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Los habitantes del Istmo y los mayas…

Por Marcus Winter[1] y Marisol Yadira Cortés Vilchis[2]

 

Los habitantes del Istmo y los mayas en tiempos prehispánicos

Desde hace aproximadamente 4 mil años han existido tres principales grupos lingüisticos indígenas en lo que ahora es el sur de México. Los habitantes del Istmo de Tehuantepec son hablantes de lenguas mixe-zoques; sus vecinos al este, hoy Chiapas y Guatemala, hablan lenguas mayenses; mientras que las lenguas otomangues se hablan en la actual región de los altos de Oaxaca. Cómo interactuaban estos grupos que no compartían la lengua es un tema para la arqueología.

 

Sabemos poco de las relaciones entre los mixe-zoques y los otomangues. Tanto la historia como los estudios lingüisticos demuestran que siglos antes de la llegada de los españoles los zapotecos de Valle de Oaxaca invadieron la región del Istmo oaxaqueño. Los datos arqueológicos lo confirman. Durante nuestras exploraciones arqueológicas en 2006 en el valle de Jalapa del Marqués, hayamos una casa con elementos similares a las residencias zapotecas en los Valles Centrales, por ejemplo: dos cuartos separados por un patio, un entierro humano en posición extendida, comales delgados y cajetes de cerámica gris con tres soportes efigie.

 

En contraste, el intercambio de bienes entre los mayas y los dos grupos de Oaxaca prueba las relaciones enrte éstos. Intercambio eventual entre grupos mayas y grupos mixe-zoques se remonta hasta 3 mil años antes del presente. Los Habitantes del sur del Istmo recibían obsidiana de los yacimientos de Jilotepeque y el Chayal, ubicados en Guatemala y presumiblemente controlados por grupos mayas; siglos más tarde, en el Istmo adoptaron un estilo de hacer figurillas de barro parecido al de pobladores de Tabasco y Campeche; posiblemente hubo una incursión de los mayas en esta región oaxaqueña. Alfonso Caso y sus ayudantes encontraron en Monte Albán un fragmento de un vaso cerámico policromado, importado mediante el Istmo. Un fragmento similar fue encontrado en 1972 por Judith Zeitlin en el sitio Saltillo cerca de Juchitán.

 

Documentamos intercambio con los mayas a una escala mayor en 2004, con nuestras excavaciones en el sitio Paso Aguascalientes y en el valle de Jalapa del Marqués. Enfrente de un pequeño templo, uno de nosotros (MYCV) halló una ofrenda con 5 vasijas completas y 48 rotas, de una cerámica distintiva llamada Plomiza Tohil (Tohil Plumbate) y objetos de jadeita importada e la región maya. Estudios geográficos y análisis químicos de la composición del barro demuestran que la Plomiza Tohil fue producida en el extremo sureste de México por el río Cahuacán, cerca del Pacífico y la frontera con Guatemala.

 

La cerámica Plomiza destaca por su lustrosa superficie de color anaranjado y gris. Las vasijas son pequeñas, lo que facilita su transportación. Hay cajetes, vasos y también botellones y tecomates con efigies de animales como felinos, sapos y ranas. Este material fue sumamente cotizado entre 900 – 1100 años d.C. Y exportado desde el Soconusco hasta lugares tan lejanos como Chichén Itzá, Tula y el occidente de México. Asociado a las vasijas Plomiza, el Paso Aguascalientes aparecieron placas de jadeíta finamente trabajadas e implementos de obsidiana, todo al parecer de origen maya. Creemos que este intercambio fue organizado y controlado por la élite de habla mixe en Paso Aguascalientes. Los bienes tal vez fueron transportados por medio de canoas en los esteros y las lagunas interconectadas a lo largo de la costa del Pacífico, desde el Soconusco hasta el Istmo sur. ¿Quiénes movieron los bienes? ¿Mayas, mixes o quizás comerciantes huaves?

 

Hace años en Monte Albán, Caso y sus colaboradores encontraron dos vasijas tipo Plomiza Tohil, casi iguales a las de Paso Aguascalientes; lo más probable es que hayan llegado a Monte Albán mediante este lugar. Así fue, entonces, que los antiguos mixe-zoques del Istmo oaxaqueño practicaban intecambio con sus vecinos mayas al este y transmitían elementos culturales mayas a los altos de Oaxaca, y tal vez más allá.


Nota del editor: Texto tomado de la revista El Jolgorio Cultural Año 3. Núm.26. Junio 2010 http://jolgoriocultural.wordpress.com

[1]Arqueólogo Centro INAH Oaxaca.

[2]Pasante de Arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Foto: Wikipedia [http://es.wikipedia.org/wiki/Cer%C3%A1mica_Tohil_Plomiza]

 

Marcus Winter[1]

Marisol Yadira Cortés Vilchis[2]

 

Desde hace aproximadamente 4 mil años han existido tres principales grupos lingüisticos indígenas en lo que ahora es el sur de México. Los habitantes del Istmo de Tehuantepec son hablantes de lenguas mixe-zoques; sus vecinos al este, hoy Chiapas y Guatemala, hablan lenguas mayenses; mientras que las lenguas otomangues se hablan en la actual región de los altos de Oaxaca. Cómo interactuaban estos grupos que no compartían la lengua es un tema para la arqueología.

 

Sabemos poco de las relaciones entre los mixe-zoques y los otomangues. Tanto la historia como los estudios lingüisticos demuestran que siglos antes de la llegada de los españoles los zapotecos de Valle de Oaxaca invadieron la región del Istmo oaxaqueño. Los datos arqueológicos lo confirman. Durante nuestras exploraciones arqueológicas en 2006 en el valle de Jalapa del Marqués, hayamos una casa con elementos similares a las residencias zapotecas en los Valles Centrales, por ejemplo: dos cuartos separados por un patio, un entierro humano en posición extendida, comales delgados y cajetes de cerámica gris con tres soportes efigie.

 

En contraste, el intercambio de bienes entre los mayas y los dos grupos de Oaxaca prueba las relaciones enrte éstos. Intercambio eventual entre grupos mayas y grupos mixe-zoques se remonta hasta 3 mil años antes del presente. Los Habitantes del sur del Istmo recibían obsidiana de los yacimientos de Jilotepeque y el Chayal, ubicados en Guatemala y presumiblemente controlados por grupos mayas; siglos más tarde, en el Istmo adoptaron un estilo de hacer figurillas de barro parecido al de pobladores de Tabasco y Campeche; posiblemente hubo una incursión de los mayas en esta región oaxaqueña. Alfonso Caso y sus ayudantes encontraron en Monte Albán un fragmento de un vaso cerámico policromado, importado mediante el Istmo. Un fragmento similar fue encontrado en 1972 por Judith Zeitlin en el sitio Saltillo cerca de Juchitán.

 

Documentamos intercambio con los mayas a una escala mayor en 2004, con nuestras excavaciones en el sitio Paso Aguascalientes y en el valle de Jalapa del Marqués. Enfrente de un pequeño templo, uno de nosotros (MYCV) halló una ofrenda con 5 vasijas completas y 48 rotas, de una cerámica distintiva llamada Plomiza Tohil (Tohil Plumbate) y objetos de jadeita importada e la región maya. Estudios geográficos y análisis químicos de la composición del barro demuestran que la Plomiza Tohil fue producida en el extremo sureste de México por el río Cahuacán, cerca del Pacífico y la frontera con Guatemala.

 

La cerámica Plomiza destaca por su lustrosa superficie de color anaranjado y gris. Las vasijas son pequeñas, lo que facilita su transportación. Hay cajetes, vasos y también botellones y tecomates con efigies de animales como felinos, sapos y ranas. Este material fue sumamente cotizado entre 900 – 1100 años d.C. Y exportado desde el Soconusco hasta lugares tan lejanos como Chichén Itzá, Tula y el occidente de México. Asociado a las vasijas Plomiza, el Paso Aguascalientes aparecieron placas de jadeíta finamente trabajadas e implementos de obsidiana, todo al parecer de origen maya. Creemos que este intercambio fue organizado y controlado por la élite de habla mixe en Paso Aguascalientes. Los bienes tal vez fueron transportados por medio de canoas en los esteros y las lagunas interconectadas a lo largo de la costa del Pacífico, desde el Soconusco hasta el Istmo sur. ¿Quiénes movieron los bienes? ¿Mayas, mixes o quizás comerciantes huaves?

 

Hace años en Monte Albán, Caso y sus colaboradores encontraron dos vasijas tipo Plomiza Tohil, casi iguales a las de Paso Aguascalientes; lo más probable es que hayan llegado a Monte Albán mediante este lugar. Así fue, entonces, que los antiguos mixe-zoques del Istmo oaxaqueño practicaban intecambio con sus vecinos mayas al este y transmitían elementos culturales mayas a los altos de Oaxaca, y tal vez más allá.


[1]Arqueólogo Centro INAH Oaxaca.

[2]Pasante de Arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia.