#LasPrestadas: La comunidad frente al proceso de musealización de Centros Históricos.

Por Karla Alvarado Palacios

Resumen: El Centro Histórico de Quito se ha transformado en un lugar turístico por excelencia, potenciado por haber sido declarado como “Patrimonio Cultural de la Humanidad” en 1978 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). La capital se adjudicó por tercer año consecutivo el título de “Destino Líder en Sudamérica”, en la edición de este año de los World Travel Awards. Sin embargo, La Chilena, uno de los catorce barrios que conforman el Centro Histórico Patrimonial, da cuenta de la complejidad que comprende la preservación del patrimonio y sus significaciones en una ciudad contemporánea; por ejemplo, la musealización de Centros Históricos y la consecuente destrucción de los tejidos sociales que de ellos subyacen, a costa de la propensión al turismo. En ese sentido, se sustenta la idea de que la conservación del patrimonio debería ser una opción para dinamizar la vida social y cultural de las ciudades y barrios a fin de mejorar la convivencia y calidad de vida de sus habitantes, apoyado en el diálogo entre todos los actores que confluyen la ciudad, sean éstos de carácter público o privado.

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Im2. Barrio ‘La Chilena’
Fuente: http://www.elcomercio.com

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Quito, Destino Líder de Sudamérica

El Centro Histórico de Quito se ha transformado en un lugar turístico por excelencia, potenciado a la luz de ser declarado “Patrimonio Cultural de la Humanidad” en 1978 por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El antecedente a ésta designación es el imperativo por controlar la trasformación de la trama del Centro Histórico, a raíz del ensanche y destrucción de los históricos edificios de invaluables características arquitectónicas. Varias edificaciones fueron derrocadas para ceder su sitio a grandes edificios de corte racionalista, con el auspicio de regulaciones urbanas. Ello resultó de la creciente especulación del suelo, que pasaba por alto una consolidación histórico arquitectónica de cuatro siglos (López, 2005).

A fin de contrarrestar estos efectos, en 1967 se promulgan las Normas de Quito, para la protección del Patrimonio Cultural, y ese mismo año el Municipio aprobó una ordenanza específica para el Centro Histórico, en la cual se delimitó el área a ser protegida, que comprende 200 manzanas, con un total de 375,2 hectáreas incluyendo 14 barrios. La ordenanza, le confirió el carácter de invariabilidad a todas sus edificaciones públicas y privadas, así como también, a sus espacios públicos, diseño de calles y veredas; y se constituyó en la primera normativa de protección de una zona histórica vigente en Latinoamérica (López, 2005).

Al mismo tiempo, la conservación de los bienes inmuebles patrimoniales, conllevó a exclusión social, la capitalización del suelo y con ello la segregación, que como el resto de América Latina se hizo evidente (Paz, 2014). A pesar de esto, el Centro Histórico mantiene aún una fuerte apropiación identitaria. Este factor es atribuible al hecho de que la carga histórica que tienen estos espacios, que al formar parte de un área muy grande, le confiere una representación colectiva, como el escenario más distintivo y significativo de la ciudad (Carrión, 2005).

Con el título conferido por la UNESCO, se crearon algunas asociaciones de protección del patrimonio en la ciudad. Empero, las últimas políticas urbanas quiteñas han priorizado el crecimiento económico en base al lucro de su riqueza patrimonial priorizando el turismo, aunado a la generación de los servicios que esta actividad demanda. De hecho, en octubre, Quito se adjudicó por tercer año consecutivo el título de “Destino Líder en Sudamérica”, en la edición de ese año de los World Travel Awards, considerado como “El Oscar” del turismo (Castellanos, 2015).

Los habitantes del Centro Histórico patrimonial se pronuncian sobre la conservación de su patrimonio asignándole una significancia socio-espacial. Sobresaliendo relatos de vecindad, y oficios populares que han persistido en el tiempo y en el espacio, como son, ebanistas, talabarteros, tenderos, zapateros, sastres, etcétera (Paz, 2014). La noción del patrimonio como un proceso que supone la participación de diferentes actores, según Dormaels (2012), da lugar a que aparezcan comunidades locales proactivas que lideran la construcción de patrimonio. La participación ciudadana permite hacer del patrimonio un marcador de identidad. Siguiendo a Dormaels, en el caso de que una comunidad se haga partícipe del proceso de patrimonio, preserva lo material, sus costumbres, y lo que defina su calidad de vida; ese el caso del barrio La Chilena.

El barrio ‘La Chilena’

El barrio La Chilena, es uno de los 14 barrios protegidos en el Centro Histórico, y refleja como señala Paño (2012), la emergencia urbana que supone plantear actividades y usos turísticos entendidos como la única forma de conservar el patrimonio. Ello ha configurado ciudades museo, conllevando la destrucción de tejidos sociales, y la externalización de los impactos negativos sobre la comunidad, ocasionados por la afluencia masiva de turistas.

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Im2. Barrio ‘La Chilena’
Fuente: http://www.elcomercio.com

Este barrio es altamente valorado por su capacidad de organización vecinal (Paz, 2014), en función de la defensa de sus bienes inmuebles, a la luz de que las políticas públicas urbanas de la capital, han intentado reubicarlos para la implantación de hoteles, y embajadas de varios países (IMMQ, s.f.). La expropiación se convertiría en el arma utilizada por la institucionalidad, para depurar estos espacios. Paz, relata que, tras la pretensión de exclusión de los residentes de los inmuebles, declarando las viviendas bajo el apelativo de “utilidad pública”, se vulneraría el derecho a la propiedad privada y además, se propendería una acción en pro de la gentrificación.

Los habitantes de La Chilena cuentan que no supieron del proyecto hasta cuando les llegaron las cartas de notificación: “… por eso es que cuando hubo una conversación cuando nos citaron al Municipio una de las personas que nos atendió dijo – nuestro error fue, no haberles participado la idea que teníamos y no haber consensuado con ustedes eso” Comenta una vecina del barrio en una entrevista. (Doña Mirian, 2013, citado en Paz, 2014)

En este contexto, es notorio que la participación de la comunidad en este proceso de patrimonio no se hizo presente. Siendo los ciudadanos los encargados de su significación, de usar estos bienes, de mantenerlos. Se trataría entonces de un ejemplo de cómo el desarrollo urbano y económico de una ciudad patrimonial paradójicamente, se aparta de su concepción en el proceso. Según Paño, la generación de propuestas por parte de los profesionales es esencial, sin embargo la participación de la ciudadanía es el ideal para la configuración del mismo.

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Im3. Vecinos reunidos en pro de la defensa del patrimonio del C. Hist. de Quito Fuente: https://derechoalaciudadflacso.wordpress.com

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Referencias bibliográficas:

Carrión, F. (2005). El centro histórico como objeto de deseo. En: Regeneración y revitalización urbana en las Américas: hacia un Estado Estable. Fernando Carrión editor. Quito. FLACSO, Ecuador.

Castellanos, Gabriela. (2015). Quito se coronó como Destino Líder de Sudamérica en el Oscar del turismo. Recuperado en noviembre de 2015, de: http://www.elcomercio.com/actualidad/quito-destino-lider-sudamerica-world.html

El Comercio. (2011). El esplendor de Quito, desde La Chilena. Recuperado en noviembre, de: http://www.elcomercio.com/actualidad/quito/esplendor-del-centro-de-quito.html

López, F. (2005). Quito, Patrimonio Mundial, 25 años después resumen de un Proyecto Integral De Gestión. Areté Documenta. Revista de la Asociación Española de Gestores de Patrimonio Cultural, Patrimonio Cultural Iberoamericano.Primeras Jornadas de Patrimonio Cultural en América Latina, eds. Jos Martín y Elena Villamor, Madrid.

Paño, P. (2012). Gestión del patrimonio cultural y participación ciudadana. Presupuestos participativos como ejemplo de decisión y gestión compartida del patrimonio cultural entre instituciones públicas y ciudadanía. Treballs d’Arqueologia, 18.

Paz, J. (2014). Patrimonio, residencialización y exclusión social. El caso de La Chilena, en el Centro Histórico de Quito.Recuperado en noviembre de: https://derechoalaciudadflacso.wordpress.com/2014/01/29/patrimonio-residencializacion-y-exclusion-social-el-caso-de-la-chilena-en-el-centro-historico-de-quito/
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Recursos Web:
Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP): http://www.patrimonio.quito.gob.ec/index.php/patrimonio-cultural/patrimonio-material/aproximacion-a-la-historia/en-el-ecuador
Ilustre Municipalidad Metropolitana de Quito: http://sthv.quito.gob.ec/images/indicadores/Barrios/c_historico.jpg

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Fuente: Revista Planeo Nº 25 Centros Históricos en América Latina: entre la autenticidad y la renovación, Diciembre 2015

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