DE LA CASA #141: ANTES DE MEDUSA / DMEV.

Pocos saben la historia de Medusa antes de que se convirtiera en Medusa, y es que como ya les había contado, cuando yo era chica me obsesioné un poco con este personaje e investigué todo lo que pude acerca de ella, realmente nunca entendí su historia sino hasta hoy que tuve la oportunidad de entrar a registrar las pintas (a las cuales de ahora en adelante llamaré “intervenciones”) que se hicieron durante la mega marcha feminista, en el Monumento a la Independencia (mejor conocido como “Ángel de la Independencia, el cual a partir de ahora llamaré por su verdadero nombre: “Victoria Alada”), en fin, pues ahí estaba yo, registrando cuando me topé con la imagen tallada de la cabeza de Medusa, ahora intervenida con los ojos llorando sangre, y entonces recordé su historia, y de pronto su historia cobró todo el sentido que de niña no pude ver.

Medusa Dinna

Y ahí estaba yo frente a Medusa, comprendiendo que en la marcha también alzó su voz, y como parte del monumento también contó su historia, la historia de Medusa también es la historia de las mujeres violentadas.

Medusa, antes de ser ese “monstruo” temido por todos fue una hermosa doncella que custodiaba el templo de Atenea diosa de la guerra; durante muchos años Medusa fue acosada por el dios del mar, Poseidón, y a pesar de que el dios era sumamente insistente, Medusa siempre lograba burlarlo y alejarse de él; Medusa sufría por esto e imploraba a Atenea su intervención pero Atenea no hacía caso, un día Medusa no pudo huir de Poseidón y éste la violó, Medusa no atinó más que gritar e implorar por ayuda, por lo que Atenea irritada por los gritos decidió castigarla convirtiendo su cabello en un nido de serpientes, a partir de ese momento Medusa se convirtió en un “monstruo” agresivo y cruel que convertía en piedra a todo aquel que la mirara a los ojos, Atenea quiso detenerla pero no pudo, fue hasta muchos años después que Perseo guiado y ayudado por la misma Atenea, logró cortarle la cabeza, no sin antes transformarla en piedra.

¿Ven?, la historia se repite una y otra vez. La víctima denuncia varias veces a su acosador, implora porque alguien haga algo, el violentador abusa de su poder y comete un crimen, la ley castiga y re-violenta a la víctima en vez de al violador; la víctima ahora no solamente sufre por la agresión inicial sino por la constante re victimización que sufre día tras día, tanto por la ley como por la sociedad, y el delincuente sigue libre y adorado por todos, una vez más se salió con la suya y no solo no hay justicia sino que peca de cinismo y burla, la víctima se ve sola y desamparada; ya no puede más y su corazón se vuelve piedra, y entonces ahora solo puede dar lo que es (en lo que la convirtieron), ahora entonces ella es el monstruo, ella es a quien se debe desaparecer, y callar, y se debe invisibilizar, e ignorar, ahora ella es la no “políticamente correcta” porque ya no nos importa su historia, ni su dolor, ni su causa, ni su circunstancia; lo que nos importa es que no esté fea y que no vaya gritando por las calles asustando a la gente y convirtiéndola en piedra, lo que nos importa es que no nos incomode; entonces aparece un “héroe”, un hombre que recibe absolutamente toda la ayuda posible departe de la ley, de los dioses, y entonces la decapita; corta su cabeza para que se calle, para que ya no tengamos que oírla, ni verla, ni recordar que nos pidió ayuda y no hicimos nada, para que ya no sintamos culpa de haberla castigado siendo ella la agraviada, para no acordarnos de que dejamos libre a su violador y para colmo, lo adoramos solo porque nos da peces; y entonces creemos que muerta Medusa su historia se olvidará como se olvidan todas las historias similares.

Pero Medusa es fuerte y trasciende el tiempo y cruza el puente de la mitología a la vida real, y entonces emerge y se une a los gritos de las miles de mexicanas que salieron a exigirle al pueblo y al Estado ¡que ya no nos violen!, ¡que ya no nos maten!, ¡que ya estamos hartas de tanta impunidad!, y entonces Medusa se cuela por más de cien años en uno de los monumentos más importantes de nuestro país, y permanece ahí, tallada en piedra, pacientemente espera callada y pasando casi desapercibida en una esquina cerca del dintel de la entrada principal, espera por cien años el día de la marcha; porque Medusa sabía que nos íbamos a cansar de no ser escuchadas, de no ser atendidas, Medusa sabía que después de intentarlo todo sin éxito, entonces íbamos a levantar la voz, y entonces ella estaría ahí para unirse y alzar la suya, porque Medusa mejor que nadie sabe que las piedras son importantes, pero nunca más importantes que la vida y la integridad de las mujeres.

#RestauradorasConGlitter ✨
#PrimeroLasMujeresLuegoLasParedes
#NiUnaMas

_____

Sobre la autora:

Dinna Maricela Esparza Vázquez (Ciudad de México / 1986). Egresada de la licenciatura en Arqueología de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Desde 2005 se desarrolla como investigadora, y en 2010 comienza su labor docente. Ha participado en numerosos proyectos arqueológicos tanto en la Ciudad de México, en sitios como Tlatelolco, Chapultepec, y Centro Histórico (Proyecto Boturini), así como en el interior de la República, en donde estuvo a cargo de las zonas arqueológicas de Dainzú y Yagúl en Oaxaca, así como de las excavaciones del Monasterio de San Pedro y San Pablo en el centro de esa ciudad; en Hidalgo, a cargo de las excavaciones del Palacio Quemado en la zona arqueológica de Tula; también ha colaborado en el área de investigación en el Museo Casa Morelos de Ecatepec.

Fotografía: Dinna Maricela Esparza Vázquez

_____

ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos De La Casa #141″. México 2019. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

ARK_MAGAZINE #28 // ESPECIAL OAXACA

¡ESPECIAL
ARK_MAGAZINE!
OAXACA //

¿Qué tal su semana #arkeópatas?, los tuvimos un poco desatendidos porque hemos estado trabajando muy duro para tener listo nuestro siguiente número de la Revista #ARK_Magazine [#ARK28]. El cuál es muy especial por varias razones, la primera, porque, a través de la curaduría de Guillermo Ramón Celis y Hilary Morgan Leathem, volvemos a hablar del patrimonio en Oaxaca, pero esta vez desde un punto de vista fuertemente crítico acerca de lo que es oficialmente considerado como tal y de qué manera otras formas de identidad y apropiación van ganado terreno a nivel comunitario, dejando, en los hechos, muy atrás a las legislaciones e instituciones vigentes./

Con este número inauguramos una serie de ediciones especiales de la revista, dedicadas a las entidades federativas de la República Mexicana, comenzando por aquellas afectadas directamente por los sismos del 2017. En un siguiente post daremos cuenta de los detalles y las convocatorias./

Ahora, no lo piensen más y echen un vistazo a este excelente trabajo. Quizás está mal que nosotros lo digamos, pero quedó muy bien. Les recomiendo en particular la sección “#súbelealabocina”, donde un diálogo musical entre Estados Unidos y Oaxaca, nos acompaña mientras leemos.

Sin más preámbulos, acá está la liga: http://bit.ly/2Q7kdUq

ARK28

ARK_MAGAZINE #24 // ÉTICA Y PATRIMONIO

¡YA SALIÓ! //
¡Paren todo, es hora de leer!
http://bit.ly/2UTE763

#yoleoarkmagazine
#éticaypatrimonio
____

ARK_Magazine [Textos ArKeopáticos] convocó hace algunos meses a participar en este número especial de la revista, donde pretendemos abordar la relación entre ÉTICA y PATRIMONIO desde un punto de vista teórico y práctico, preguntándonos, sobre todo, si la ética podía funcionar como mecanismo o herramienta transformadora de paradigmas en las acciones y relaciones humanas, laborales, de investigación, gestión, administración o cualquier otra que toque el amplio espectro de lo que llamamos patrimonio. Para ello, buscamos textos que se plantearan críticamente el papel de la ética en el juego de poder que es el patrimonio y su gremio, desde lo técnico hasta lo humano.

De esta forma recibimos contribuciones de arqueólogos, arquitectos, museógrafos, restauradores y sociólogos, quienes nos comparten aquí sus reflexiones, crítica y análisis de las problemáticas y experiencias en cada una de sus áreas, así como el planteamiento de propuestas encaminadas a propiciar buenas prácticas en estos rubros, que favorezcan, sobre todo, la protección del patrimonio cultural al interior y exterior de las instituciones, partiendo de un reconocimiento de los saberes frente a la burocratización y la especulación, sin olvidar el componente de responsabilidad que nuestras profesiones tienen con la sociedad, sobre todo en el contexto político pos-neoliberal. Por supuesto las reflexiones no son locales, pues al compartir problemáticas con el mundo, cada uno de los planteamientos se vuelven globales, tanto en el diagnóstico como en las visiones hacia un futuro deseado, cada vez más promisorio.

Este número se despliega a partir de una curaduría que privilegia la lectura, digamos lineal (así los invitamos a hacerlo), donde empezamos sentando algunas bases de los principios filosóficos y teóricos de la ética, su relación con la moral y el mundo contemporáneo, para “entrarle” de lleno a una serie de temas y casos, tanto en México como en España, de prácticas cuestionables ya sea al interior del gremio, como hacia el exterior, es decir, en la relación de este con el medio social que le rodea en el trabajo cotidiano.

Finalmente, en cada uno de los textos encontramos pistas que nos ayudarán a construir, en adelante, relaciones cada vez más virtuosas entre cada uno de los actores que nos vemos involucrados en el fin último de nuestro quehacer, la conservación de la memoria de los pueblos en lo local y del mundo en un sentido amplio y universal. De ese tamaño es el reto que tenemos frente a nosotros. Confío en que cada uno de ustedes está haciendo su parte, sirva entonces esta edición para dar guía e impulsar ese camino, a través de la crítica, en principio, de nosotros mismos.//

Pueden consultar la revista completa en la siguiente liga: https://issuu.com/arkeopatias/docs/ark24

portada ark24.png

#LasPrestadas: Tragedia y patrimonio cultural

notre-dame

Por Francisco José Casado Pérez

“Me acostalé costal, y qué manera, digo, de encostalar costales de memoria. Uno nomás encostaliza olvidos, y el recordar que llega, y llega recio”.

Max Rojas, El turno del aullante.

La pérdida del patrimonio cultural se expone en un abanico de situaciones, por ejemplo: conflictos accidentales como lo ocurrido el 15 de abril del presente año en Notre Dame, París, Francia a la par del incendio en la mezquita Al-Aqsa[iii], Jerusalén, así como el incendio del Museo Nacional de Brasil, Río de Janeiro, Brasil, el 2 de septiembre de 2018. Conflictos bélicos difundidos en Irak, Siria, Yemen, Afganistán, Ucrania, El Álamo en Estados Unidos o el Puerto de Veracruz, México durante la invasión americana. Conflictos bélicos no difundidos como el caso de Armenia. Conflictos premeditados como la demolición de la Catedral de San Alberto, Immerath, Alemania, la demolición del templo de San Isidro Labrador, Capira, Panamá, la demolición de la Capilla del Santo Cristo, San Pablo del Monte, Tlaxcala, México.

Aristóteles, en su texto Poética, describe la tragedia como “[…] imitación, no de personas, sino de una acción y una vida, y la felicidad y la infelicidad están en acción, y el fin es una acción no una cualidad”.[i] En otras palabras, es la representación de un evento que deja un mensaje, una marca de fuego en la mente y el espíritu de quien escribe, quien relata, representa, pero sobre todo de quien la aprecia, ¿pero de qué sirve en la actualidad?, ¿sigue siendo presente? Sí, porque la tragedia se extiende en múltiples escalas y direcciones, más prolíficamente en algunas situaciones que otras.

La tragedia contemporánea se hace presente a través de una de las visiones más prácticas y sumarias: la pérdida del patrimonio cultural, efecto inherente para la constitución de la civilización a través de la historia en todas las latitudes habitadas por la humanidad, pero que en años recientes ha resonado con mayor fuerza al interior del pasado inmediato gracias a la difusión masiva: la tecnología y la sistematización global, propiciando así una sensible extrañeza emotiva[ii] en la memoria de la población en general. Desde la creación de la Organización de las Naciones para la Educación, la Ciencia y la Cultura (por sus siglas en inglés UNESCO) en 1945 –poco después de ser oficialmente finalizada la Segunda Guerra Mundial– el vínculo global visibilizó el hecho de que la pérdida de los referentes materiales de la cultura representa un atentado a la memoria e identidad de la sociedad que le habita en primer término y, en segundo término, de la población mundial en general.

La pérdida del patrimonio cultural se expone en un abanico de situaciones, por ejemplo: conflictos accidentales como lo ocurrido el 15 de abril del presente año en Notre Dame, París, Francia a la par del incendio en la mezquita Al-Aqsa[iii], Jerusalén, así como el incendio del Museo Nacional de Brasil, Río de Janeiro, Brasil, el 2 de septiembre de 2018. Conflictos bélicos difundidos en Irak, Siria, Yemen, Afganistán, Ucrania, El Álamo en Estados Unidos o el Puerto de Veracruz, México durante la invasión americana. Conflictos bélicos no difundidos como el caso de Armenia. Conflictos premeditados como la demolición de la Catedral de San Alberto, Immerath, Alemania, la demolición del templo de San Isidro Labrador, Capira, Panamá, la demolición de la Capilla del Santo Cristo, San Pablo del Monte, Tlaxcala, México. Otros tipos de patrimonio cultural como el natural (Manglar Tajamar, Quintana Roo, México; la continua deforestación del Amazonas, los efectos de la radiación nuclear en Chernóbil, Rusia y Fukushima, Japón; la extinción de especies animales), no olvidemos también lo inmaterial entre la pérdida de lenguas originarias, técnicas y manufacturas (textil, arquitectura, culinaria, médica…) y un largo etcétera que englobe toda tipología en la interminable lista no sólo referente al pasado inmediato, sino también al más lejano.

Todas sin excepción alguna son tragedias; sin embargo, al retomar a Aristóteles emerge el problema crítico: “Así pues [los personajes], no actúan para imitar caracteres, sino que revisten los caracteres a causa de las acciones. De suerte que los hechos y la fábula son el fin de la tragedia, y el fin es lo principal en todo”.[iv] La reciente situación en Río de Janeiro, Jerusalén y París ha despertado choques de opinión sobre las relevancias simbólicas percibidas por las personas (propias y ajenas) a estos casos debido a la mención de hechos ocurridos dentro del pasado lejano traídos al presente (inserte aquí la visión de Piotr Kropotkin), circunstancias políticas con especial atención a los términos económicos, así como también las políticas planteadas por otras situaciones que también apremian atención: el calentamiento global, la contaminación y nuevamente un largo etcétera que englobe toda temática del sistema neoliberal o postneoliberal, como guste llamársele; el principio fue la visión globalizadora que en su momento planteó la igualdad humana.

A lo mencionado cabría contrastarle con la visión de Gabriel Marcel: “identidad no quiere decir unidad; o más bien, suponiendo que en efecto se estuviera produciendo una unificación, se trataría de una unificación por reducción, por pérdida de diferencias que, al principio, conferían a esos seres su singularidad, su valor”.[v] En otras palabras, decretar la unidad, la semejanza entre los individuos no va con razón de la réplica, de la producción masiva, sino de una equidad en razón de las particularidades y características en cada grupo alrededor del mundo. Motivo previsto en la proclamación de UNESCO con la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial (1972) al hacerlo con pleno el respeto de la soberanía de los Estados parte, sin perjudicar los derechos reales de su legislación sobre el tema[vi] de patrimonio, con énfasis en los bienes declarados patrimonio de la humanidad. Esto dicta que tanto el Estado afectado, como la comunidad internacional propiciarán la posibilidad de protección, pero muchos de los efectos mencionados son poco factibles de ejercer debido a un sinfín de circunstancias, especialmente, lo referido por Raymond Williams[vii]:

En una sociedad como un todo, y en todas sus actividades particulares, la tradición cultural puede ser vista como una continua selección y re-selección de ancestros. Líneas particulares serán dibujadas, por tanto tiempo como un siglo y de pronto, con alguna nueva fase en crecimiento, tal línea será debilitada o cancelada donde se dibujarán nuevas líneas.[viii]

Es inminente hecho de que la humanidad cambia sus valores así como los elementos donde radican etéreamente para la percepción de la sociedad actual, sucede en cada momento; sin embargo, ¿qué sucede al preguntarse sobra las próximas generaciones?, ¿cómo esperamos trascender nuestro propio presente? El discurso de proyección a largo plazo parece siempre estar tambaleándose como si estuvieran dando pasos en la arena. Debemos tomar una decisión, siendo no solo porque Aristóteles cierre con ello en su intervención sobre la tragedia:

Carácter es aquello que manifiesta la decisión, es decir, qué cosas, en las situaciones en que no está claro, uno prefiere o evita; o por eso no tienen carácter los razonamiento en que no hay absolutamente nada que prefiera o evite el que habla. Hay pensamiento, en cambio, en los que demuestran que algo es o no es, o en general manifiestan algo.[ix]

Lo mencionado por Williams, Marcel y Aristóteles se engloban en ver que la tragedia es un hecho propio de la vida, así como de la dialéctica[x]. Todo objeto o situación está sujeto de sufrir cambios propios o ajenos, hechos que serán –y deben– ser discutidos porque la división de opiniones funciona durante la zozobra[xi], se hace una cierta catarsis; no obstante, en otros casos parece repetirse el escenario donde a lo lejos, como un espejismo, nos espera la tan ansiada síntesis, dejando que la trascendencia, el mensaje de la tragedia, se mitifique y disuelva entre historias sin poder lograr actuar y en el caso del patrimonio cultural ocurre en todas sus expresiones: tangible e intangible, propio, local, municipal, estatal, nacional y mundial, principalmente, porque no se logra una profunda identificación con este.

En el caso del patrimonio edificado, la forma de construcción supedita la percepción de los valores en la materialidad, por lo que la actual factibilidad de intervención de la tragedia se ciñe a la magnitud del trabajo, tiempo y sobre todo: el presupuesto, ahí se encuentra el pero más crítico del asunto porque lo estético pasa a un segundo lugar debido a que cada restauración, conservación y reconstrucción busca lograr que el objeto se aprecie lo más próximo a lo original, pero ante la falta de artesanos que guíen el proceso se abre la posibilidad de integrar nuevos sistemas que puedan acoplarse, obviamente, respetando la integridad de este. Es la búsqueda de mantenerlo presente tal como ha sido heredado por distintas generaciones, propias o ajenas al sitio del objeto y de este su autenticidad es una característica muy difícil de desdibujar; ¿la pérdida de una extremidad limita la definición del ser de una persona, de quién es, o si cambia de camisa o de corte de cabello? No, la autenticidad es una imagen y concepto que se construye a través del tiempo, se arraiga en la memoria a partir de su forma y función, pero aunque tampoco esté exenta de cambiar también con el tiempo, con el olvido: el consenso entre lo exacto y lo práctico va sobre dicha pauta.

En consecuencia, las actividades de restauración que se avecinan, no intentan decir que será una nueva Notre Dame, un nuevo templo o convento afectado por el s192017, un nuevo Museo de Mosul, Palmira, Hatra; un nuevo Museo Nacional de Brasil, sino que siguen siendo los mismos que la humanidad habrá de recuperar de la catástrofe. Continúan presentes o ausentes brindándole a la memoria elementos para contar la historia desde distintos bandos: nuestro vínculo con las cicatrices del patrimonio sucede a modo del propio reflejo de la humanidad, de sus logros y de sus lapsos oscuros. No obstante, habría de agregar que las próximas intervenciones –y queda en responsabilidad de todos exigirlas– deberán contar y considerar las vicisitudes consideradas sobre los riesgos y las previsiones necesarias para prolongar su presencia con el fin de que la apropiación social llegue a niveles de consciencia en todos los estratos posibles: pertenecemos de una u otra forma a unos y a otros, hoy y en el futuro.

Sobre la memoria, el poeta Max Rojas considera uno de sus atributos más crudos: Uno nomás encostaliza olvidos, / y el recordar que llega, y llega recio. El recordar las marcas de fuego que dejó una tragedia es un encuentro drástico, determinante hasta cierto grado ¿Hacia dónde nos dirigiremos desde ahora?, ¿quiénes seremos después de lo ocurrido? Son algunas de las vertientes que se asoman en la oscuridad, letreros que en ningún instante deberán de considerarse como fatalidades, sino pasos en el proceso de duelo: ciclo que debe recorrerse, aunque en ocasiones parece nos rehusamos enfrentar; sin embargo, en los últimos años, poco a poco la paulatina infiltración de la consciencia humanista en distintos rubros se ha hecho notoria debido a que la percepción del presente, el pasado y el futuro se va haciendo cada vez más amplia con nuevas y viejas dudas por resolver, entre las cuales, la tragedia del patrimonio cultural puede arrojar luz porque no implica exclusivamente una discusión de medios y formas de valores subjetivos, invita a la búsqueda de abrazar la tragedia humana, aceptar la imperfección de su esencia para alcanzar la cumbre, establecerse y prepararse para la eventual decadencia en un ciclo que se ha venido repitiendo en la naturaleza, de igual modo en la humanidad al darse cuenta de su propia humanidad.

Foto: Philippe Wojazer, RFI/Reuters, 2019

____

Fuentes consultadas

ARISTÓTELES, Aristóteles II: Física – Acerca del alma – Poética. Madrid, España: RBA COLECCIONABLES, S.A. 2014.

ROJAS, Max, El turno del aullante y otros poemas. México: Trilce ediciones. 1997.

MARCEL, Gabriel. Los hombres contra lo humano. España: Caparrós Editores, S.L. 2001.

WILLIAMS, Raymond, The long revolution. Great Britain: Pelican Books. 1965.


[i] Aristóteles, 2014: 403.

[ii] Williams (1965: 80) menciona que en análisis de la cultura se parte de dos conceptos concretos, el “carácter social” y la “estructura emotiva”, siendo la primera asumida por la conciencia de clase de los individuos y la segunda por “…el grupo productivo dominante. Sin embargo, en este nivel, se diferencia de cualquier personaje social distinguible porque este, debe lidiar no solo con las ideas públicas sino con sus omisiones y consecuencias, como han sido vividas”. Traducción del autor. “[…] the structure of feeling corresponds to the dominant social character, but it is also an expression of the interaction described. Again, howevcr, the structure of feeling is not uniform throughout the society; it is primarily evident in the dominant productive group. At this level, however, it is different from any of the distinguishable social characters, for it has to deal not only with the public ideals but with their omissions and consequences, as lived”.

[iii] Nodo crítico de los embates islámicos y judíos por compartir su periferia con el Muro de las Lamentaciones.

[iv] Aristóteles, 2014: 404.

[v] Marcel, 2001: 127.

[vi] Artículo 6, apartados 1 y 2 de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial,UNESCO.Fuente: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000114044_spa.page=139

[vii] 1921-1988. Intelectual galés miembro del Círculo de Birmingham donde se enfocó a desarrollar un marxismo de la subjetividad en el desarrollo de una historia cultural.

[viii] Williams, 1965: 69. Traducción del autor. “In a society as a whole, and in all its particular activities, the cultural tradition can be seen as a continual selection and re-selection of ancestors. Particular lines will be drawn, often for as long as a century, and the suddently with some new stage in growth this will be cancelled or weakened, and new lines drawn”.

[ix] Aristóteles, 2014: 404.

[x] Teoría y técnica de discusión, diálogo y ordenamiento de ideas, compuesta por dos elementos contrarios: tesis y antítesis, de cuya confrontación se obtiene la resolución del tema: síntesis.

[xi] Sensación de desorientación, desesperanza.

____

Fuente: Centro Mexicano de Análisis de la Política Internacional (CEMAPI) / link aquí

DE LA CASA #132: CONSTRUYEN BAÑOS EN CONVENTO DEL SIGLO XVI EN MICHOACÁN, MÉXICO/ A.

DE LA CASA #132: CONSTRUYEN BAÑOS EN CONVENTO DEL SIGLO XVI EN MICHOACÁN, MÉXICO/ A.

Por “Profesionistas de Ucareo

El Templo Ex Convento de San Agustín que data del siglo XVI, en la población de Ucareo, Michoacán se verá afectado por la construcción de unos sanitarios que tendrán acceso por el muro sur de la barda atrial, construcción que estará edificada en plena calle que colinda con la pintoresca plaza de la población, además estarán exactamente frente al Portal Allende, tapando el acceso de una de las casas del mismo, rompiendo con los artículos 6º, 7º, 8º, 9º, 12º, 13º y 14º de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos que prohíben este tipo de alteraciones y también la Carta de Venecia adoptada por ICOMOS, en base a los artículos 1º, 21 y 31, por lo que no puede proceder este tipo de proyectos que alteran, afectan y atentan contra nuestro legado histórico.

20190118_131648

fb_img_1547838901151

20190118_131637

Se verá afectada una parte del muro del Atrio, para colocar el acceso a los sanitarios y por si fuera poco, el tinaco quedará en la parte superior de la estructura, rompiendo con todo el entorno de la Plaza de Ucareo y el Ex Convento Agustino, pues sobresale por los tejados a dos aguas con vigas de madera cubiertos por tejas de barro, los adobes y las piedras, vista que es menester admirar y contemplar, legado arquitectónico, artístico e histórico de nuestros antepasados. Cabe mencionar que el Atrio de Ucareo ostenta una de las cruces atriales más bellas que se efectuaron en la Nueva España, y en el año de 1602, es sabido que aquí se separó la Provincia Agustiniana de la Ciudad de México y se creó la Provincia de San Nicolás Tolentino de Michoacán.

La idea de una red de sanitarios surgió en mayo de 2017, en donde un dictamen del Centro INAH Michoacán con número de oficio 401.3S.2.2017/DAN/664 emitido el 28 de julio del 2017, dice claramente que es “improcedente un proyecto de construcción de sanitarios públicos dentro del atrio junto con su barda perimetral”, desconociendo el por qué la aprobación de este proyecto en agosto de 2018 por parte del Delegado del Centro INAH Michoacán, Jasinto Robles, quien además mintió en uno de sus comunicados al decir que “varias personas de Ucareo habían ido a decirle que preferían los baños dentro del Atrio” y que “se les había pedido la autorización a los vecinos que viven en el Portal Allende”, cuando todo eso no es verídico. 

img-20190107-wa0033

Los sanitarios comenzaron a construirse los primeros días de enero del presente año, pese a que varios ucarenses nos opusimos a tal obra, donde hemos insistido sin cansancio en que ese proyecto se haga, pero dentro del edificio que alberga la Jefatura de Tenencia, o que sean rehabilitados los numerosos sanitarios que se encuentran dentro del Ex Convento, siendo ya un capricho por parte del Pbro. David Hernández Cruz, quien está a cargo del recinto religioso y de los miembros del Consejo Parroquial, Gabriel Guerrero Soto, Ignacio Castro, Verónica Morales, Gema Heredia Guzmán, por mencionar algunos, quienes no están conscientes del gran valor que ostenta tanto el Templo Ex Convento del siglo XVI como la Plaza de Ucareo del siglo XIX, y que el propio Centro INAH Michoacán ha apoyado, dejando en estas manos la responsabilidad de todo el peso del patrimonio histórico edificado y que nosotros como profesionistas y vecinos de Ucareo, damos a conocer esta situación vergonzosa, solicitando de su ayuda a los defensores del patrimonio histórico, para que esta obra atroz sea detenida, porque hemos preservado por años lo que nos heredaron nuestros ancestros.

Adjuntamos varias fotografías para mostrar dicha problemática.

fb_img_1547225104259

img-20190113-wa0020

img-20190113-wa0019

obra baños 1

obra baños 2

ucareo barda atrial 3

ucareo barda atrial 1

ucareo barda atrial 2

_____

ArKeopatías opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License, por lo que agradecemos citar la fuente de este artículo como: Proyecto ArKeopatías./ “Textos de la casa #132″. México 2019. https://arkeopatias.wordpress.com/ en línea (fecha de consulta).

_____

Nota del editor: Las opiniones vertidas en los artículos son responsabilidad de los autores y no representan necesariamente la postura o ideología del Proyecto ArKeopatías (o tal vez sí). Se publican responsablemente bajo los criterios de libertad expresión y apertura del debate sobre los temas que giran en torno al patrimonio cultural.