DE LA CASA #179: LA RUMOROSA / MMFC.

María Magdalena Fuentes Camarena

La Rumorosa Baja California, México. Juan O.Mena CC BY-SA 4.0

Impredecible como toda la península, increíble como cualquier imagen que recojas, La Rumorosa no te la puedo describir en un concepto, ni en una imagen, ni en un sentimiento. Porque, es todo: es esencia, es emoción, es contemplación y en la contemplación te mimetizas con el paisaje y con la vida.

La Rumorosa, Según Bórquez, (1997; p.12) antes era conocida como Alaska pues el clima era tan extremo que ese nombre le quedaba bien y el destacamento de soldados del Coronel Cantú rebautizaron el lugar por La Rumorosa; lleva ese nombre por el sonido que genera el viento que corre con fuerza y choca entre las rocas, su sonido se asemeja a un rumor o zumbido,(SEP; 1999; p.54); yo creo que es el zumbido que te deja en los oídos, porque estando en esa zona, no hay manera de ignorarlo.

La geología de La Rumorosa se empezó a gestar de la era mesozoica a la cenozoica, data de unos 66 a 70 millones de años, el paisaje rocoso pareciera arrancado de gajo del interior de la tierra.

Pertenece al Ejido Jakume, del Municipio de Tecate, Baja California. Es la parte más alta del trayecto, se encuentra al norte de la Sierra de Juárez; entre 1,250 a 1,300 metros sobre el nivel del mar.

La Rumorosa es disfrutable todo el año, en verano por el clima fresco y en invierno, podrías disfrutar de las nevadas. El viaje empieza desde que sales de Mexicali (74 km) o de Tijuana (117 km), como gustes. No sabría decirte que es más sorprendente si la conoces por primera vez; tal vez saliendo de Tijuana y el camino te ira sorprendiendo al recorrerlo.

Jordan (1980; p.128) define a La Rumorosa como: “…La más espectacular de la península y seguramente de todo el norte de México. Es un camino alpinista, tallado en plena roca…”. Lawrence Ferlinghetti lo describió como: “…el hogar de los dioses ancestrales”.  Fue considerada una de las carreteras más peligrosas del país, por el enorme cementerio de autos desbarrancados entre sus precipicios, historias de avistamientos de ovnis y algunas apariciones.

Existen dos carreteras para bajar La Rumorosa: la primera, fue iniciada por el Coronel Esteban Cantú Jiménez en 1918, la realización de esta magna obra tenía la intención de conectar a Mexicali al resto de la península. Hoy en día, es llamado camino viejo o camino de Cantú, es visitada por los grupos que les gusta el deporte extremo, son conocidos como “Fuera de camino” (off road): como los ciclistas “Down Hill, Mexicali” que cada 1ro de enero desde el 2018 bajan el camino de Cantú en su evento llamado: “Descenso de Gala” vestidos con corbata, organizado por Orlando Fuentes. Actualmente son 8 grupos de ciclistas que bajan este camino en bicicleta. Otros grupos que realizan actividades en este sitio son grupos de senderismo, “Los aficionados del automovilismo 4 x 4” y “Los amigos del camino”, ellos instalaron una bella placa cuando cumplió 100 años de su construcción, (1918-2018).

Desde 1996 existe la nueva autopista que cuenta con muros de contención, 12 miradores para contemplar el valle, cuenta con auxilio mecánico en el trayecto del camino, registro de velocidad, etc.

La Rumorosa a pesar de ser parte del municipio de Tecate, su importancia contemplativa está dirigida hacia Mexicali, siendo ambos municipios del estado de Baja California. Se puede afirmar que La Rumorosa no es un tema independiente que se experimenta por sí solo, sino que es una triada: es El Centinela con su propia historia y un imaginario que dignifica la identidad de una región. La Laguna Salada siendo parte del Delta del Rio Colorado, que ha sido el receptor de excedentes de agua del Golfo de California (conocido también como Mar de Cortés o Mar Bermejo). En los 70´s tuvo su época de esplendor gracias a aquellas inundaciones, llego a tener 60 km de ancho por 17 km de largo y 4 metros de profundidad, eso dio pie a que familias enteras vacacionaran como lugar de turismo y pesca.

El paisaje de La Rumorosa es impactante, mientras avanzas no puedes decidir a donde voltear, si a sus majestuosas montañas entreveradas, escarpadas, granuladas o hacia el vacio por donde su vislumbra un valle interminable de permanente y sórdida quietud. En este escenario entre flora y fauna silvestre, lo que prevalece siempre es la luz y obscuridad, o mejor dicho, el claro-obscuro: la dualidad. Las dimensiones en perfecta armonía frente a tus ojos, Mejor ir de noche a cualquiera de sus paraderos donde puedes encontrarte en la inmensidad del cosmos, aquí te encuentras con tu presente y tu destino, con tu minúscula existencia sintiéndote parte de este gran concierto del cual eres una pieza importante. No hay manera de desear estar en otro lugar, ni haciendo otra cosa más que contemplar, la cual te lleva a una profunda introspección donde encuentras lo eterno del tiempo, como si reconocieras esos paisajes de un pasado arcaico, no es difícil imaginar otro mundo, otro tiempo y otro origen de tu propia existencia; de allí sales renovado, agradecido por seguir vivo, identificaste en la contemplación lo frágil de la vida. Todos los siglos, todas las eras y toda tu vida posan frente a ti.

En su recorrido encontraras la Casa de Piedra, (km 64.000) se encuentra a escasos metros de la primera caseta de cobro del FIARUM, cuenta con una sola entrada, en un tiempo cobraban 10 pesos y había un hombre con sus perros que la custodiaban. Hay varias versiones que justifican su construcción, lo cierto es que se construyo en los años 50, por el Ing. Manuel Ramírez Vázquez las versiones involucran al Gobernador del Estado Braulio Maldonado Sandez al mismo tiempo que se construía la carretera. Al cruzar la entrada te encuentras con un espacio libre de piedras que te permite admirar la casa en todo su esplendor a distancia; está construida intercalada con las rocas del lugar, hay pasadizos entre ellas que te van llevando a otras habitaciones, escaleras talladas en las piedras que te llevan a un segundo piso, esa habitación contaba con grandes ventanales para apreciar el entorno, otras escaleras te llevan a un mirador donde contemplas el valle en todo su esplendor.   

A 70 km de Tecate, se encuentra en esta zona, el Campo Alaska; es un edificio de piedra construido entre 1923- 1929 por el gobernador del Estado Abelardo L. Rodríguez, como oficina de gobierno, dicen que después fue cuartel militar, luego manicomio y enfermos de tuberculosis, ahora es un museo restaurado por el INAH y el Instituto de Cultura de Baja California. 

En su jurisdicción esta lo que se considera el epicentro de las pinturas rupestres de la región norte peninsular, cruzando el puente, a la altura del Km 73.5 de la autopista No. 2 Mexicali-Tijuana. Según el INAH (2019), en Vallecitos conviven grandes rocas de granito y matorrales de la zona, se encuentran 23 resguardos de pinturas rupestres y petrograbados por todo el sitio, de los más conocidos son: la cueva del indio, el hombre enraizado, el tiburón y el diablito; este último es el más famoso porque se ilumina en el solsticio de verano 21 de marzo y en el solsticio de invierno del 21 de diciembre. Se cree que los autores fueron los ancestros de los Kumiai que dejaron su evidencia. En dicha zona se han encontrado restos arqueológicos con una antigüedad de 3000 años. Al entrar en algunas de estas rocas con pinturas rupestres, pareciera que te envuelven, te cobijan y hasta hablando quedito escuchas las voces de los que se encuentran cubiertos por la roca.

Entre 54 o 60 kilómetros al sur de la carretera de Mexicali-Tecate, se encuentra el Cañón de Guadalupe, balneario natural famoso por sus aguas termales y de manantial, en pleno corazón de la Sierra Cucapah.

El Cañón de los Llanos, esta apenas pasando el reten militar, a una altura de 462 metros. 32.5289. Es un valle de sorprendentes formaciones rocosas y magnificas dimensiones, que encimadas le dan forman a manantiales, pero hay que ir en los meses fríos por el tipo de fauna del lugar.

No podemos dejar de lado los enormes molinos de vientos, generadores de energía alterna, el largo conducto que lleva agua a Tijuana desde el Rio Colorado instalado sobre la silueta de la Rumorosa, el inicio del mar de paneles solares que aprovechan la energía del sol.

Hablar de La Rumorosa, no es un tema sencillo porque al recorrerla y contemplarla ya es un viaje de introspección profunda, todas las emociones que evocan, las imágenes que se aglomeran en la memoria y la reflexión a la que te invita cuando piensas en ella, te enriquece el alma y te conecta contigo mismo.

No cabe duda que la península cuenta con un ecosistema rico en flora y fauna, un buen número de especies que habitan en ella aun no se han clasificado; Jacques Costeau lo define como “acuario del mundo”.  

Debemos proteger de contaminación visual todo lo que pertenece a la Rumorosa como al contexto y al espacio que se contempla desde los miradores que existen en ella, porque son parte geológica única en el mundo, es la herencia natural y todo su ecosistema debe ser protegido para el disfrute de las futuras generaciones que les recuerde quiénes son y a donde pertenecen.

Bibliografía

Bórquez Monteon, Francisco Pablo, (1997). Pellizcos al Pasado, Mexicali, Baja California, México. 1ra Ed.

Jordan, Fernando.(1980). El otro México. Biografía de Baja California. Gobierno del Estado de Baja California, México

Protección de Medio Ambiente (coord.).(2012).Paisajes Naturales. Gobierno del Estado de Baja California, ICBC. México.

INAH. (2019). El Vallecito, epicentro de la conservación de arte rupestre en el norte de Baja California, publicado el 23 de julio de 2019, recuperado 05 de agosto 2020.

https://www.inah.gob.mx/boletines/8317-el-vallecito-epicentro-de-la-conservacion-de-arte-rupestre-en-el-norte-de-baja-california

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