‪#‎Viernes‬… ‪La Banquetera‬!!!

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Jornadas de Arquitectura Prehispánica en la FA UNAM

La Facultad de Arquitectura de la UNAM a través de su División de Educación Continua en colaboración con el Seminario de Arquitectura Prehispánica invitan a las:

Jornadas de Arquitectura Prehispánica

En memoria del Dr. Paul Gendrop

Coordinador : Dr. en Arq. y Arqlgo. Juan Antonio Siller Camacho

12 al 16 de noviembre de 2012.

lunes a viernes de 17:00 a 21:00 hrs.

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Panel de expositores

Dr. Oscar Quintana Samayoa, Dr. en Arq. y Arqlgo. Juan Antonio Siller Camacho y M. en Arq. Víctor Rivera Grijalba, Miembros del Seminario de Arquitectura Prehispánica de la Facultad de Arquitectura – UNAM

Documentación y apoyo en el registro arquitectónico y de trabajos de conservación y restauración de campo durante el viaje de reconocimiento en 2012. Restauradora Donna Frances Jarvela Escuela Nacional de Conservación y Restauración Manuel Castillo Negrete, ENCRYM., INAH. México.

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Objetivos Generales

Proporcionar el conocimiento y actualización de las investigaciones y trabajos de conservación y restauración del patrimonio arquitectónico arqueológico, en la región del Péten, Guatemala, en una perspectiva a 25 años del primer Viaje de Reconocimiento Arquitectónico 1987-2012, del Seminario de Arquitectura Prehispánica de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

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Dirigido a:

Estudiantes de arquitectura, historia, arte, conservación, restauración e investigadores en arquitectura y urbanismo prehispánico.

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PROGRAMA

Lunes 12

Ceremonia a la memoria del Dr. Paul Gendrop Participantes: Arq. Jorge Tamés y Batta, Director de la Facultad de Arquitectura, Dr. en Arq. y Arqlgo. Juan Antonio Siller Camacho, M. en Arq. Víctor Ribera Grijalba, Arq. Gerardo Ramírez, Dr. Oscar Quintana Samayoa Miembros del Seminario de Arquitectura Prehispánica de la FA. *Invitados especiales

Martes 13

Retrospectiva del Viaje de Reconocimiento Arquitectónico al Petén, Guatemala, a 25 años del primer reconocimiento y evaluación I. Relación de sitios arqueológicos visitados en 1987. Introducción, antecedentes de los trabajos y de la reunión regional y prospección a los sitios arqueológicos de: Tikal (realización de trabajos de conservación, restauración y cambios diversos); Uaxactún (realización de trabajos de conservación, restauración y cambios diversos) y el Zotz (investigaciones arqueológicas), en el Petén, Guatemala.

Miércoles 14

Retrospectiva de Reconocimiento Arquitectónico al Petén, Guatemala. a 25 años del primer reconocimiento y evaluación II. Relación de sitios arqueológicos visitados en 1987 Sitio El Diablo (derrumbes y retiro de un mascaron arquitectónico de una estructura interior); sitio de Río Azul (arquitectura funeraria de tumbas cerradas); Kinal (intervenciones reducidas); Xultún (investigaciones arqueológicas y sector nuevo abierto); La Pita (intervenciones reducidas); Bejucal (nuevo plano arqueológico del sitio e investigaciones arqueológicas); Nakúm (cambios e intervenciones); Yaxhá (cambios e intervenciones), en el Petén, Guatemala.

Jueves 15

Retrospectiva de Reconocimiento Arquitectónico al Petén, Guatemala a 25 años del primer reconocimiento y evaluación III. Relación de sitios arqueológicos: Sitio de Yaxhá (cambios e intervenciones); Topoxté (cambios e intervenciones); Naranjo (cambios e intervenciones recientes); Tzikintzakan (trabajos preventivos de apuntalamiento de estructuras y consolidación); Naj-Tunich (cueva y replicas para turismo), San Miguel (cambios reducidos), en el Petén, Guatemala; sitio de Quirigua (museo de sitio abierto y daños por inundaciones recientes); Cuenca del Río Motagua; Kaminaljuyú (cambios reducidos y nueva sección del Museo Miraflores), en el altiplano de Guatemala; Xunantunich, Belice (cambios y replicas en frisos): sitio de Copán, Honduras (actividades amplias y cambios).

Viernes 16

Retrospectiva de Reconocimiento Arquitectónico al Petén, Guatemala a 25 años del primer reconocimiento y evaluación IV. Sitios arqueológicos: Santa Cruz Gumarcaaj , nuevos explorados y otros patrimonios culturales históricos y artísticos modernos y contemporáneos del arquitecto Félix Candela. Visita a las obras del Arquitecto Félix Candela en la ciudad de Guatemala; Sinagoga “Shaaréi Binyamin” en el Centro Hebreo de Guatemala 1958 -1965 en colaboración con los arquitectos Carlos Haeussler y Jorge Montes Córdoba; Concha Acústica en el Parque de la Industria 1960, para la Feria de Primavera con el ingeniero Mauricio Castillo Contoux.

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Conclusiones:

Balance a 25 años de la primera visita y del estado de conservación y restauración de los sitios y estructuras a través de un análisis y evaluación integral y recomendaciones generales y particulares para la conservación, restauración, protección técnica y legal, gestión, manejo de los sitios, criterios de sustentabilidad, prevención al riesgo y puesta en valor.

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ENTRADA LIBRE. PREVIO REGISTRO

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INFORMES:

División de Educación Continua, Facultad de Arquitectura, Unidad de Posgrado, Anexo Torre de Humanidades II. Ciudad Universitaria tels: 56220711 y 56220703 educacion_continuaarq@yahoo.com.mx

Los mayas, ¿eran una cultura superior que desapareció misteriosamente?

Entre los entusiastas seguidores del ámbito maya —tanto esotérico como intelectual—, es muy común escuchar juicios exagerados sobre esta cultura: que fueron grandes astrónomos y crearon «uno de los calendarios más perfectos», que hablaron del inicio de una «Edad Etérea» para la humanidad en el siglo xxi, que nunca hicieron sacrificios humanos, que la guerra era una práctica desconocida para ellos, que desaparecieron «misteriosamente y sin dejar rastro», e incluso que sus líderes fueron extraterrestres.

por María Elena Vega Villalobos

Empecemos por aclarar que el mérito del «calendario perfecto» no debe ser atribuido a los mayas, pues el sistema de Cuenta Larga1 —calendario vigesimal no repetitivo, empleado por todas las culturas de Mesoamérica— no fue inventado por ellos. Este mito surgió, en parte, porque los primeros investigadores de los mayas sostuvieron que su organización política era teocrática, y que sus sacerdotes, además de dedicarse a la liturgia y el gobierno, guiaban el destino de las ciudades-Estado con base en el conocimiento profundo de las estrellas por lo que, gracias a esta inclinación —supuestamente—, configuraron uno de los calendarios más exactos y precisos que han existido.

Por otro lado, su organización política estuvo basada en gobernantes que ostentaron un poder divino y terreno, y entre sus cualidades más apreciadas estaba la de ser un gran guerrero. Por tanto, la guerra no fue ajena a los mayas, y sabemos que desde antes del inicio del periodo Clásico,2 ya era una práctica establecida y consolidada.

Además, aunque por mucho tiempo se negó que los mayas del periodo Clásico realizaran sacrificios humanos, la evidencia actual señala —al igual que otras culturas mesoamericanas— que sus Estados tenían concepciones religiosas ligadas a las ofrendas de sangre humana, las cuales daban equilibrio al cosmos; por ello, cada gobernante debía infligirse ciertos autosacrificios y, por supuesto, derramar el preciado líquido de cautivos —prisioneros de guerra, niños y mujeres— en honor a los dioses, en medio de numerosas ceremonias y rituales.

Sobre la creencia de que los mayas «desaparecieron» de una manera misteriosa, hay que aclarar que ésta se refiere al llamado Colapso Maya, que terminó con la actividad política, social y administrativa de cientos de ciudades; también, que aunque aún quedan interrogantes que la historia y la arqueología no han podido responder, la civilización maya como tal no se extinguió, sino sólo cierto tipo de organización política: Chichén Itzá o Tulum vivieron su momento de mayor esplendor después del colapso del siglo ix y se mantuvieron algunos siglos más. Y eso sin contra a los miles de indígenas mayas —choles, yucatecos, mam, cakchiqueles, quichés, entre otros— que son descendientes de aquellos precolombinos, que aún conservan sus idiomas y numerosas tradiciones, o bien, se han integrado a la modernidad.

Pese a la idealización de este pueblo, uno de sus logros reales que no se ha destacado del todo, es que los mayas nos legaron el corpus escriturario mejor documentado de la América indígena, que ha permitido —luego del desciframiento de su escritura— que la civilización maya precolombina se estudie a partir de sus propios registros escritos, y no sólo desde las crónicas y descripciones europeas a partir del siglo xvi.

Por último, y aunque usted así lo crea, los mayas prehispánicos nunca hablaron del fin del mundo en 2012, y las llamadas «profecías mayas» no se mencionan en ninguno de sus textos. Estas ideas nacieron a mediados de los años 70 y… serán parte de los temas que abordaremos en una próxima Algarabía.

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Fuente: Algarabía [http://www.algarabia.com/2012/02/26/los-mayas-%C2%BFeran-una-cultura-superior-que-desaparecio-misteriosamente/] Foto: Internet

El glifo Cerro-Tepetl y su tránsito histórico

Por Ulises Valiente Argüelles.

Palabras clave: iconografía, epigrafía, criptografía, escritura glífica, glifo tepetl.

Este artículo amplía las dos cartas demostrativas que tenemos sobre la escritura pictográfica azteca-naua[1]. El fin es ampliar los conceptos con un glifo harto conocido, pero ahora agregaremos más contenido, sobre todo de la parte histórica y semántica. Tal vez por conocido se considere que es un glifo “fácil”, sobre el cual no hay mucho que agregar o comprender. Así demostraremos que hay un conjunto de conceptos anclados en las tradiciones culturales de los nauas y que consolidan las estructuras gráficas conocidas como escritura glífica. Su comprensión la llevará a integrarla a las grandes escrituras del mundo tratando en algún momento de que el interés mundial se equipare a lo sucedido con los egipcios.

El origen del glifo lo situamos en la cultura olmeca, estos los de Chalcatzinco, hoy en el estado de Morelos, dejaron su construcción básica grabada como petroglifos en el área. Podemos notar que en una división con ejes simétricos estamos hablando de las cuatro regiones en las cuales estaba dividida la tierra para los conceptos creacionistas del momento.

Podemos rastrear al menos cuatro glifos aquí: nube, lluvia, palabra-rugido y cueva. Ahora la pregunta siguiente es, ¿cuál es la razón de su construcción? Nos tendremos que remontar a la costumbre nahua que más contemporánea nos da indicios. Los nauas pensaban que una serpiente gigantesca se hundía y salía de la tierra y formaba promontorios con su cuerpo, de ahí nacen los cerros. Las cuevas eran las fauces del monstruo serpentino. Al promontorio le llamaron tepetl (con énfasis en la primera –e-), probablemente un superlativo y posesivo de tepo-, “gran roca”.

Imagen 1. Monumento 1 de Chalcatzingo, Morelos (izq.), un personaje de alto rango está dentro de la misma. Monumento 9 de la misma zona. En ambos, el glifo cueva de perfil y cueva de frente.

Se le asignó un color típico que le correspondía por naturaleza (azul turquesa en los bordes, verde medio alrededor del centro y verde oscuro en el centro), mientras este no cambiara se pronuncia así, tepetl. Solamente el cambio de color, tamaño, forma o la adición de otros glifos modificaba su pronunciación que entraba entonces en segundo lugar o como parte de una segunda lectura de acuerdo a las reglas gráficas descubiertas por Joaquín Galarza. El monstruo serpentino estaba encorvado y se sujetaba con sus fauces a la tierra (como lo indican los códices mixtecos en los árboles míticos). Mostraba por lo tanto su espinazo en la parte más alta y a los lados las costillas, esos pequeños rizos laterales y dispuestos en la parte media del mismo. La regla de la escritura naua marca que se podía agregar tres rizos más en la cima del espinazo pero este diseño no cambiaba la pronunciación y significado del mismo (a este concepto le denominamos variante no pertinente, ya que no afecta la lectura propia del glifo).

Imagen 2. Color típico y asignado por la tradición glífica. Der., variante no pertinente, códice Mendoza.

Imagen 3. Escritura naua, “oztotl”, izquierda de frente, derecha de perfil. Códice Mendoza.

Puesto que tenía fauces mostraba sus encías y se agrega en la base una franja roja y luego una amarilla, es decir, la más próxima a la base. Esta construcción glífica parte del diseño olmeca antes mencionado, no conocemos su nombre en idioma olmeca pero al menos sabemos conceptos y razones de un pueblo más contemporáneo lo que nos guía hacia el pasado.

Agregando más términos técnicos acumulados en 70 años de investigación glífica mexicana tenderemos dos áreas en el glifo, la parte superior y las encías. A estas dos áreas que pueden albergar glifos o cambiar de color y forma se les llamará “elementos recipientes” y a lo que contengan, “elementos contenido”

En la parte superior se pueden agregar glifos que iniciarán el conjunto de sonidos que desplazará nuestra pronunciación original y corresponde a las áreas marcadas con números…,

Imagen 4. Arriba., se lee “tliltepetl” y no tepetl.

es decir, la regla indica que sólo en esos lugares se colocarán glifos y afectarán la pronunciación para darnos un significado generalmente de valor toponímico, pero que indicará, flora, fauna o una costumbre presente en el mismo; también un color puede “invadir” toda el área superior y tomará el primer lugar en la pronunciación como se indica en la imagen 4. Esta es una regla que se llama regla gráfica y que equivale a la gramática de las lenguas indoeuropeas.

La escritura de los pueblos nauas se desarrolló hace mucho tiempo, milenios diríamos correctamente y, es el resultado de la influencia de diversos pueblos de México que querían guardar su memoria con escritura.

El glifo tepetl es muy abundante en las toponimias que describen los nombres de los pueblos antiguos de México. Por lo que revisar sus constancias gráficas y sus excepciones nos lleva por el camino del desciframiento de esta maravillosa escritura.

El siguiente pueblo que recibió esta construcción glífica fueron los mayas. En el códice Dresden, folio 58 (imagen 5, arriba.), el monstruo de la tierra tiene una cola de cuchillo de obsidiana con dientes, el glifo de Tezcatlipoca para los nauas. Está cabeza abajo, desciende al mundo oscuro y, su rostro son cuatro cerros dispuestos en cruz vertical con cuatro círculos en los intersticios (semejando sus ojos). Esta construcción corresponde a tepetl en su distribución a los cuatro rumbos. Los cerros están decorados en parte superior por una estrella atada a una banda. A la derecha, Tepeyolotl sale de una cueva en el códice mixteco Bodley (fol. 9).

Imagen 5

Muchos siglos más adelante el glifo tepetl se despliega en forma de abanico y forma un macizo montañoso con siete cavidades. Su construcción es muy bella y lo encontramos en el Mapa de Cuautinchan núm. 2., aquí se refrenda el concepto de oztotl-cueva, del verbo oztia “pare”, los nauas equiparaban la boca de la cueva al momento del nacimiento con los genitales femeninos en el momento del alumbramiento, pensaban que el vientre materno era una cueva y se abría para dar paso al recién nacido y también en las cuevas ancestrales, sus ascendientes eran paridos (nacían), de ahí la correcta traducción de Chicomoztoc como el “lugar de los siete linajes”.

La parte inferior se presenta también con modificaciones, a veces con una sola banda roja como en el lienzo de Xochimilco o con ondulaciones, las cuales pueden ser continuas o en forma de orla. Cada una indica una pronunciación extra que añade características al promontorio al que se refiere y que deben ser leídas generalmente al final de la toponimia, aclarando particularidades topográficas de los macizos montañosos.

Finalmente el cerro se puede alargar y representar una serranía (tepetzalan), como en el códice Kingsborough o hacerse alargado y plano y pronunciar la palabra ixtlauatl en nauatl, “planicie” como se señala en el códice mixteco Zouche-Nuttall.

Imagen 6. Izq., códice Kingsborough o Tepetlaoztoc. Entre dos cerros nevados, en una planicie, dos divinidades son descienden al mundo, una llamada 6 acatl y otra llamada 7 muerte (der.), los cerros se llaman el de la izquierda 7 pedernal y el otro 8 ollin.

Para concluir diremos que el glifo cerro, en base a las mínimas pruebas presentadas, ha transitado por varias culturas a nuestro saber y cada una le ha impreso sus características personales, pero no por eso ha dejado de tener un valor gráfico y semántico muy similar entre ellas; que podemos leer y entender al menos en nauatl para regocijo y orgullo de los que estudiamos la antigua manera de escribir del grupo azteca-naua. Este rastreamiento debe hacerse con todos los glifos posibles de los catálogos generados en la investigación por el Método de Comparación y Análisis Estadístico para tener una visión conceptual e histórica de la escritura en imágenes y colores.

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[1] No usamos la letra “h” para las palabras en nauatl. Los saltillos los indicamos con una comilla. Salvo lo indicado, los dibujos son del autor.

Ulises Valiente Argüelles nace en 1964 en Coatzacoalcos, Ver.; es criptógrafo de la escritura azteca-naua, fue alumno del Dr. Joaquín Galarza (†), dirige Seminario de Códices, A. C., centro de investigación en escritura tradicional indígena. cipactli64@yahoo.com

Enero 2012.

Bibliografía: Valiente, A. Ulises, “Método de Comparación y Análisis Estadístico”, inédito.

Galarza, Joaquín, “Tlacuiloa”, Ed. TAVA, México, D. F., 1996.

Foto de portada: http://www.panoramio.com/