#LasPrestadas: Leer la ciudad

Por Selene Velázquez

Es hora de ser conscientes de todo el patrimonio perdido en la ciudad de Monterrey, pero no quedarnos sólo en eso. Hay que observar, conservar, proteger y, sobre todo, usar la arquitectura que ya estaba aquí antes que nosotros.

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Foto: Hugo Rodríguez

Érase una vez una ciudad llena de montañas, con un río que la cruzaba, arroyos y ojos de agua; una ciudad llena de árboles, de construcciones de tierra con tiros de chimeneas y patios con naranjos, nogales y granadas.

Quien lea lo anterior podría imaginar esa descripción para lugares fantásticos del centro y sur del país, porque, suena a ensueño, ¿no? Pero la ciudad que describo está justo en el noreste agreste de México: Monterrey. Conste que no me lo invento: en los archivos históricos están las crónicas antiguas de la ciudad, hay todavía registros fotográficos de lo dicho y basta con preguntarles a nuestros padres o abuelos y nos contarán de una ciudad perdida, que ahora se encuentra ahogada prácticamente en cemento.

Con todo y que la modernidad, que a todos nos alcanza, ha cambiado drásticamente la cara de la ciudad, existen varias maneras de conocer y reconocer el Monterrey que existía antes de nosotros, (y no precisamente con el DeLorean). Llegamos entonces, al punto del que les vengo a platicar: el patrimonio arquitectónico de mi pueblo.

“¿Qué?”, me dirán ustedes. “¿Patrimonio arquitectónico en Monterrey?”

Y la respuesta es: ansina mero. Y no, no hablaré por millonésima vez del Obispado o de la Catedral, porque la ciudad está repleta de inmuebles con un alto valor histórico (o artístico, si queremos apegarnos a la Ley de Monumentos) de los que vale la pena hablar.

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Demolición en la calle Diego de Montemayor en el Centro de Monterrey / Foto: Cortesía

Pero entremos en materia. El pasado día 21 de marzo fueron demolidas dos propiedades contiguas en el centro de la ciudad (En la calle Diego de Montemayor entre Ruperto Martínez y Aramberri). Una de ellas, muy probablemente del siglo XIX, por sus características estilísticas ligadas a la arquitectura norestense: muros de sillares de caliche, cubiertas de terrado, dominando en la forma el macizo sobre el vano. La otra de mediados de la década de los cuarentas del siglo pasado, con formas orgánicas y rasgos de un Art Nouveau tardío. La construcción estaba elaborada con ladrillos de milpa (arcillas cocidas), con un domo de cristales de colores y ventanales completos. Las casas estaban íntegras.

Semanas atrás se había “corrido el rumor” que tirarían las construcciones (abandonadas por años), para hacer una clínica. En diferentes grupos de Facebook se pedía ayuda para detener lo que parecía inminente, pero poco se podía hacer siendo propiedad privada. Quien les escribe por acá incluso hizo un video con motivo de la quinta edición del Día del Patrimonio de Nuevo León para subirlo al Facebook de Restāurika, empresa en la que trabajo en la conservación, restauración y difusión del patrimonio cultural, sobre todo, del noreste.

El miércoles 21 de marzo, por la mañana, el ruido de la retroexcavadora sonó fuerte. La demolición había comenzado.

Cerca de las cuatro de la tarde, después de una denuncia ciudadana, el personal que labora en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, delegación Nuevo León, se enteró de las demoliciones y fueron a parar las obras. El daño estaba hecho. Cerca del 60 por ciento de la construcción del siglo XX estaba desecha, y habían demolido un 40 por ciento del inmueble de tierra del siglo XIX. A la par de los trabajadores del INAH llegó prensa a cubrir el hecho. Habían demolido pero paraban las obras.

Día 22 de marzo. Sellos de clausura por parte del Instituto, construcciones hechas polvo y una nota en el periódico El Norte: “Detienen demolición de casonas antiguas”. En el artículo hay más de 50 comentarios, algo realmente impresionante para una nota del ámbito cultural en Monterrey, y en Facebook, llegamos a contar más de mil reacciones en distintos foros: algunas personas pedían que se demoliera todo lo viejo y abandonado y se diera paso a la modernidad (“Eso es patrimonio, pero de los dueños, que ya las tiren, eran un peligro”. “Estaban todas abandonadas y sucias”. “¿Históricos unos ladrillos? Que tiren todo”.) Por suerte eran los menos. Muchos más se sentían desolados ya que una de las construcciones, la de los años cuarenta, era la casa de sus sueños: “Solía pasar ahí a diario solo para verla”. “Siempre imaginé que ahí vivían duendes, desde niña”. “Soñaba con un día comprarla y vivir ahí”. “Era la casa de mis sueños y ahora, esos sueños son polvo”. “Pero si tenía un gran potencial, ¿cómo la tiraron?”. Son algunos de los cientos de comentarios lamentando la destrucción.

Cuando el INAH llegó a parar la obra, (que por cierto, no contaba con autorizaciones del Instituto para alguna demolición) los trabajadores tenían una hoja de Protección Civil en donde “recomendaban” la demolición inmediata de las casonas por estar en mal estado. Sin embargo, algunos ciudadanos subieron fotografías recientes del interior y exterior de las propiedades a las redes sociales: las construcciones no tenían un solo rastro de posible colapso, estaban en perfectas condiciones; sucias, sí, pero incluso con mobiliario de la década de los cincuenta en su interior. Nadie corría riesgo alguno.

¿Qué pasó entonces? ¿Por qué Protección Civil dio una carta “autorizando” demoliciones sin un dictamen preliminar avalado por arquitectos restauradores o estructuristas que conozcan de los sistemas tradicionales? ¿Quién autorizó qué? ¿Cuáles son los nombres de los dueños? ¿En dónde estaba el municipio de Monterrey y por qué no fue a parar la obra? ¿Después de la demolición existirá un castigo ejemplar por parte de la federación para quien demolió?

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Demolición en la calle Diego de Montemayor en el Centro de Monterrey / Foto: Selene Velázquez

No tenemos respuestas aún para ninguna de las preguntas que desde aquí formulamos. Sin embargo, hay algo muy rescatable en esta crónica de demoliciones: la acción y movilización ciudadana. Años atrás, la demolición de bienes inmuebles de estas características no hubiera sido motivo de discusión o asombro. Hoy, con todo y que se ha perdido muchísimo del patrimonio arquitectónico, en este caso de los regiomontanos, ellos mismos son los que dicen: ya basta. Cabe recordar otro caso muy movido en las redes sociales, en donde también por una denuncia ciudadana, el INAH se enteró que estaban demoliendo una casona de su catálogo.

Es hora de ser conscientes de todo el patrimonio perdido, pero es también hora de no quedarnos ahí, de observar, conservar proteger y, sobre todo, usar la arquitectura que ya estaba aquí.

Bien valdría la pena reconfigurar la protección de inmuebles patrimoniales, como en la ciudad de Monterrey, en donde existen muchos ejemplos de arquitectura de tierra (léase sillar de caliche o adobes, o de ladrillo de milpa con cubiertas como el terrado, de vigas y láminas) y dejar de hablar de fechas, que si corresponde al INAH, que si corresponde al INBA. Debemos de hablar de la permanencia de los sistemas constructivos tradicionales de una región, y sobre todo entenderlos, ya que nos hablan de nuestros antepasados, de quienes estuvieron aquí antes que nosotros, de quienes supieron entender un contexto complicado y aun así, le sacaron todo el provecho posible. Esta arquitectura nos habla de una forma de vivir más amigable con el medio ambiente y nos habla también de un pasado que se nos está yendo como agua. Los inmuebles son documentos, que si sabemos leerlos, nos contarán la maravillosa historia de la ciudad que habitamos.

Posdata: Mientras termino de escribir, sucedió algo histórico en Nuevo León. Se ha aprobado la propuesta de un fideicomiso para la conservación del Patrimonio Cultural del estado, gracias a Carmen Junco, quien fuera presidenta del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), una de las personas más comprometidas en el ámbito de la conservación y rescate del patrimonio norestense. Acá la liga de Milenio Monterrey.

Fuente: “La zona sucia” http://www.lazonasucia.com/2018/03/26/leer-la-ciudad/

#LasPrestadas: Patrimonio, espacio público y sustentabilidad urbana.

Por Martín M. Muñoz

El patrimonio arquitectónico y urbano jerarquiza el espacio público que enmarca, y con ello contribuye enormemente a la ansiada sustentabilidad de nuestras ciudades. Este artículo busca ponerlos en relación para realzar la pertinencia de repensar el paisaje urbano en su conjunto y desde la escala humana.

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En los últimos años ha ganado un pronunciado protagonismo el término “sustentable”. Planteado como nuevo ideal a alcanzar, el término se encuentra ligado fuertemente a la consolidación del avance de la ecología como campo de estudio y acción desde los años setentas. Y en ese sentido, el término “sostenible” es también utilizado como sinónimo, y, si bien cada palabra reconoce un origen distinto, actualmente ambas se encuentran interligadas por el mismo paradigma en boga que las enarbola desde hace más de cuarenta años: el desarrollo sustentable. Así, es que hoy, de cara al futuro, es necesario volver a preguntarnos qué es ser sustentable. Porque el escenario que fue testigo de la génesis de ese concepto sufrió un drástico cambio cuando el crecimiento de la población mundial nos señaló que desde 2007 más de la mitad vive en ciudades . Lo que muchos señalan como el triunfo definitivo de las ciudades y el inicio de la era urbana, nos debe convocar a repensar cómo la humanidad piensa sostener este proceso y sustentarse en adelante.

Para ello, es ineludible entender a la ciudad como un sistema interconectado. Ya en las primeras décadas del siglo pasado, estudiosos de las cuestiones urbanas de la talla de Lewis Mumford o la dupla de Robert Park y Ernest Burgess, entendían a la ciudad como el artefacto más perfecto creado por la humanidad, dotado de un mecanismo social propio, emplazado en un territorio que lo influye, pero que a la vez transforma. El avance y dominio de la Naturaleza por parte de los hombres supuso una transformación radical en el ambiente que lo sustentaba, tanto el natural como el construido, que no tardaría en evidenciar un desbalance en la relación armoniosa entre las partes en los últimos siglos.

De aquí que, teniendo en cuenta las demandas y desafíos de las ciudades de hoy y para recuperar la relación armoniosa entre individuo, sociedad y naturaleza, la interacción social es una de las necesidades de primer orden para garantizar la sostenibilidad del sistema de vida urbano. Para que ese tipo de acercamiento y comunicación mutua de acciones, palabras y señales entre personas se dé, es necesario un espacio común que los contenga, los identifique e interpele. De aquí la centralidad de la importancia de rescatar el espacio público de las ciudades, ese espacio definido por oposición al espacio privado albergado en el interior de los edificios.

Asimismo, dentro del tratamiento de los espacios públicos, la conservación y puesta en valor del patrimonio urbano existente en el entorno es esencial. No debemos olvidar, por ejemplo, que el tratamiento de las fachadas juegan un papel fundamental en la definición y la composición espacial del conjunto arquitectónico que los enmarca. Con esto se jerarquizan estos espacios como corredores y nodos urbanos, de manera de que actúen como grandes hitos atractores de funciones superpuestas: transitar, recrearse, comerciar, residir, esparcirse, en fin, un sin número de actividades que es posible localizar coincidiendo en torno a estos lugares de sociabilidad. Al mismo tiempo, esto nos permite visibilizar, rescatar y valorizar la memoria de la ciudad haciéndolas parte del escenario de la cotidianidad.

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Piazza Navona Roma (Foto del autor).

Por otro lado, articular los espacios públicos con las áreas verdes permite poner en práctica la vivencia de una ciudad a otra velocidad, distinta de la impuesta por las tecnologías modernas, y recuperar la dimensión humana del peatón. Porque gozar de las facilidades que brinda la cercanía de las ventajas de la vida urbana más el verde ajardinado, todo ello dentro de un radio acotado de manzanas a la redonda del propio domicilio es también contribuir a la sostenibilidad, ya que reduce los tiempos y los costos urbanos y ambientales asociados a los largos traslados, sobre todo los ligados al automóvil y la expansión de las ciudades en baja densidad. En este sentido, muchas de las principales ciudades del mundo apuestan a la transformación de sus áreas centrales en pos de la conformación de barrios caminables enriquecidos por usos mixtos: Curitiba, Tokio, Londres, Seattle, Portland, Boston, Delhi, o Montevideo son sólo algunas de las ciudades que buscan renovarse y enriquecer su vida urbana a partir de este tipo de intervenciones. No obstante, existe al mismo tiempo una contracara dada por el mercado del suelo: la mayor demanda de los inmuebles localizados en estos barrios empuja al alza su precio, lo cual genera procesos de gentrificación.

En el caso de Argentina, podríamos rescatar que han existido tibios intentos cercanos a este tipo de intervenciones urbanas, como la peatonalización de algunas de las calles céntricas comerciales, por ejemplo, que no llegan a acercarse al paradigma propuesto, ya que no son ejemplos realmente completos en sí mismos, dada la ausencia de población residencial en el área. Esto nos invita a ir por más, a buscar la concreción de experiencias de diseño urbano que integren la recuperación social del espacio público con la revalorización del patrimonio de nuestras ciudades, en articulación con la dotación de arbolado y áreas verdes en los intersticios adecuados. En conclusión, avanzar en procesos responsables de densificación poblacional y mixtura de usos en nuestros centros y subcentros urbanos es contribuir con que nuestras ciudades sean sustentables y garantizar que la forma de vida urbana sea sostenible.

Espacios urbanos peatonales, densificados y con mixtura de usos.

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Fuente: Plataforma Urbana.

#DE LA CASA 112: BASTA YA DE PERDER BATALLAS/ SV.

Por Selene Velázquez

Vamos a hablar de Monterrey, la sultana del norte, la capital de Nuevo León, la ciudad industrial y boyante del siglo XX perfumada a carne asada, la ciudad de las montañas, los estadios y ahora, de edificios altos, mi ciudad.

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Imagen I, Selene Velázquez, 2016

Monterrey se distingue por muchísimas cosas pero, casi nunca, por su patrimonio arquitectónico. Y es que, cuando arrasas con más de 20 manzanas para crear una macro plaza pues, digamos, se te queda la mala fama.

Acostumbrados a decir que en el norte “no hay nada de patrimonio” generalmente tendemos a menospreciar lo que sí hay. Algunos políticos lo consideran como un estorbo o como leímos hace poco “cadáveres”. Pero, ¿en serio no  existe el patrimonio edificado? ¿O no lo queremos ver?

En la ciudad se han editado libros que muestran un magnífico patrimonio ahora perdido que podría haber estado en Morelia o Querétaro, existen más de ocho grupos de Facebook con miles de seguidores sobre el Monterrey antiguo y se publican libros de historia sobre nuestro pasado. Pareciera entonces como si estuviéramos destinados a solo ver en páginas impresas  o por las redes sociales las fotografías del antiguo Monterrey.

Recordarán que el año pasado presenté un artículo sobre la construcción de un mercado “gourmet” en dos predios de la zona del Barrio antiguo, una construcción en la calle de Morelos muy modificada, pero rescatable, y otra la colindante en la calle Padre Mier que estaba completita, y que fue destruida para dar paso a una mole de modernidad de concreto con sillares de fachaleta aparentes como para que se vea “viejito” y le de ese toque chic para un mercado gourmet, claro. Hubo mucha agitación en las redes sociales y en los medios impresos, pero, obviamente, nada pasó. (Por acá el link)

Sin embargo, ya estamos cansados de que no pase nada, de que nunca pase nada.

Hace unos días un amigo arquitecto me dio un “pitazo”: una casa en el primer cuadro de la ciudad estaba siendo demolida. Sin la ubicación exacta, fuimos a calle por calle para buscarla sin resultado. Días después, en uno de los grupos antes mencionados del Facebook encontré una imagen de la casa con la ubicación. Sin perder un minuto fuimos a documentarla: la propiedad era excelsa, dos niveles, planta en forma de herradura, techos de terrados y vigas de madera, muros de sillar de caliza, un patio central flanqueado por arcos de medio punto, y en la fachada detalles neoclasicistas. Una maravillosa casa (aparentemente del siglo XX) estaba siendo convertida en polvo. Todo para dar paso, ¿adivinen a qué? A un estacionamiento.

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IMAGEN II, Restāurika 2016

Esta vez se sumaron más voces para a pedir que se detuviera la demolición de una casa que, prácticamente estaba ya demolida. Sin embargo para nuestra fortuna Eduardo Quintanilla subió a la red una ficha de catálogo realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León en el año de 2004 donde se decía que la casa estaba protegida, aunque  la ubicaban en el siglo XX. Más tarde, Juan Casas subió a las redes una ficha de catálogo más antigua realizada solo por el INAH donde se inscribe a la propiedad como del siglo XIX e incluso se comenta que hay una inscripción: “Septiembre de 1885, E.M.” sin imagen de la misma. Sin embargo hay inconsistencia en el número de la propiedad, horrores y errores de origen a la hora de documentar: ¿De cuándo era la construcción? ¿Siglo XIX o siglo XX? Nos preguntamos entonces: ¿debería de ser demolida por ser de un siglo u otro? ¿Quién la debe proteger? ¿Era un paraje desolado que ya no se podía restaurar? O peor aún: ¿era ya un cadáver mal oliente?

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IMAGEN III, Eduardo Quintanilla, 2016

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IMAGEN IV, cortesía Juan Casas, 2016

Pues bueno, viene acá lo más interesante, según un documento difundido por los periódicos de Milenio Monterrey y El Norte de grupo Reforma: el primer permiso de DEMOLICIÓN TOTAL lo dio nada más ni nada menos que el Instituto Nacional de Antropología e Historia Delegación Nuevo León en julio de este año 2016. Hasta este momento no conocemos los dictámenes estructurales del bien patrimonial realizado por ingenieros o arquitectos peritos en la materia, mucho menos si quiera, alguna fotografía que pudiera evidenciar el daño irreparable para su eminente destrucción.

http://www.milenio.com/cultura/avalo_inah-demolicion_casona_protegida-milenio_0_848915522.html

http://www.elnorte.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?id=986678&v=3

Sin embargo, horas más tarde, Elsa Rodríguez delegada del INAH Nuevo León declaró ante los periódicos antes mencionados que no reconocía la firma en el documento como suya y que era, muy probablemente una falsificación, por la que interpondría una demanda contra quien resulte responsable. Lo más terrible de esto, es que quien realizó el documento apócrifo lo hizo desde el mismo Instituto, pues los sellos estaban ahí.

http://www.milenio.com/cultura/desconoce-inah-permisos-pondra-denuncia-milenio_0_849515366.html

http://www.elnorte.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?id=986955&v=2

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IMAGEN V, Obtenida en grupo Reforma y Milenio, 2016

Aún así imágenes de Google Street y Google Earth fechadas en febrero de este año nos muestran una casa con una aparente estabilidad estructural. ¡Digo!, viviendo la que escribe también en la ciudad de Guanajuato, donde hay losetas de barro que literalmente se caen de los balcones y que bien podrían matar a un cristiano ¡y no por eso tiran la finca! La restauran. Pero en Monterrey pareciera que por un posible colapso de azotea decidieron tirar el inmueble entero.

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IMAGEN VI, Google Earth, 2016

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IMAGEN VII, Google Earth, 2016

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IMAGEN VIII, Google Earth, 2016

El mismo día que salieron las notas en los periódicos hubo un movimiento ciudadano importantísimo afuera de la ruina que es ahora la casona en la calle Allende, donde más de 30 personas nos reunimos para externar nuestro interés en la conservación y preservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad de Monterrey, y digo importantísimo porque no es algo que se vea muy seguido en la ciudad. Sin embargo, y con todo y la colocación de los sellos de suspensión de obra por parte de desarrollo urbano,  la propiedad había sido demolida ya en más de un 80%. http://refor.ma/9s-baei3T

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IMAGEN IX, Restāurika 2016

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IMAGEN X, Restāurika 2016

Pero entonces, volvemos a la premisa ¿tenemos patrimonio o no? ¡Claro que tenemos patrimonio y mucho! Sobra decir que las autoridades que se supone son las competentes para su resguardo se están quedando cortas. Y es que, dar un permiso de demolición total sin antes proponer su conservación es un error garrafal. Ahora, ninguno de quienes estamos en contra de este tipo de acciones decimos (porque este es un error muy común, créanme) que para conservar el patrimonio edificado este debe ser momificado, o convertirlo en un museo con tapices del siglo XIX y candelabros franceses. ¡No!. Un edificio patrimonial puede y debe tener usos múltiples, debe ser adaptado a las nuevas necesidades de la comunidad con materiales que sean compatibles para su conservación, pero de eso a que parezca que estamos en los tiempos de Don Porfirio, se dista mucho.

En la propia ciudad de Monterrey Marcela González, de Oficio Taller Arquitectura, intervino una propiedad en la calle 15 de mayo para adaptarla a uso de oficinas. ¿Cómo? Respetando la construcción antigua y creando junto con su despacho una intervención contemporánea y amigable al contexto. Pero claro, tuvo la visión y el respeto por el patrimonio.

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IMAGEN XI, Cortesía Marcela González, Oficio Taller Arquitectura, 2015

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IMAGEN XII, Cortesía Marcela González, Oficio Taller Arquitectura, 2016

Algo está fallando en Monterrey, lo he dicho en más de una ocasión, debemos dejar de hablarnos entre especialistas sobre patrimonio, debemos dejar de darnos palmaditas en la espalda y hay que llevar el patrimonio a todos, desde los niños hasta los ancianos, desde los dueños de los bienes arquitectónicos hasta los posibles y futuros inversionistas, y obviamente, a las escuelas de arquitectura. Hay que incentivar con apoyos económicos a los propietarios de los inmuebles de valor histórico y artístico, para que en realidad éstos se puedan conservar, porque muchas veces sí hay un amor al patrimonio y apego a la propiedad, pero sin dinero y un conocimiento claro sobre los materiales constructivos, seamos realistas, poco o nada se puede lograr. Más de uno estamos cansados de que nunca pase nada y de que los catálogos sólo sirvan para llorar por lo desaparecido. Así que basta ya de perder batallas.

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IMAGEN XIII, Restāurika 2016

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Actualización del 29 de noviembre: “”Acá (un par de videitos) del Barrio antiguo: pura construcción que se integra perfecto al contexto histórico.” by Selene Velázquez.

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Sobre la autora: (Monterrey, Nuevo León – 1982) Maestra en restauración de sitios y monumentos por la Universidad de Guanajuato y arquiterca por la Universidad Autónoma de Nuevo León, ama a la arquitectura norestense y a su tierra. Es co-fundadora de Restáurika, empresa que se dedica a la arquitectura contemporánea y a la restauración de bienes muebles e inmuebles. No le gusta quedarse callada cuando ve que le tiran el patrimonio de su ciudad./

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Versión para imprimir y descargar aquí //

ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos de la casa #112″. México 2016. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

INCM MADRID 2016 //// Intermediate National Contact Meeting.


INCM MADRID 2016: “Jornadas internacionales de estudiantes de arquitectura”

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El Intermediate National Contacts Meeting, al que nos referiremos de aquí en adelante como INCM, es un encuentro anual que reúne a 150 representantes de los 40 países miembros de EASA (European Architect Students Assembly). Un evento de 10 días de duración en el que los contactos nacionales de cada país discuten y debaten sobre el rol del arquitecto y el futuro de la profesión y de la propia Asamblea.

El evento INCM invita a 200 estudiantes de Arquitectura de toda Europa durante 10 días a Madrid para disfrutar de su programa de actividades culturales en relación a la temática RetroActive. Toda esta concentración de renovación y ambición social madrileña, la hemos querido transmitir en el concepto de nuestro evento llamado “Retroactive”. El evento se centrará en la necesidad de entender nuestro pasado con una mirada retrospectiva, para poder dar forma a nuestro futuro de una forma consciente. Es un guiño al pasado mezclado con el gran cambio que vive el presente, ese retorno de los edificios históricos abandonados a usos contemporáneos activos y generadores de un cambio social y un futuro cada vez más activo.

Este año el equipo organizador del INCM de Madrid nos hemos propuesto un nuevo desafío, generar un hábitat para acoger a todos nuestros invitados en una ciudad efímera construida en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM) , Universidad Politécnica de Madrid. Su ubicación estará rodeada por un ambiente lleno de estudiantes, profesores y profesionales, idóneo para generar un proyecto de investigación arquitectónico. El proyecto consiste en una gran carpa hinchable que alojará a los 200 invitados europeos en su interior durante los días de las jornadas, generando una atmósfera única y un proyecto de investigación en la técnica del hinchable realizado a base de tela y aire, un espacio efímero de mágicas cualidades espaciales. El día público será el día 30 de Septiembre (comunicaremos el horario en nuestra web).

Ha habido muchos INCMs , el primero de todos fue en el año 1991 en Berlin donde el “Lichterfelder statement” o la guía de EASA se realizo por primera vez. Esta guía engloba todas las reglas básicas de los encuentros y así es como EASA mantiene a 500 estudiantes jóvenes de arquitectura durante tantos años realizando workshops con un programa horizontal y una atmósfera dinámica.

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Synopsis:
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The Intermediate National Contacts Meeting, hereinafter referred to as INCM, is the annual gathering for the 150 representatives of each EASA member country. During the 10-day event, the National Contacts (NCs), discuss and debate on the outlook of the Assembly, the role of the architect and the future of the profession.

INCM Madrid 2016 will welcome 200 students of Architecture from all Europe during 10 days in the Spanish capital offering the participants lectures, discussions and cultural activities in relation to the RetroActive theme. This year, the INCM organizers have embraced the challenge of creating an ephemeral habitat to host our guests at the Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM – Universidad Politécnica de Madrid). The site will emerge among students, professors and professionals, which makes an idyllic atmosphere to carry out an architectural research project. The habitat consists of a torus-shaped large inflatable tent that will be home to 200 students during the event, creating a unique atmosphere within an innovative project that features fabric and air only. A temporary space of magical and spatial qualities that will be open and presented to the public for the first time the 30th of September 2016.

There have been many INCMs but the official count started in 1991 in Berlin, where the “Lichterfelder statement” –or the EASA guide– was made. This guide is updated at every meeting, and this is how EASA keeps gathering five hundred of the most progressive architecture students and young, talented architects to develop workshops and exchange knowledge in a horizontal and dynamic atmosphere.

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Facebook : INCMMADRID2016
Hashtag : #incmmadrid2016
Instagram : @incmmadrid2016
Web: www.incmmadrid2016.com

Equipo organizador :
Hugo Cifre (Estudiante de Arquitectura en la UEM) ,
Margarita Fernández Colombás ( Estudiante de Arquitectura en la ETSAM) ,
Alvaro Gomis (Arquitecto por la ETSAM) ,
Javier Guerra (Arquitecto por la ETSAM),
Miguel Angel Maure Blesa (Estudiante de Arquitectura en la ETSAM),
Raquel Ocón (Arquitecto por la ETSAM),
Oleguer Teixidor (Estudiante de Arquitectura en la ETSAB).

#ViernesRelajado…

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‪#‎viernesrelajado‬‪#‎LaBanquetera‬ para un relax reflexivo sobre la restauración y la arquitectura.// ¿Un techito? ¿por qué no? -Calle Allende, Centro Histórico de la Ciudad de México- ‪#‎instagram‬‪#‎loqueveunoenlacalle‬