SW Symposium

SOUTHWEST SYMPOSIUM

“Construyendo arqueologías transnacionales”

Saludos colegas y amigos, en esta ocasión quiero compartirles una breve reseña del Simposio del Suroeste (Southwet Symposium) que se llevó a cabo del 7 al 10 de enero del año en curso en Hermosillo, Sonora. ¿El objetivo? Fomentar la investigación arqueológica transnacional, por lo cual se dio cita gran parte del gremio arqueológico de ambos lados de la frontera, para presentar sus más recientes investigaciones sobre el área en cuestión.

Primero que nada me gustaría exponer brevemente una reseña de lo que fue el simposio, de las nuevas propuestas, los nuevos y los no tan nuevos enfoques y las temáticas expuestas.

Posteriormente les compartiré un poco acerca de mi propia experiencia (personal y subjetiva) haciendo una burda etnografía del gremio arqueológico norteño y finalmente les expondré mis conclusiones personales.

Hablemos del SW

(¿Y donde quedo la diagonal de Tita? “SW/NO”)

El Simposio se dividió en dos partes: la presentación de ponencias y la presentación de carteles, mismos que a su vez se dividieron en temas diferentes.

Las temáticas expuestas fueron bastante diversas y abarcaron un poco desde la arqueología del occidente hasta el patrimonio arqueológico en el SW/NO.

Las temáticas de las mesas fueron:

-Occidente y Norte de México/ West and North  México

-El siglo perdido: 1450 a 1540 d.C./ AD 1450 to AD 1540: The lost Century

-Arqueología y Sociedad/ Archaeology and Society

-Colaboración entre culturas/Collaborating Across

Sesión de carteles:

-Violencia en el Suroeste/Noroeste/Violence in the Southwest/Northwest

-Arqueología de Salvamento/Contract Archaeology

-Casas Acantilado/ Cliff Dwellings

-Arqueología costera/Coastal Archaeology

-Sesión general de carteles

Cada una de las mesas fue coordinada por un arqueólogo mexicano y otro norteamericano con el fin de fomentar la colaboración binacional.

En general todas las mesas presentaron investigaciones interesantes, algunas con fines únicamente descriptivos o informativos sobre el quehacer arqueológico en su área de estudio, otras fueron más allá  y llegaron a la crítica y algunas otras presentaron propuestas para resolver problemáticas específicas.

Tras Bambalinas

…y los que no se atrevieron a levantar la mano, opinaron en la barra…

Como es bien conocido por todos los que hemos asistido a este tipo de eventos académicos, la verdadera discusión, propuestas y criticas salen a luz tras bambalinas y en la barra de la cantina.

Extraordinaria fue la fiesta a la que se dieron cita intermitentemente los asistentes del simposio, y digo fiesta en singular por que en realidad esos cuatro días de celebración y tertulia pareció ser uno, en el cual tuve oportunidad de compartir con compañeros ya conocidos nuestros puntos de vista acerca de las investigaciones presentadas y lo mejor…mas allá de eso, de nuestras propias investigaciones y proyectos personales, esos que no salieron a escena durante el evento.

Nuevos conocidos, de los dos lados del canal se encontraron debatiendo sobre las distintas formas de hacer arqueología y no solo de eso, del concepto de la misma.

Extranjeros con viejos enfoques difusionistas y otros con enfoques más regionales, jóvenes estudiantes mexicanos y no tan jóvenes consagrados investigadores compartiendo la misma jarra de cerveza.

Y entre el circulo de invitados hablamos sobre los grandes estelares ausentes en el simposio…

¿Y qué pasó con el Proyecto Trincheras?….dijeron todos, ¿Y El fin del mundo?  (por hablar de lo local: arqueología de Sonora) Y que decir de Sinaloa y Chihuahua que se limitaron a un par de ponencias cada uno… y nos faltó más al respecto… por que nos hubiera gustado escuchar un poco más de los grandes ausentes, mismos que son también el SW/NO.

Aún a pesar de ello, las mesas presentadas dieron material suficiente para cuatro noches de tertulia…

Polémica fue la mesa de Occidente y Norte de México, en la cual se cuestionaron algunos bien disfrazados enfoques difusionistas de la arqueología, en la cual muchos investigadores continúan con la búsqueda de  rasgos mesoamericanos en el SW/NO. La aportación indiscutible fue la apertura de un espacio para la arqueología de occidente.

En el siglo perdido pudimos conocer un poco sobre la arqueología de este periodo, al cuál se le denomino siglo perdido por ser una etapa poco estudiada en diferentes áreas del SW/NO. La mesa de Arqueología y sociedad, nos mostró un poco de las diversas formas de hacer arqueología y la mesa de Colaboración entre culturas nos permitió develar  la realidad de la sociedad norteña contemporánea, múltiple en facetas, mismas que se completan para darle cuerpo a ese extraordinario colage de culturas que es el Norte de México en la actualidad.

Por otra parte, puedo decir, con entera satisfacción que el éxito del simposio se lo llevo la sesión de carteles, en donde se abordaron diferentes temáticas acerca de las nuevas problemáticas del Noroeste.

Todos… y absolutamente todos quedaron sorprendidos por el interés del público y por el acceso a un contacto más personal, mas cercano, mas de café, entre el expositor y el oyente… Ambas sesiones de carteles fueron ricas en diversidad, tanto en temáticas como en personas… y ahí podíamos ver a los jóvenes estudiantes, presentando sus investigaciones preliminares sobre sus tesis de licenciatura, a los jóvenes arqueólogos presentando los resultados de sus proyectos y a los grandes consagrados con la batuta en la mano.

Y desde mi punto de vista, el éxito de esta sección fue debido a que se pudo romper la barrera subconsciente que marca la mesa del ponente, pues ofreció proximidad, en donde el investigador se convierte en individuo y en donde la interacción se puede generar de una manera más natural.

Particularmente puedo decir que si hubiera un premio para el mejor cartel ese se lo llevaría el del “entierro Conca’ac” de Elisa Villalpando (C-INAH Sonora), James Watson (Arizona State Museum),  Manuel Graniel (C-INAH Sonora) y la familia Torres (Comunidad Conca’ac) en el cual se presentaron los resultados y el proceso de inhumación de un individuo en territorio Conca’ac, en el cuál la población pudo formar parte activa.

Por otra parte, la Costa Central tiene una mención honorífica, pues fue la que arrasó con la audiencia en la presentación de los carteles del salvamento en el sitio Tastiota (Costa central) y sus tradiciones funerarias por Adrián López Dávila (C-INAH Sonora).

El uso de las nuevas tecnologías en la práctica arqueológica me pareció una aportación de suma importancia y utilidad. En este rubro se presentaron los resultados de algunos proyectos que están echando mano de las innovaciones tecnológicas, como es el caso de Stephen A. McElroy  (Statistical Research Inc.)  quien presentó un cartel titulado “Aplicación de la tecnología geoespacial para la excavación de un cementerio histórico en el condado de Pima, Arizona”, en este proyecto se hizo uso de algunos elementos como la fotogrametría de corto alcance y el escaneo 3D para el registro de elementos arqueológicos, en el cual el engorroso trabajo de dibujar un entierro se convierte en algo tan simple como tomar una fotografía. Del lado mexicano tenemos el trabajo de José Luis Punzo Días (C-INAH Durango) quien presenta  la reconstrucción virtual en 3D de un sitio de casas acantilado en Durango en donde cada detalle (desde un muro, hasta una grieta en el mismo) se encuentra referenciado a escala con exactitud.

Y  concluyendo…..

Finalmente puedo decir que desde mi perspectiva se cumplió con el objetivo de intentar construir una arqueología transnacional en el SW/NO, con el solo hecho de tener en cuenta a gente de ambos lados de la frontera.

Y la pregunta es: ¿La arqueología transnacional se queda solo en un congreso? ¿Se resuelve en cuatro días? Yo creo que no, yo creo que este es un parteaguas de lo que será un arduo camino por recorrer y en el cual todos los investigadores del área (desde los más jóvenes hasta los mayores) nos tenemos que hacer el firme propósito de abrir las puertas y reparar los baches que hayan quedado en este camino y que solo podremos lograr comprometiéndonos con la investigación en el norte, difundiendo, formando gente y promoviendo su crecimiento.

Con respecto a las mesas puedo decir que me gustaría haber escuchado más propuestas a las problemáticas a las que se enfrenta la investigación norteña hoy en día, sobre los convenios con otras instituciones (o la posibilidad de…) e incluso no hablemos de transnacionalidades si no de una arqueología interdisciplinaria a nivel regional, misma que no puedo decir que es inexistente pero si escasa.

Me gustaría que no se quedara en cuatro días de congreso, si no que se convirtiera en una realidad que tuviera el objetivo de romper esas fronteras imaginarias entre ambos países.

Por otro lado tras bambalinas pude observar la falta de inserción que tienen los estudiantes en estos eventos, por que muchas veces no se les invita a participar (por creer que no se tienen los elementos discursivos en esta etapa formativa) o por que de la otra parte no hay interés al respecto, sin embargo, en este caso, puedo decir que vi con gusto a un grupo de jóvenes de la UAZ, interesados y atentos en las problemáticas discutidas pero también vi con desencanto la falta de interés de muchos investigadores para responder sus dudas y abrir los espacios, por considerarlo poco importante solo por que se trata de estudiantes.

Creo que la apertura de estos espacios para estas futuras generaciones de arqueólogos es fundamental y necesaria y como investigadores tenemos la obligación de insertarlos y la necesidad de difundir nuestros trabajos a todas las escalas para que estos no se queden en la gaveta de nuestros escritorios.

Para mi el Southwest fue una gran fiesta (no solo por la cerveza tras bambalina) si no por el ánimo festivo con el cual se integraron todos y cada uno de sus participantes, desde las grandes vacas sagradas (uso el término sin ánimo peyorativo) ya con cabecita blanca, hasta los jóvenes rostros de los estudiantes.

El compromiso con la difusión y con el conocimiento de la investigación arqueológica será a partir de ahora un reto que asumir. El evento fue un éxito rotundo, pero ¿qué sigue ahora?

En conclusión puedo decir que mi estancia en el Southwest Symposium fue enteramente satisfactoria y sobrepasó mis expectativas aunque debo insistir ya con ánimo criticón que desde mi perspectiva  la conclusión de muchas mesas quedo en el aire (como siempre en todos lados) y en las sesiones de carteles el tiempo de exposición fue insuficiente para el espectador. Por otra parte,  también me gustaría mucho ver más compromiso por parte de los estudiantes (ver más estudiantes ahí!!!! Esos son sus foros también!!!) y que a la vez se abrieran espacios para ellos, (que se les tome en cuenta, rompamos con esos viejos esquemas que no nos permiten crecer ni como investigadores ni como individuos) por que al menos para mí…su voz es importante.

Y para lo que falto…..

Por favor escriban si tienen alguna duda o sugerencia, o si les interesa conocer más acerca de algo en particular, podemos ampliar la discusión, a quién le interese puedo enviarles los abstracts y tal vez ponerlos en contacto con el investigador del tema de su interés….

Gracias a todos y…..

Nos leemos pronto.

3 comentarios en “SW Symposium

  1. Nan coincido fuertemente en estos puntos:
    * ponencias más ancladas (vaya, no siempre en el “aire”)
    * mayor tiempo para el expositor(es) de cartel y que este permanensca expuesto durante todo el congreso.
    * yo cambiaria así: la necesidad de incluir a las nuevas generaciones de esta labor, y la obligación de difundir los avances de proyecto (es increible que en estos tiempor aún se cele asi la información)
    * en que los mejores debacles científicos se hacen con una cerveza en la mano y mejor aún y si hay taka takas cerca.

    Solo he de hacer una observación, la mayor parte de credito sobre cartel el gigante seri es para Manuel Graniel Tellez.

  2. Saludos Clau

    A mi me encanto ver a los chavos ahí, tan interesados y participativos.
    Definitivamente estoy de acuerdo contigo con respecto a integrar a los estudiantes en estos espacios. En otros países se les considera y se les integra en las diferentes actividades académicas y se dan los apoyos necesarios para que los jóvenes puedan desarrollarse, por esa razón estos países “producen” profesionistas más competitivos. La tarea seria en este caso comenzar a integrar a los más jóvenes para que pierdan el miedo a abrirse en estos espacios y puedan acceder a otras alternativas laborales.

    Nan

  3. Respecto a todo lo expuesto del Southwest no cabe duda que estoy totalmente de acuerdo contigo Nancy, en el aspecto especifico del “interes e integración” de los estudiantes de Arqueología, los cuales a mi parecer es un gran paso que se debe de aplaudir por el simple hecho de haber asistido, y que decir de aquellos que nos decidimos a participar en la sesión de carteles y exponer nuestras “primeras ideas” en este tipo de evento, ya que lo que cuenta es la “retroalimentación” sin importar la “etiqueta ó nivel”.

    Para finalizar, este tipo de organizaciones deberían darse constantemente sin separación alguna (investigadores-estudiantes) ya que de ese modo, muchos de los proyectos arqueológicos no se lograrían sin la ayuda de los estudiantes y viceversa; si como “gente en común” (arqueólogos) no estamos unidos…la arqueología seguiría difuminada. Asi que, en general el evento fue un escenario para todo tipo de personas (expertas/no expertas), lo cual hizo de ello, la interacción ó interés específico de cada uno de los que asistimos, aclarando y aprendiendo de lo que aún falta por desenterrar.

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