ARK EN CÓDIGO CDMX RADIO.//

Foto podcast

En unos minutos hablamos de casi 10 años de trabajo y proyectos del colectivo #ArKeopatías, en el programa #Vincularte de #CódigoCDMX./ Pronto les compartimos la liga al podcast.// Gracias como siempre a todos nuestros aliados, ARK sigue y sigue…! #losarkeópatas #radio #patrimonio.

IMG_9895

IMG_9896

___

Actualización 5 de junio: Ya pueden escuchar el #podcast de la #entrevista que nos hicieron el pasado 25 de mayo, en #CódigoCDMX Radio, para platicar sobre #ARKeopatías, #ARKMagazine y todos los proyectos que traemos en puerta. Muchas gracias a Andrés Castuera y a Irazema Hernandez por la invitación. ¡Nos vemos la próxima!

Por acá la liga al podcast:  http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/index.php/vincularte/27188-slam-ark-zapal-jaramar

Captura de pantalla 2018-06-05 a la(s) 12.10.19

REVISTA #ARK20 // PÉRDIDA Y PATRIMONIO.

PORTADA ARK20

REVISTA #ARK20 //
PÉRDIDA Y PATRIMONIO

En octubre del año pasado ARK convocó a nuestros lectores a compartirnos sus trabajos, mediante artículos, ensayos, opiniones, proyectos, fotografía, video, etcétera, que dieran cuenta de los procesos de documentación y recuperación de la memoria material e inmaterial a raíz de los sismos del pasado mes de septiembre del 2017 en México.A través de disciplinas como la arqueología, antropología, arquitectura, restauración, antropología física y demás afines, quisimos reflexionar sobre las responsabilidades e implicaciones que la pérdida (a veces anterior al sismo mismo) de los referentes del patrimonio cultural tiene en la vida de quienes lo reproducen y le dan sentido.

La amable respuesta de nuestros autores nos entusiasma, por la variedad de enfoques que se dan cita en este número y nos permiten presentarles un rico panorama, como es ya nuestra costumbre, con un fuerte componente crítico y reflexivo que se aleja de los lugares comunes en los que muchos otros cayeron al hablar de estos temas.

Institucionalmente, durante desayunos, reuniones, juntas, entrevistas, las palabras que más se escucharon fueron “la situación (magnitud, cantidad, necesidad…) nos rebasa”, mientras que al lado pasaban verdaderas caravanas de ayuda ciudadana destinadas a apoyar lo prioritario.

Muchos, desde sus lugares hicieron su máximo esfuerzo, no queda duda, sin embargo, los sismos dejaron ver un deficiente sistema de prevención (registro, documentación…) e intervención que no tenía, desde antes de los fenómenos naturales, recursos financieros, técnicos o humanos necesarios para enfrentar la responsabilidad que de pronto se les vino encima.

En este número hemos tratado de reunir las visiones, cercanas y otras laterales, sobre lo que se desencadenó a partir de aquellos trágicos días, asumiendo que nuestra responsabilidad es convertirlos en una oportunidad para transformar las grietas en una verdadera (re)construcción.

La liga a la revista está aquí: https://issuu.com/arkeopatias/docs/ark20

P.D. No se olviden que pueden escuchar la charla con los autores en nuestro canal de YouTube aquí: https://youtu.be/WkpQRp4n4Y8

b

d

f

____

ARK es un proyecto encaminado a propiciar espacios de reflexión, análisis y discusión sobre el Patrimonio Cultural. Utilizamos las herramientas de internet para generar investigación y debates con conocimiento, libertad y responsabilidad. Conservamos una postura crítica y sin censura porque estamos convencidos de que es el camino a la transformación de la realidad patrimonial de México y el mundo. Actualmente operamos bajo una licencia Creative Commons 4.0

#LasPrestadas: Leer la ciudad

Por Selene Velázquez

Es hora de ser conscientes de todo el patrimonio perdido en la ciudad de Monterrey, pero no quedarnos sólo en eso. Hay que observar, conservar, proteger y, sobre todo, usar la arquitectura que ya estaba aquí antes que nosotros.

2 restaurika
Foto: Hugo Rodríguez

Érase una vez una ciudad llena de montañas, con un río que la cruzaba, arroyos y ojos de agua; una ciudad llena de árboles, de construcciones de tierra con tiros de chimeneas y patios con naranjos, nogales y granadas.

Quien lea lo anterior podría imaginar esa descripción para lugares fantásticos del centro y sur del país, porque, suena a ensueño, ¿no? Pero la ciudad que describo está justo en el noreste agreste de México: Monterrey. Conste que no me lo invento: en los archivos históricos están las crónicas antiguas de la ciudad, hay todavía registros fotográficos de lo dicho y basta con preguntarles a nuestros padres o abuelos y nos contarán de una ciudad perdida, que ahora se encuentra ahogada prácticamente en cemento.

Con todo y que la modernidad, que a todos nos alcanza, ha cambiado drásticamente la cara de la ciudad, existen varias maneras de conocer y reconocer el Monterrey que existía antes de nosotros, (y no precisamente con el DeLorean). Llegamos entonces, al punto del que les vengo a platicar: el patrimonio arquitectónico de mi pueblo.

“¿Qué?”, me dirán ustedes. “¿Patrimonio arquitectónico en Monterrey?”

Y la respuesta es: ansina mero. Y no, no hablaré por millonésima vez del Obispado o de la Catedral, porque la ciudad está repleta de inmuebles con un alto valor histórico (o artístico, si queremos apegarnos a la Ley de Monumentos) de los que vale la pena hablar.

3 restaurika
Demolición en la calle Diego de Montemayor en el Centro de Monterrey / Foto: Cortesía

Pero entremos en materia. El pasado día 21 de marzo fueron demolidas dos propiedades contiguas en el centro de la ciudad (En la calle Diego de Montemayor entre Ruperto Martínez y Aramberri). Una de ellas, muy probablemente del siglo XIX, por sus características estilísticas ligadas a la arquitectura norestense: muros de sillares de caliche, cubiertas de terrado, dominando en la forma el macizo sobre el vano. La otra de mediados de la década de los cuarentas del siglo pasado, con formas orgánicas y rasgos de un Art Nouveau tardío. La construcción estaba elaborada con ladrillos de milpa (arcillas cocidas), con un domo de cristales de colores y ventanales completos. Las casas estaban íntegras.

Semanas atrás se había “corrido el rumor” que tirarían las construcciones (abandonadas por años), para hacer una clínica. En diferentes grupos de Facebook se pedía ayuda para detener lo que parecía inminente, pero poco se podía hacer siendo propiedad privada. Quien les escribe por acá incluso hizo un video con motivo de la quinta edición del Día del Patrimonio de Nuevo León para subirlo al Facebook de Restāurika, empresa en la que trabajo en la conservación, restauración y difusión del patrimonio cultural, sobre todo, del noreste.

El miércoles 21 de marzo, por la mañana, el ruido de la retroexcavadora sonó fuerte. La demolición había comenzado.

Cerca de las cuatro de la tarde, después de una denuncia ciudadana, el personal que labora en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, delegación Nuevo León, se enteró de las demoliciones y fueron a parar las obras. El daño estaba hecho. Cerca del 60 por ciento de la construcción del siglo XX estaba desecha, y habían demolido un 40 por ciento del inmueble de tierra del siglo XIX. A la par de los trabajadores del INAH llegó prensa a cubrir el hecho. Habían demolido pero paraban las obras.

Día 22 de marzo. Sellos de clausura por parte del Instituto, construcciones hechas polvo y una nota en el periódico El Norte: “Detienen demolición de casonas antiguas”. En el artículo hay más de 50 comentarios, algo realmente impresionante para una nota del ámbito cultural en Monterrey, y en Facebook, llegamos a contar más de mil reacciones en distintos foros: algunas personas pedían que se demoliera todo lo viejo y abandonado y se diera paso a la modernidad (“Eso es patrimonio, pero de los dueños, que ya las tiren, eran un peligro”. “Estaban todas abandonadas y sucias”. “¿Históricos unos ladrillos? Que tiren todo”.) Por suerte eran los menos. Muchos más se sentían desolados ya que una de las construcciones, la de los años cuarenta, era la casa de sus sueños: “Solía pasar ahí a diario solo para verla”. “Siempre imaginé que ahí vivían duendes, desde niña”. “Soñaba con un día comprarla y vivir ahí”. “Era la casa de mis sueños y ahora, esos sueños son polvo”. “Pero si tenía un gran potencial, ¿cómo la tiraron?”. Son algunos de los cientos de comentarios lamentando la destrucción.

Cuando el INAH llegó a parar la obra, (que por cierto, no contaba con autorizaciones del Instituto para alguna demolición) los trabajadores tenían una hoja de Protección Civil en donde “recomendaban” la demolición inmediata de las casonas por estar en mal estado. Sin embargo, algunos ciudadanos subieron fotografías recientes del interior y exterior de las propiedades a las redes sociales: las construcciones no tenían un solo rastro de posible colapso, estaban en perfectas condiciones; sucias, sí, pero incluso con mobiliario de la década de los cincuenta en su interior. Nadie corría riesgo alguno.

¿Qué pasó entonces? ¿Por qué Protección Civil dio una carta “autorizando” demoliciones sin un dictamen preliminar avalado por arquitectos restauradores o estructuristas que conozcan de los sistemas tradicionales? ¿Quién autorizó qué? ¿Cuáles son los nombres de los dueños? ¿En dónde estaba el municipio de Monterrey y por qué no fue a parar la obra? ¿Después de la demolición existirá un castigo ejemplar por parte de la federación para quien demolió?

1 restaurika
Demolición en la calle Diego de Montemayor en el Centro de Monterrey / Foto: Selene Velázquez

No tenemos respuestas aún para ninguna de las preguntas que desde aquí formulamos. Sin embargo, hay algo muy rescatable en esta crónica de demoliciones: la acción y movilización ciudadana. Años atrás, la demolición de bienes inmuebles de estas características no hubiera sido motivo de discusión o asombro. Hoy, con todo y que se ha perdido muchísimo del patrimonio arquitectónico, en este caso de los regiomontanos, ellos mismos son los que dicen: ya basta. Cabe recordar otro caso muy movido en las redes sociales, en donde también por una denuncia ciudadana, el INAH se enteró que estaban demoliendo una casona de su catálogo.

Es hora de ser conscientes de todo el patrimonio perdido, pero es también hora de no quedarnos ahí, de observar, conservar proteger y, sobre todo, usar la arquitectura que ya estaba aquí.

Bien valdría la pena reconfigurar la protección de inmuebles patrimoniales, como en la ciudad de Monterrey, en donde existen muchos ejemplos de arquitectura de tierra (léase sillar de caliche o adobes, o de ladrillo de milpa con cubiertas como el terrado, de vigas y láminas) y dejar de hablar de fechas, que si corresponde al INAH, que si corresponde al INBA. Debemos de hablar de la permanencia de los sistemas constructivos tradicionales de una región, y sobre todo entenderlos, ya que nos hablan de nuestros antepasados, de quienes estuvieron aquí antes que nosotros, de quienes supieron entender un contexto complicado y aun así, le sacaron todo el provecho posible. Esta arquitectura nos habla de una forma de vivir más amigable con el medio ambiente y nos habla también de un pasado que se nos está yendo como agua. Los inmuebles son documentos, que si sabemos leerlos, nos contarán la maravillosa historia de la ciudad que habitamos.

Posdata: Mientras termino de escribir, sucedió algo histórico en Nuevo León. Se ha aprobado la propuesta de un fideicomiso para la conservación del Patrimonio Cultural del estado, gracias a Carmen Junco, quien fuera presidenta del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), una de las personas más comprometidas en el ámbito de la conservación y rescate del patrimonio norestense. Acá la liga de Milenio Monterrey.

Fuente: “La zona sucia” http://www.lazonasucia.com/2018/03/26/leer-la-ciudad/

Fotogalería_: ArKeoNude

¡Gracias a todos por leernos! Como agradecimiento les tenemos una sorpresa, cortesía de Archaeology Tea-Club. El SHARP’s 2013 Calendar (Sedgeford Historical and Archaeological Reasearch Project) ¡Que lo disfruten!

63745_10151264500610970_558542732_n318897_10151264500725970_241251141_n395001_10151264500815970_1544175537_n395127_10151264500655970_2108924383_n

ARKEOPATÍAS EN LA FIESTA DE LAS CULTURAS INDÍGENAS EN EL ZÓCALO.

El pasado viernes 1 de septiembre en la “Fiesta de las culturas indígenas, pueblos y barrios originarios” en el #Zócalo de la #CiudadDeMéxico, platicando lo que hacemos en #ARK y hablando de #PatrimonioInmaterial.// Aprovechamos para presentar nuestro más reciente proyecto editorial y consolidarnos de este modo como un espacio no sólo de reflexión y crítica sino también de producción académica./////

DSC00790