DE LA CASA #171: HISTORIA DE SANTA MARÍA DE HUACHIPA. ÉPOCA PREHISPÁNICA Y VIRREINAL / WMC.

Por Wilmer Mejía Carrión[1]

Introducción

A Santa María de Huachipa se le conoce por ser un lugar de recreación familiar, sin embargo es un territorio que esconde una riqueza histórica que pocos huachipanos y limeños conocen. En efecto, esta historia es muy poco difundida pero su comprensión es importantísima para el desarrollo de una identidad huachipana. Así pues, lejos de ser algo superficial, el conocimiento de esta historia contribuye al desarrollo de un sentido de pertenencia entre los miembros de la comunidad.

Información geográfica

Santa María de Huachipa, es un centro poblado menor con una extensión de 12.48 kms2 y con una población de 31 890 habitantes (Congreso del Perú: 2018), que se encuentra en el lado occidental del distrito de Lurigancho (Fig. 1). Tiene los siguientes límites: Por el norte, colinda con San Juan de Lurigancho y Lurigancho. Por el  este, colinda con Lurigancho, Chaclacayo y con un pequeño tramo de Ate. Por el sur, colinda con el distrito de El Agustino, Santa Anita y con una parte de Ate. Por el oeste, colinda con El Agustino, Santa Anita y con San Juan de Lurigancho. (Ibídem)  Está constituida por las siguientes localidades

  • Zona Huertos de Huachipa.- Asociación de Vivienda Villa Huachipa, Asociación de Vivienda Los Huertos de San José, AMMEPPI, Asociación de Vivienda Los Viñedos de San Antonio.
  • Zona Santa Rosa.- Asociación Pro-Vivienda Villa Santa Rosa de Huachipa, Asentamiento Humano Las Riveras.
  • Zona de la Capitana.
  • Zona Santa María.- El Club I y II Etapa
  • Zona Huachipa Norte

Foto. 1. Ubicación de Santa María de Huachipa dentro del distrito de Lurigancho. Fuente: (Congreso de la República del Perú: 2018)

Época Prehispánica

“Nosotros caminamos ahora sobre planos horizontales porque hubo gente que en la antigüedad construyó un valle que ahora es la capital del Perú”

Jonathan Palacios. Arqueólogo.

Los primeros grupos humanos: Los cazadores-recolectores (Periodo Lítico: 9000 -6000 a.C)

Durante ésta época la humedad ambiental en la costa era mucho mayor que la de ahora, el valle del Rímac era una zona con frondosa vegetación que llegaba hasta la desembocadura del río Rímac formando un delta salpicado de ciénagas y humedales. En la zona donde ahora se ubica ahora Santa María de Huachipa, existían pocos espacios sin vegetación, estos espacios estaban cubiertos de cantos rodados que llegaron allí arrastrados durante milenios por la corriente del río. Los primeros grupos humanos que vivieron en lo que ahora es Huachipa, usaban instrumentos como lanzas, huaracas y estólicas que lanzaban flechas con puntas de piedra-. (Ochoa, 2016).

Eran cazadores-recolectores, hombres y mujeres, que organizados en bandas de no más de 30 a 50 integrantes, llevaban una vida semi-nómade, es decir iban de un lugar a otro en búsqueda de alimento (de origen animal y vegetal) viviendo durante el verano en la sierra  trasladándose a la costa en invierno. Esto era así porque los animales desde la sierra se trasladaban -en busca de alimento- hacia la costa, aprovechando el desarrollo de la exuberante vegetación de las Lomas costeras que crecía sólo durante el otoño e invierno (Mayo a Noviembre).

Foto 2. Plano del Centro Poblado de Santa María de Huachipa. Fuente: https://www.munihuachipa.gob.pe/

Las primeras aldeas: Los primeros agricultores. (Periodo arcaico: 6000 a.C- 1800 a.C)

Un cambio climático dramático afectó nuestro planeta, pasamos de la Era de hielo a la era cálida, la actual. La exuberante vegetación del periodo anterior desaparece poco a poco. Es en estas condiciones climáticas que la riqueza de las lomas costeras, la existencia de diversos ríos y su vecindad a un mar rico en peces creó las condiciones propicias para que la costa peruana sea uno de los primeros lugares donde los grupos de cazadores- recolectores, se asentasen de manera permanente y se creen las primeras aldeas. Las primeras aldeas en la costa van a aparecer alrededor del 5000 a.C. Huachipa no fue la excepción a este proceso. Con el tiempo el crecimiento poblacional empujará al desarrollo de canales de riego que tomarán las aguas de los ríos cercanos (Rímac y Huaycoloro), así pues las personas que vivían en las aldeas se organizaron para la realización de estos canales.  Según la evidencia arqueológica hallada, todo indica que  los habitantes del Precerámico construyeron un templo que tendría la misma antigüedad que Caral:

La huaca San Antonio, en el extremo este del campo santo Mapfre de Huachipa, esconde en sus entrañas una estructura piramidal, de 60 metros de ancho por seis de alto, cuya construcción se remonta a unos 4.200 años de antigüedad. “El mismo período de la ciudadela Caral, pero en el valle del Rímac”, observa admirado el arqueólogo Jonathan Palacios, quien realizó el descubrimiento tras dos meses de exploración inicial, en setiembre y octubre, pero casi 30 años de interés académico (Sandoval del Águila: 2011, par. 1)

Periodo Inicial (1800 a.C- 900 a.C)

Para esta época las personas se organizaron alrededor de centros ceremoniales, llamados Templos en U, que ellos mismos construyeron mandados por una elite sacerdotal, en Huachipa ,una de estos templos sería la Huaca San Antonio.

Foto 3. Huaca San Antonio. Diego Yrivarren Valverde. Fuente: https://diversidadfotografica.blogspot.com/2011/04/templo-san-antonio.html

Horizonte temprano (900 a.C- 200 a.C)

En el Valle del Rímac, la evidencia apuntaría a que, se desarrolló un estilo propio dentro de la tradición Chavín. Desde el Callao hasta la confluencia de los ríos Rímac y Santa Eulalia, estaba compuesto por siete centros administrativos los cuales al parecer eran parte de una sola entidad sociopolítica encabezada por Garagay y La Florida.

Según esta perspectiva la Huaca San Antonio dentro del actual Cementerio Mapfre sería uno de estos centros administrativos. Así, probablemente los habitantes de Huachipa hayan formado un curacazgo subordinado a los centros administrativos de Garagay y La Florida.

Intermedio temprano (200 a.C – 550 d.C)

Se da el inicio de la tradición Lima cuyo máximo apogeo lo observamos hacia los 300-500 d.C. Si en el Horizonte Temprano los  centros principales se habrían encontrado en Garagay (San Martín de Porres) y La Florida (Rímac) en esta época  el centro principal se encontraría en lo que ahora es el distrito de San Miguel, particularmente entre Plaza San Miguel y la Av. Colonial. Y al parecer Huachipa estaría bajo este nuevo centro.

Horizonte medio (550 d.C – 1000 d.C)

En lo que ahora es Huachipa encontramos diversos centros administrativos como: Pirámide de Nievería, Huaca Trujillo, Cajamarquilla. Estos tuvieron  mucha importancia en la vida de los Huachipanos prehispánicos sobre todo hacia los 500-600 d.C. Lo interesante es que la cultura de esta época estaba vinculada con Ayacucho (Wari), producto de estas relaciones se genera el estilo Nievería (550-600 d.C.). Todo indica que estos centros administrativos constituyeron un centro importante durante el Horizonte Medio (550-900 d. de C.).

Intermedio tardío y Horizonte tardío (1000-1476 d.C.)

Existieron una serie de  cambios con respecto al periodo anterior. Mientras en las etapas anteriores, las poblaciones más grandes se localizaban en el piso del valle y cerca de las faldas de los cerros contiguos, en esta etapa la tendencia es la de poblar las laderas y cumbres de los cerros. No existe respuesta certera a este cambio, sino varias: No se sabe si se debió a una necesidad de contar con más campos de cultivo o la necesidad de seguridad y defensa, tanto de los fenómenos naturales como de otros grupos humanos que probablemente deseen invadir la zona.

Pero este no es el único cambio que se registra también se deja de construir pirámides y edificios monumentales, mostrando preferencia por sitios arquitectónicamente más sencillos. Estos fueron construidos sin orden o plan alguno lo cual los diferencia de los construidos en el  Horizonte Medio. Además la cerámica es tosca, burda y decorada a base de atributos seculares, a diferencia de la del Horizonte Medio donde el colorido y representaciones, revelan no sólo cuidado en su ejecución, sino también en las representaciones.

Probablemente lo que ahora es Santa María de Huachipa fue poblado por un grupo étnico de origen Ichma[2] pero por la invasión de los Yauyos, quedó dentro de la influencia de estos últimos, junto con Carapongo y Huampaní[3]. Es así que Huachipa llega al periodo Inca. En 1470 llega Túpac  Yupanqui y anexa todo el valle del Rímac (incluida Huachipa, por supuesto) al Tawantinsuyo.

Huachipa durante el virreinato

Con la llegada de los europeos en el siglo XVI, el mundo andino cambió totalmente. El Tawantinsuyo, aparte de atravesar una guerra civil por la sucesión del poder,  no había logrado formar una unidad en la cual las diferentes etnias integrantes se sientan parte de éste. La fácil entrada y expansión de los españoles se debió a esta falta de unidad (Espinoza, 1986). El valle del Rímac fue especialmente afectado por las epidemias y todas las consecuencias de éstas trajeron, drástica reducción de la población nativa y una pesada  carga de trabajo y tributo a los sobrevivientes. Los conquistadores españoles se dividen tierras y hombres que ellos consideran “premios” que ganaron con justicia. Estos “premios” eran las encomiendas.  Es así que Huachipa se convierte en una de ellas.

La encomienda, institución de origen medieval, fue implementada con modificaciones, por los españoles en América[4], para sacar provecho del trabajo indígena. Consistía en la entrega de un grupo de indios a un español para que éste los protegiera, educara y evangelizara. Aquellos debían pagar un tributo como obligación de ‘‘vasallos’’ de la Corona, retribuyendo de esta manera los servicios prestados por el encomendero. Generalmente, este tributo se pagaba con trabajo”

La encomienda de Huachipa pasó por diversos dueños que no pudieron gozar plenamente de sus tierras ni de la servidumbre de la gente que vivía dentro de ellas pues eran tiempos caóticos de constantes luchas ya que después de la conquista se dieron una serie de conflictos entre los conquistadores españoles; Guerra Civil entre Pizarristas y Almagristas (1537- 1542) y la Guerra de los Encomenderos (1544- 1548), la cual era una: “Rebelión producida por los encomenderos españoles afincados en el Virreinato del Perú contra la corona española, en protesta a la promulgación de las «Nuevas Leyes de Indias», las cuales suprimían el carácter perpetuo de las encomiendas” (Ríos, 2020, par. 1)

La corona española ganó la guerra y es así es como “Las leyes Nuevas” promulgadas en 1542 eliminan el carácter perpetuo de las encomiendas pues la corona española no percibía directamente sus beneficios, se crean en lugar de éstas diversas reducciones indígenas también conocidos como Pueblos de Indios. Así pues se pasará a reubicar a las poblaciones nativas a estas reducciones. En el caso de Huachipa no se crea una reducción sino que su población pasa a ser reubicada a la de San Juan Bautista de Lurigancho, ¿Por qué? Todo indica que las enfermedades habían mermado la población, quedando pocos indígenas huachipanos[5], lo curioso es que Huachipa al  pertenecer en la época pre- hispánica a los Chaclla, una microetnia perteneciente a los Yauyos que aunque se le crea su propia reducción, los nativos huachipanos no son llevados allí.   Así es como en 1575 se decide llevarlos al Pueblo de San Juan Bautista de Lurigancho. Esto produjo una serie de problemas para sus habitantes especialmente para los curacas como Don Alonso Chumbi quien tras encontrarse en una situación difícil por no cultivar sus tierras: decidió venderlas (Málaga, 2011)

Así es como Huachipa entra en la era de las haciendas, disgregándose su población originaria para siempre.

Los únicos indígenas serán aquellos que vivirán en las haciendas como peones y los indios camaroneros, la historia de estos últimos es bastante interesante. El agua siempre fue importante para la subsistencia de la población de la ciudad de Lima, así que la regulación del agua de las acequias era bastante importante, formándose prontamente leyes y autoridades que regulen su uso y coordinación. A los indios camaroneros no les importaba eso, tapaban muchas veces los canales para formar pequeñas lagunas para que el agua se empoce y poder pescar con mayor provecho. (Ibídem, 2011)

Un hecho dramático dentro de la historia de Huachipa fue la destrucción del Palenque de Huachipa:

Durante el Virreinato era común que los esclavos escaparan de sus amos. Esclavos domésticos o agrarios (aunque más estos últimos: debido a la dureza del trabajo y los castigos) convirtiéndose en cimarrones, Los fugitivos tenían dos opciones refugiarse en la ciudad, donde los callejones y tugurios de algunos barrios como San Lázaro eran un perfecto escondite, donde además tenían el apoyo solidario de los negros libertos. Otros sin embargo optaban por la protección de bosques, pantanos y cañaverales (Ramírez, 2018, p. 76)

Entre 1711 y 1712 se creó este palenque el cual sirvió de protección y residencia a los esclavos fugados es decir, cimarrones,  y esto porque la vegetación de Huachipa en esta época era exuberante, ofreciendo un refugio natural.

En Agosto de 1713 se arma una expedición contra el palenque a cargo de don Martín  Zamudio (Corregidor de Huarochirí) y Don García mogollón (uno de los hacendados del valle)

Francisco Congo y Manuel Lucumi son procesados y condenados a la horca y descuartizamiento por orden del Virrey Diego Ladrón de Guevara.

La cercanía del palenque era peligrosa para los viajeros por los constantes robos y asaltos cometidos por los cimarrones, además que era una zona de paso no solo de Lima hacia la sierra sino de la ruta de la nieve la cual durante el virreinato se usaba para transportar la nieve de las montañas de Huarochirí para preparar postres.

Al llegar a la Independencia, Simón Bolívar en 1825 crea el distrito  de Lurigancho, -con capital en el Pueblo de Lurigancho[6]– el cual abarcaba desde lo que ahora es San Juan de Lurigancho hasta el actual  distrito de Ricardo Palma[7] , pasando a ser parte de la, en esa época, recientemente formada provincia de Lima (creada en 1821).

Bibliografía

Congreso de la República del Perú (2018)  Dictamen recaído en el proyecto de ley 1317/2016-cr que propone declarar de preferente interés nacional la creación del distrito de Santa María de Huachipa, en la provincia y departamento de Lima. Extraído de:

https://www.congreso.gob.pe/Docs/comisiones2017/Comision_de_Descentralizacioni/files/pd_pl_1317_-_huachpa_-_1605.pdf

Espinoza, W.

Fernández, J (2007) Los Ruricancho. Orígenes prehispánicos de San Juan de Lurigancho. Fondo Editorial del Congreso del Perú, Lima

Málaga, M (2011) Historia del valle de Huachipa durante la colonia. Municipalidad del Centro Poblado de Huachipa, Lima.

Mondragón, M (2015) Huachipa, historia y presente. Historia Local, Medio Ambiente y Vida Cotidiana. Extraído de
https://huachipapasadoypresente.blogspot.com/

Ochoa, R (2016) Los primeros limeños. Extraído de: https://arkeonoticias.wordpress.com/2016/07/24/los-primeros-limenos/

Palacios, J, Maquera, E y Toledo, C. (2014) Tecnología hidráulica, ampliación de la frontera agrícola y asentamientos no monumentales durante la época Lima   BOLETÍN DE ARQUEOLOGÍA PUCP / N.° 18, pp. 59-80 Extraído de: http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/boletindearqueologia/article/viewFile/15605/16053

Poloni, J. (1987) San Juan de Lurigancho. Su historia y su gente. Un distrito popular de Lima, CEP, Lima.

Ramírez, R. (2018) El Palenque de Huachipa y el levantamiento de Francisco Congo en San Juan de Lurigancho. Historia y Presencia, Ruricancho, Lima.

Ríos, R (2020) Guerra de los Encomenderos. Extraído de: https://revistadehistoria.es/la-encomienda-en-hispanoamerica-colonial/

Rostworoski, M (2015) Pachacamac y el Señor de los Milagros: una trayectoria milenaria; el señorío de Pachacamac: El informe de Rodrigo Cantos  de Andrade: Señoríos indígenas de Lima y Canta (Obras Completas II), Lima IEP, 2002.

Sandoval del Águila, P (2011). Lima milenaria: huaca en Huachipa es tan antigua como Caral. Extraído de: https://archivo.elcomercio.pe/sociedad/lima/huaca-huachipa-tan-antigua-como-caral-noticia-1342928?ref=flujo_tags_332198&ft=nota_1&e=titulo

Silva, J,  García, R. (1997). Huachipa-Jicamarca: cronología y desarrollo sociopolítico en el Rímac. Bulletin de l’Institut français d’études andines, 26 (2) Extraído de: https://www.redalyc.org/pdf/126/12626203.pdf


[1] Licenciado en Antropología por la Universidad Nacional Federico Villarreal de Lima, Perú.

[2] Según el historiador Waldemar Espinoza, en la jurisdicción territorial de este señorío existieron 12 curacazgos menores: Pachacamac, Caringa. Manchay, Surco, Lati, Guanchoguayllas, Pariacha, Lima, Maranga, Guadca, Lurigancho y Caruaillo (Carabayllo) sin embargo éste último habría sido anexado  a la provincia del corregimiento de Lima a pesar de haber pertenecido al señorío de Collic  como resultado de la fuerte despoblación que sufría. (Espinoza, 2014)  

[3] Este tipo de anexiones fueron sufridas por otros grupos Ichma, como Sisicaya en el Valle de Lurín. Según Rostworoski (2015): (…) Se nombra a la Guaranga Yunga de Sisicaya incorporada a la guaranga serrana de Huarochirí. Esta anexión fue seguramente una consecuencia de la conquista Inca, y obedecía quizás a un pedido de los Yauyos, amigos de los soberanos cuzqueños, deseosos de tener una zona de chaupi yunga o costa media y a un medio ambiente apropiado para las plantaciones de cocales de gran valor para los habitantes de las serranías continuas. (p. 90)

[4] Si desean conocer más de las diferencias entre la encomienda medieval castellana y la indiana, recomiendo leer: Entre encomienda castellana y encomienda Indiana: Una Vez más el problema del feudalismo americano (siglos XVI-XVII).http://anuarioiehs.unicen.edu.ar/Files/1988/001%20-%20Romano%20Ruggeiro%20-%20Entre%20encomienda%20castellana%20y%20encomienda%20indiana%20………pdf

[5] Los Lurigancho, habitantes de la quebrada Canto Grande y vecinos de los Huachipa, habían sufrido similar descenso demográfico, según lo conversado con el arqueólogo Julio Abanto habitaban, probablemente la quebrada Canto Grande a la llegada de los españoles, 3000 personas aproximadamente.  Para 1583, solo habitaban 376 personas en esta quebrada reducidos en el Pueblo de Lurigancho, y dentro de esta población se encontraban los Huachipa y otras etnias cercanas reubicados allí (Espinoza, 2014) (Málaga, 2011).  

[6] Éste pueblo en la actualidad es la capital de San Juan de Lurigancho, y se encuentra a una cuadra de la Estación Pirámides del Sol del Tren Eléctrico.

[7] “En 1940 el Presidente Manuel Prado separa el nuevo distrito de Chaclacayo de Lurigancho- Chosica, cuatro años después el distrito de Ricardo Palma se separa.(Fernández, 2007, p. 162)


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