluyen manejo de residuos sólidos y planes de seguridad, por ejemplo. Luego se realizaron visitas a las comunidades. Y tras esta evaluación se aplicó una proyección económica para determinar el potencial a futuro de los pueblos aspirantes. «No hubo mano negra, todo fue transparente. Se privilegiaron las cuestiones técnicas sobre las políticas», afirma el funcionario.

Privilegios

Sin embargo, algunos cuestionan el énfasis que se ha dado a los Pueblos Mágicos en los últimos años, por encima de otros atractivos. «En México tenemos 10 ciudades que son Patrimonio de la Humanidad y no se hace una promoción más fuerte», recuerda el presidente de Femar. «Finalmente ofrecen más atractivos que un Pueblo Mágico».

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Según Jorge Hernández, algunas de estas localidades no tienen instalaciones de hospedaje, lo cual limita la posible derrama económica que puedan obtener. Es parte de un proceso en marcha, insiste el funcionario de Sectur. Hasta hace poco el mayor atractivo de México eran los destinos de sol y playa, algo que ahora se pretende modificar. «Lo que hacemos es diversificar la oferta turística poniendo valor nuestrosatractivos gastronómicos, de naturaleza y de cultura», explica. «Todo eso ofrecen los Pueblos Mágicos. Es cultura viva».

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Fuente: BBC Mundo, Ciudad de México. http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151016_mexico_pueblos_magicos_cultura_turismo_an?ocid=socialflow_facebook

Abren Parque Eco Arqueológico Bocana Copalita

El Proyecto Mundo Maya, «Salvajemente Neoliberal»

Judith Amador Tello
31 de julio de 2011 . Revista Proceso

Creado por Salinas de Gortari y recuperado hace un mes por el gobierno de Calderón, este proyecto que se anuncia como la creación de un granpolo de desarrollo turístico en el sureste del país, en realidad es “un proceso muy similar a la conquista española de grandes compras o despojos de tierra”, a decir de los antropólogos Iván y Jorge Franco. Ambos exponen que poco a poco se irán dando las condiciones para la integración a la economía estadunidense y se virará hacia la explotación de recursos, con consecuencias deplorables.

Montado en la mundialmente difundida idea de que los mayas predijeron para el próximo 2012 el fin de un ciclo o, peor, el fin del mundo, el gobierno de Felipe Calderón desempolvó el proyecto turístico Mundo Maya originalmente propuesto en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, para tratar de atraer turistas de todo el mundo hacia los estados del sur y sureste del país.

El proyecto fue dado a conocer el 21 de junio pasado en el Museo Nacional de Antropología, en un acto al que asistieron empresarios y operadores turísticos, y en el cual se enlazaron en directo los gobernadores de Campeche, Fernando Ortega Bernés; Chiapas, Juan Sabines Guerrero; Tabasco, Andrés Granier Melo; y Quintana Roo, Roberto Borge Angulo. Ivonne Ortega, de Yucatán, no pudo enlazarse debido al huracán Beatriz.
Esta vez, sin embargo, no sólo se están poniendo en bandeja de plata a los inversionistas –sobre todo extranjeros– las mejores playas, propiedades y tierras aledañas a las zonas arqueológicas. A decir de los antropólogos e investigadores Iván y Jorge Franco Cáceres, literalmente se está “abonando el terreno” para la explotación de las vastas riquezas naturales y minerales existentes en la zona.

Se trata, resumen vía telefónica desde Yucatán, de un proyecto de “liberalismo salvaje” que terminará por integrar la economía de México y de los países de la frontera con Centroamérica, a la economía estadunidense. Está además destinado a las élites cuyo divertimento son los clubes de golf, yates, marinas y resorts, y en el cual el discurso oficial que habla de desarrollo económico de la zona y creación de empleos, se traducirá en la realidad en un mayor abandono de tierras de cultivo y la contratación de la población local como mano de obra barata en los servicios turísticos.

Señalan que aunque los proyectos Mundo Maya (el de Salinas y el de Calderón) tienen coincidencias, el contexto es distinto. El primero de ellos (recuerda Jorge Franco, especialista en el estudio del impacto de desarrollos turísticos e inmobiliarios en la zona maya), el proyecto Maya Zamá tuvo su origen en la Secretaría de Turismo (Sectur) que encabezaba Carlos Hank González.

Iván Franco (doctor en ciencias políticas por la UNAM, miembro del Sistema Nacional de Investigadores y autor entre otros libros de Los proyectos neoliberales sobre cultura y patrimonio cultural en México, editado por la Universidad Autónoma de Yucatán) añade que aunque ya estaba permeado por las políticas neoliberales y del libre comercio, todavía era un proyecto del Estado mexicano, no de las transnacionales. Se centraba en la explotación de cultura y los sitios prehispánicos de lo que fue Mesoamérica, así como de los paisajes naturales, pero bajo la batuta del gobierno federal.

Diez años después comienza a tenerse más clara idea de la riqueza en recursos naturales estratégicos que hay en la zona debido al impacto de uno o varios meteoritos en la Península de Yucatán (el más grande formó el cráter de Chicxulub), que dejaron en el subsuelo grandes cantidades de iridio, platino y otros materiales de alto valor.

Se encuentra también cerca de los llamados Hoyos de Dona, ricos en recursos petroleros, ubicados en el Golfo de México, en aguas marinas que México comparte, del lado occidental, con Estados Unidos, y en el oriental también con él mismo y con Cuba.

“Ahora que se tiene una noción muy vasta de lo que hay en términos de riqueza y explotación de los recursos naturales y estratégicos, el discurso del propio Estado cambió porque las transnacionales de Estados Unidos y Europa, incluidas las que están promoviendo el turismo, empiezan a interesarse más en toda esta zona.”

Después del sexenio salinista, durante el gobierno de Ernesto Zedillo se siguió dando cierto impulso al proyecto Mundo Maya. En junio de 1996 el empresario Roberto Hernández anunció que las haciendas henequeneras, ya abandonadas y que él había adquirido por 300 mil y hasta 1 millón de pesos, las convertiría en hoteles de “gran calidad”, donde podrían descansar los visitantes a las zonas de Uxmal, Chichén-Itzá, Celestún, Mérida, Campeche, así como a los conventos coloniales y Jaina, entre otros sitios (Proceso, 1025).

Cambio de ruta

Durante el gobierno de Fox, rememoran, el discurso gubernamental no se enfocó al desarrollo turístico. En opinión de Jorge Franco, los Hank disminuyeron su poder con la pérdida de la presidencia de la República por parte de Francisco Labastida. Y aunque Fox no había anunciado nada durante su campaña para la zona del sur-sureste, al poco tiempo de su arribo a la presidencia dio a conocer el Plan Puebla-Panamá en el cual explícitamente se abría la puerta a la instalación de refinerías.

Aunque debido a la crisis global hay disminución de inversiones extranjeras (así lo reconoce la propia Secretaría de Turismo), paradójicamente, dice Iván Franco, sigue habiendo empresas transnacionales que se están apropiando de grandes extensiones de terreno para establecer sus desarrollos turísticos o de otros giros de negocio:

“Estamos viviendo, sobre todo de los noventa a la fecha, un proceso muy similar a la conquista española de grandes compras o despojos de tierra. En esas épocas, los siglos XV y XVI, eran tierras que concedía la Corona a los encomenderos, a los ganaderos. En este caso son tierras que está sacando al mercado el propio Estado o la iniciativa privada.”

Añade que luego de los cambios al artículo 27 Constitucional (para modificar el Ejido) los campesinos, que han dejado de recibir apoyo del Estado para producir, se han visto obligados a vender sus tierras a los grandes inversionistas.

Ha sido fácil también, dice Jorge, porque los marcos jurídicos del uso de suelo se han hecho más flexibles, pero además porque los gobiernos estatales y municipales han encontrado un mecanismo: crear nuevos municipios con nuevas reglas. Así, por ejemplo, Cozumel se partió y quedó en Cozumel la isla y del otro lado el municipio de Solidaridad que responde “a los grandes intereses turísticos del gobierno federal y del gobierno del estado de Quintana Roo”.

Subraya que el nuevo plan turístico “está determinando no solamente que el Estado se aleje de ciertas responsabilidades que tenía con la población local, sino que está creando nuevas condiciones en cuanto al manejo de límites políticos y zonas territoriales, y lógicamente esto tiene mucho que ver con las facilidades y con los planes estratégicos que se están manejando para promover grandes desarrollos turísticos y darle entrada a marinas y campos de golf, con el fin de evitar reclamos, por ejemplo, de tierras ejidales.”

Iván agrega: “El conocimiento de los recursos naturales en el subsuelo y los Hoyos de Dona, la utilización de las zonas arqueológicas y los paisajes naturales, las inversiones extranjeras y nacionales; todo ello embona con el discurso de detonar el desarrollo turístico y crear empleos en una región deprimida económicamente y con bajos niveles de ingresos”.

Desde la llegada de Felipe Calderón a la presidencia, en el Plan Nacional de Cultura 2006-2012 se anunció que se impulsaría el “turismo cultural”. Destaca el investigador que incluso se hablaba de utilizar las zonas arqueológicas como un potencial para el progreso. Esto ha llevado a que los desarrollos inmobiliarios y turísticos se hagan no sólo en las grandes propiedades, sino también en la cercanía con zonas arqueológicas.

Los desarrolladores hablan en sus promociones de esa cercanía, de los paisajes naturales, de crear lagos artificiales “…para ofrecer el paquete completo a los turistas. Y la cantaleta de siempre de que se desarrollan hoteles, spas, campos de golf. Es la venta casi al por mayor de las tierras del país”.

Es la utilización, agrega Jorge Franco, del patrimonio cultural tangible e intangible como un plus para los servicios turísticos para la atención de grupos como los spring breakers, los baby boomers y hasta para la promoción del arribo de cruceros.

La Asociación Mexicana de las Agencias de Viajes, presidida por Jorge Hernández, anunció a los medios que el sector turístico ofrecerá paquetes de entre 5 mil y 8 mil pesos por persona por cuatro días, con avión incluido para aquella zona maya.

A través de la dirección general de Comunicación Social de Sectur, encabezada por Alberto Petrearse, se solicitó una entrevista con Amado Contreras Wong, coordinador del Programa Mundo Maya, y la respuesta fue que se buscaría un lugar en su agenda. Incluso se le enviaron las preguntas por correo electrónico, pero no hubo respuesta.

En la escasa información que la página web ofrece sobre el programa se indica que la región Mundo Maya ofrece al turismo nacional e internacional: “Sol y playa, cultura, ecoturismo y aventura, buceo, cruceros, negocios y convenciones”. A través suyo se busca, entre otros propósitos, consolidar a la Organización Mundo Maya integrada desde hace un par de décadas por los países de Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras y México, que participan conjuntamente del plan.

Los Mouriño

En la ceremonia en el Museo de Antropología se anunció que se promoverán diez zonas arqueológicas, se remodelarán algunas y se abrirán Sak T’zi o Plan de Ayutla, en Ocosingo, Chiapas; e Ichkabal, en la reserva forestal de Bacalar, Quintana Roo.

Asimismo, se creará el Museo de Arqueología en Cancún, así como el Gran Museo del Mundo Maya en Yucatán, cuyo contrato de construcción y operación fue adjudicado por el gobierno de Ivonne Ortega a Promotora de Cultura Yaxché, S.A. de C.V., propiedad de Carlos Hank Rohn. El anuncio lo hizo Jorge Esma Bazán, director del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del estado de Yucatán (Cultur) el pasado 8 de junio, día en que fue aprehendido Jorge Hank Rohn. La oferta de la empresa fue de 143 millones de pesos y el contrato será por veinte años, como informó la reportera Rosa Santana en la agencia Apro.

Habrá también más de 500 programas y actividades culturales. Se terminará la restauración del exconvento de Santo Domingo de Guzmán en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Y se prevé el fortalecimiento de la infraestructura carretera. Se ha difundido en los medios que está listo el tren rápido transpeninsular que comunicará a Yucatán, Quintana Roo y Campeche y trasladará anualmente un millón de pasajeros así como mercancías.

Todo con el pretexto de que en la cosmovisión maya se habla de un cambio de era. Y todos, comenta Iván Franco, contribuyen con su granito de arena pues hasta Discovery Channel ha hecho programas sobre las profecías mayas y no falta quien las liga con las de Nostradamus y el asunto va teniendo popularidad:

“Empecé a ver inclusive que los hoteleros y gente ligada a los servicios hablan de aprovechar estas profecías para atraer más turismo, así, literalmente. A estos les vale gorro si es real o no, la cosa es traer turismo.”

Recuerda que el turismo decayó a partir del escándalo de la influenza y ha sido difícil su recuperación. Incluso considera que los conciertos de los cantantes Sarah Brightman y Elton John en Chichén Itzá no fueron tan exitosos como sus promotores esperaban y muchos de los asistentes quedaron inconformes por el mal sonido, el clima y hasta los mosquitos, pues las zonas arqueológicas “no son escenarios”.

De cualquier modo, dice, llegan inversiones estadunidenses, canadienses y europeas que pretenden apropiarse de “nichos paradisíacos”. Recuerda el caso del hotel canadiense Princess Riviera Maya, de Playa del Carmen, donde el piso estalló matando a unas siete personas, pues –explica– se le permitió construir el lobby en una zona de manglares. Al ser materia en descomposición que quedó tapada, almacenó gases que finalmente explotaron.

Y como otro ejemplo de apropiación de grandes hectáreas de terreno cita a la familia del fallecido exsecretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, que según publicó el diario Por esto el pasado 27 de junio, construye el desarrollo turístico inmobiliario Campeche Country Club, con campo de golf, una marina, además de una playa artificial, aledaño todo al balneario popular de Playa Bonita, Campeche. El desarrollo, refiere el diario, se localiza “en un área de zona federal, la cual ya cuenta con autorización en materia de la Zona Federal y Ambientes Costeros”.

El caso de la familia Mouriño es, a decir del antropólogo, un ejemplo de apropiación de tierras tanto para crear desarrollos turísticos como para explotar los recursos naturales de la zona, pues no se debe olvidar que cuando llegó a México comenzó a obtener concesiones de Petróleos Mexicanos para explotar gasolineras. En la región de Mérida y Campeche, agrega, se están asentando otras empresas como la Shell o la Exxon Mobil.

Puede hablarse, advierte, de una primera fase en la cual hay una apropiación de tierras e infraestructura para los desarrollos turísticos e inmobiliarios, pues también se están construyendo unidades habitacionales para clases altas y extranjeros retirados que quieren venir a vivir a México, pero poco a poco se ira cambiando el giro hacia la explotación de los recursos:

“A la larga se están creando las condiciones para la integración económica definitiva a la economía estadunidense y con condiciones evidentemente deplorables.”

Añade su hermano Jorge que “al final el nuevo Mundo Maya es salvajemente neoliberal si lo comparamos con el viejo Mundo Maya que todavía tenía algunos compromisos con la cultura y la tradición”.

Y será igual para los países centroamericanos, en los cuales, según denuncia Iván Franco, se está formando una especie de cinturón de bases militares de Estados Unidos, que él interpreta como una forma de vigilar las zonas ricas en recursos estratégicos, pero también de contener a los países sudamericanos que se están yendo por la izquierda.

No cree que haya miles de turistas ansiosos de venir al Mundo Maya. Más bien avizora detrás del proyecto la gran apropiación de terrenos para las empresas que explotan diamantes, iridio –utilizado en la fabricación de pilas para computadoras, por ejemplo–, rodio y otros recursos resultado del meteorito.
El futuro en la zona, concluye Jorge Franco, está en la compra y expropiación de las tierras y habrá que investigar un punto que parece “muy delicado”, que es la procedencia de las inversiones. Pregunta si es dinero legítimo, de dudosa procedencia o capital especulativo, pues de ello dependerá también la continuidad de los desarrollos.

De lo que está cierto es que los políticos en el gobierno de Yucatán tienen ya su candidato a la presidencia de la República, identificado con ese modelo de desarrollo turístico:

“Al rato tendremos aquí a Peña Nieto celebrando sus convenciones en los grandes espacios del turismo internacional.”

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Fuente:http://hemeroteca.proceso.com.mx/?p=277517%3Ft%3DEl+proyecto+Mundo+Maya%2C++%E2%80%9Csalvajemente+neoliberal%E2%80%9D Foto: Internet